Las causas del dolor en el pecho pueden variar de problemas menores, como la indigestión o el estrés, a emergencias médicas graves, como un ataque cardíaco o una embolia pulmonar. Puede ser difícil determinar la causa específica del dolor en el pecho.

Encontrar la causa del dolor en el pecho puede ser un desafío, especialmente si nunca habías tenido síntomas. Incluso a los médicos les puede resultar difícil determinar si el dolor en el pecho es un signo de ataque cardíaco o algo menos grave, como una indigestión.

Si sientes un dolor inexplicable en el pecho que dura más de unos minutos, busca asistencia médica de urgencia de inmediato en lugar de tratar de diagnosticar la causa por cuenta propia.

Ataque cardíaco

El ataque cardíaco se presenta cuando se obstruye una arteria que provee oxígeno al músculo cardíaco. Un ataque cardíaco puede provocar dolor en el pecho que dura algunos minutos o más, o puede ser silencioso y no producir signos ni síntomas.

Muchas personas que sufren un ataque cardíaco presentan signos de advertencia con una anticipación de horas, días o semanas. Es posible que el primero de los signos de advertencia de una obstrucción de las arterias del corazón sean episodios constantes de dolor en el pecho que comienzan al hacer actividad física y se alivian al hacer reposo. Sin embargo, durante un ataque cardíaco, estos síntomas aparecen incluso sin actividad física.

La persona que sufre un ataque cardíaco puede presentar todos, algunos o ninguno de los siguientes síntomas:

  • Presión incómoda, inflamación o dolor opresivo en el centro del pecho que dura más de unos pocos minutos
  • Dolor que se extiende a los hombros, la espalda, el cuello, la mandíbula o los brazos
  • Aturdimiento, desmayos, sudoración fría, náuseas o falta de aire

Si tú u otra persona sufren un ataque cardíaco, haz lo siguiente:

  • Llama al 911 o busca asistencia médica de urgencia. No pases por alto los síntomas de un ataque cardíaco. Si no puedes acceder a los servicios médicos de urgencia, pídele a un vecino o a un amigo que te lleve al hospital más cercano.

    Conducir tú mismo es el último recurso; recuerda que si tu estado empeora repentinamente, conducir puede ser peligroso para ti y los demás.

  • Mastica una aspirina de concentración regular. La aspirina reduce la formación de coágulos sanguíneos, lo que puede ayudar a que la sangre fluya a través de la arteria estrechada que provocó el ataque cardíaco. Sin embargo, no tomes aspirina si eres alérgico, si tienes problemas de sangrado o si tomas otros anticoagulantes, o si anteriormente el médico te indicó que no lo hagas.
  • Toma nitroglicerina, si te la recetaron. Si crees que estás padeciendo un ataque cardíaco y tu médico te recetó nitroglicerina, tómala según las indicaciones. No tomes la nitroglicerina de otra persona.
  • Comienza el procedimiento de reanimación cardiopulmonar (RCP) en la persona que está sufriendo un ataque cardíaco, si te lo indican. Si la persona que supuestamente está teniendo un ataque cardíaco está inconsciente, el operador del 911 u otro especialista médico de urgencia puede recomendarte que comiences con la reanimación cardiopulmonar.

    Si no tienes capacitación en reanimación cardiopulmonar, los médicos recomiendan solamente hacer compresiones en el pecho (alrededor de 100 a 120 compresiones por minuto). El operador podrá darte instrucciones sobre cómo llevar a cabo los procedimientos de manera adecuada hasta que llegue la ayuda.

  • Si hay un desfibrilador externo automático a mano y la persona está inconsciente, sigue las instrucciones del dispositivo para utilizarlo.

Angina de pecho

La angina de pecho es un dolor o malestar en el pecho que se produce a causa de la reducción del flujo sanguíneo al músculo cardíaco. El término «angina de pecho» generalmente se utiliza cuando ya te han diagnosticado una enfermedad cardíaca.

La angina de pecho puede ser estable o inestable. La angina de pecho estable puede ser un dolor de pecho constante y recurrente que, en general, se presenta con el esfuerzo y es relativamente predecible. La angina de pecho inestable ocurre cuando el dolor de pecho es repentino, nuevo o cambia respecto del patrón típico, y puede indicar un ataque cardíaco inminente.

La angina de pecho es relativamente frecuente, pero puede ser difícil de distinguir de otros tipos de dolores en el pecho, como el dolor o malestar por indigestión.

Si tienes angina de pecho que se presenta con algunos de los siguientes signos y síntomas, puede indicar que tienes una afección más grave, como un ataque cardíaco:

  • Dolor en los brazos, el cuello, la mandíbula, los hombros o la espalda junto con dolor en el pecho
  • Náuseas
  • Fatiga
  • Falta de aire
  • Ansiedad
  • Sudoración
  • Mareos o desmayos

La gravedad, la duración y el tipo de angina de pecho pueden variar. Si tienes dolor en el pecho nuevo o cambiante, estos síntomas nuevos o diferentes pueden indicar una forma de angina de pecho más peligrosa (angina de pecho inestable) o un ataque cardíaco. Si la angina de pecho empeora o cambia, busca atención médica de emergencia inmediatamente.

Embolia pulmonar

La embolia pulmonar ocurre cuando un coágulo —habitualmente de las venas de las piernas o de la pelvis— se aloja en una arteria pulmonar del pulmón. El tejido pulmonar irrigado por la arteria no obtiene un flujo sanguíneo suficiente, lo que causa problemas en la oxigenación de la sangre. Esta situación hace que a los pulmones les resulte más difícil suministrar oxígeno al resto del organismo.

Los signos y síntomas de la embolia pulmonar pueden comprender:

  • Dolor repentino y agudo en el pecho que suele acompañarse por falta de aire
  • Falta de aire aguda, inexplicable y repentina, incluso sin dolor
  • Tos que puede producir esputo con vetas de sangre
  • Aceleración del latido del corazón asociada con falta de aire
  • Desmayo
  • Ansiedad grave
  • Sudoración inexplicable
  • Hinchazón de una sola pierna, causada por un coágulo sanguíneo en la pierna

La embolia pulmonar puede ser mortal. Si tienes síntomas de embolia pulmonar, busca atención médica de emergencia inmediatamente.

Disección aórtica

La disección aórtica es una afección grave por la cual se produce un desgarro en la capa interna de la aorta, que es el vaso sanguíneo grande que se ramifica hacia afuera del corazón. La sangre sale expulsada a través de este desgarro en la capa media de la aorta, lo que provoca que la capa interna y las capas medias se separen (disección). Si este canal lleno de sangre se rompe y la sangre pasa a través de la pared exterior de la aorta, la disección aórtica suele ser mortal.

Los signos y síntomas típicos comprenden los siguientes:

  • Dolor intenso y repentino de pecho o de la zona superior de la espalda, que se describen con frecuencia como una sensación lacerante, desgarrante o cizallante que se extiende hacia el cuello o la espalda
  • Pérdida del conocimiento (desmayo)
  • Falta de aire
  • Dificultad repentina para hablar, pérdida de visión, debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, que se asemejan a las de un accidente cerebrovascular
  • Sudoración
  • Pulso débil en un brazo en comparación con el otro

Si tienes cualquiera de estos signos o síntomas, podrían ser el resultado de una disección aórtica o alguna otra afección grave. Busca de inmediato atención médica de urgencia.

Pulmonía con pleuresía

Los signos y síntomas frecuentes de la neumonía son dolor en el pecho acompañado de escalofríos, fiebre y tos que puede producir esputo con sangre o mal olor. Cuando la neumonía se presenta con una inflamación de las membranas que rodean el pulmón (pleura), es probable que tengas una molestia considerable en el pecho al respirar hondo o al toser. Esta afección se conoce como «pleuresía».

Un signo de la pleuresía es que, por lo general, el dolor se alivia temporalmente al contener la respiración o al aplicar presión en la zona del pecho donde sientes dolor. Por lo general, esto no sucede en el caso de un ataque cardíaco.

Si te diagnosticaron neumonía recientemente y luego comienzas a tener síntomas de pleuresía, comunícate con el médico o busca atención médica de inmediato para determinar la causa del dolor en el pecho. La pleuresía por sí sola no es una urgencia médica, pero no debes intentar autodiagnosticarte.

Dolor en la pared torácica

Una de las variedades más frecuentes de dolor inofensivo en el tórax es el dolor en la pared torácica. Uno de los tipos de dolor en la pared torácica es la costocondritis. Esta afección causa dolor y sensibilidad alrededor del cartílago que conecta las costillas con el esternón.

En la costocondritis, al presionar en algunos puntos a lo largo del borde del esternón, generalmente, se produce una sensibilidad importante en esas pequeñas zonas. Si la presión de un dedo causa el mismo dolor en el tórax, es poco probable que la causa del dolor sea una afección grave, como un ataque cardíaco.

Otras causas de dolor en el pecho incluyen:

  • Distensión en los músculos del pecho por uso excesivo o tos excesiva
  • Moretones en los músculos del pecho por lesiones menores
  • Ansiedad repentina, a corto plazo, con respiración rápida
  • Úlcera péptica
  • Dolor del tracto digestivo, como reflujo esofágico, dolor por úlcera péptica o dolor de vesícula biliar que puede parecerse a los síntomas de un ataque cardíaco
  • Pericarditis
Jan. 24, 2019