Diagnóstico

Si tus antecedentes sexuales y tus signos y síntomas actuales sugieren que tienes una infección de transmisión sexual, los análisis de laboratorio pueden identificar la causa y detectar las infecciones que puedes haber contraído.

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden confirmar el diagnóstico de VIH y las etapas finales de la sífilis.
  • Muestras de orina. Algunas infecciones de transmisión sexual se pueden confirmar mediante una muestra de orina.
  • Muestras de líquidos. Si tienes llagas genitales activas, se pueden analizar los líquidos y muestras de las llagas para diagnosticar el tipo de infección. Los análisis de laboratorio del material de una secreción o llaga genital se utilizan para diagnosticar algunas infecciones de transmisión sexual.

Análisis de detección

Las pruebas para determinar si una persona que no tiene síntomas tiene una enfermedad, se llaman análisis de detección. La mayoría de las veces, la detección de las ITS no es un análisis de rutina en la atención de la salud, pero existen excepciones:

  • Todas las personas. El análisis de detección de ITS sugerido para todas las personas entre los 13 y los 64 años es un análisis de sangre o saliva para detectar el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el virus que causa el SIDA.
  • Todas las personas nacidas entre 1945 y 1965. Existe una elevada incidencia de Hepatitis C en las personas nacidas entre 1945 y 1965. Debido a que la enfermedad, en general, no presenta síntomas hasta una etapa avanzada, los expertos recomiendan que todas las personas de ese grupo etario se hagan el análisis de Hepatitis C.
  • Embarazadas. El análisis de detección de VIH, Hepatitis B, clamidia y sífilis se realiza a todas las embarazadas en su primera consulta prenatal. Se recomienda hacer el análisis de detección de gonorrea y Hepatitis C al menos una vez durante el embarazo a las mujeres con alto riesgo de contraer estas infecciones.
  • Mujeres de 21 años y mayores. El Papanicolaou detecta anormalidades del cuello uterino, lo que incluye inflamación, cambios precancerosos y cáncer, que en muchos casos lo causa ciertas cepas del Papiloma Virus Humano (PVH). Los expertos recomiendan comenzar a los 21 años con el Papanicolaou y hacerlo cada tres años como mínimo. Después de los 30 años, se recomienda que las mujeres se hagan un prueba de ADN para el VPH y un Papanicolaou cada cinco años o un Papanicolaou cada tres años.
  • Mujeres menores de 25 años sexualmente activas. Todas las mujeres menores de 25 años que sean sexualmente activas se deberían realizar una análisis para detectar la infección por clamidia. El análisis de clamidia requiere una muestra de orina o de flujo vaginal que puedes recoger tú misma. Algunos expertos recomiendan repetir el análisis de clamidia a los tres meses de haber tenido un resultado positivo y haber estado con tratamiento.

    El segundo análisis es necesario para confirmar que la infección se ha curado ya que es muy común una recurrencia de la infección por una pareja que no ha sido tratada o que recibió un tratamiento inadecuado. Un episodio de clamidia no te protege de exposiciones futuras. Puedes contraer la infección más de una vez, por lo tanto, hazte el análisis nuevamente si tienes una nueva pareja.

    También se recomienda el análisis de detección de gonorrea en mujeres sexualmente activas menores de 25 años.

  • Hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres. En comparación con otros grupos, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres tienen un mayor riesgo de adquirir una ITS. Muchos grupos de salud pública recomiendan que estos hombres se hagan un análisis de detección de ITS anualmente o con mayor frecuencia. Los análisis regulares de VIH, sífilis, clamidia y gonorrea son particularmente importantes. También se puede recomendar la evaluación de Hepatitis B.
  • Personas con VIH. Si tienes VIH, esto aumenta considerablemente tu riesgo de adquirir otra ITS. Los expertos recomiendan realizar un análisis de sífilis, gonorrea, clamidia y herpes inmediatamente después de haber recibido un diagnóstico de VIH. Las personas con VIH también deberían hacerse el análisis de detección de la Hepatitis C.

    Las mujeres con VIH pueden tener cáncer de cuello uterino muy agresivo; por lo tanto, se deberían realizar un Papanicolaou dentro del año de haber sido diagnosticadas con VIH, y nuevamente a los seis meses.

  • Personas con una pareja nueva. Antes de tener relaciones sexuales vaginales o anales con parejas nuevas, los dos deberían hacerse los análisis de ITS. Ten en cuenta que el análisis de detección del Papiloma Virus Humano (PVH) no está disponible para hombres. No existe un análisis de detección bueno para el herpes genital para ninguno de los sexos, por lo tanto, puedes estar infectado sin saberlo hasta que se presenten los síntomas.

    También es posible estar infectado con una ITS y aun así tener un resultado negativo, particularmente si has sido infectado recientemente.

Tratamiento

Las infecciones de transmisión sexual causadas por bacterias son generalmente más fáciles de tratar. Las infecciones virales se pueden controlar, pero no siempre se pueden curar. Si estás embarazada y tienes una enfermedad de transmisión sexual, el tratamiento inmediato puede prevenir o reducir el riesgo de una infección para tu bebé.

El tratamiento generalmente consiste en una de las siguientes opciones, según la infección:

  • Antibióticos. Los antibióticos, que generalmente se usan en una sola dosis, pueden curar muchas de las infecciones producidas por parásitos o bacterias transmitidas sexualmente, incluidas la gonorrea, la sífilis, la clamidia o la tricomoniasis. Generalmente, recibirás un tratamiento para la gonorrea y la clamidia al mismo tiempo porque las dos infecciones frecuentemente ocurren juntas.

    Una vez que comienzas con el tratamiento de antibióticos, es muy importante que lo continúes. Si piensas que no podrás tomar el medicamento como se te haya indicado, habla con tu médico. Pueden darte un tratamiento más corto y simple.

    Además, es importante abstenerse de las relaciones sexuales hasta haber terminado el tratamiento y que se hayan curado todas las llagas.

  • Antivirales. Tendrás pocas recurrencias de herpes si sigues a diario la terapia inhibidora con un antiviral recetado. Los antivirales disminuyen el riesgo de infección, aunque aún hay posibilidades de que le transmitas herpes a tu pareja.

    Los antivirales pueden mantener bajo control la infección de VIH durante varios años. Pero el virus persiste y todavía se puede contagiar, aunque el riesgo sea menor.

    Cuanto antes comiences el tratamiento, más efectivo será. Una vez que comiences el tratamiento, si tomas los medicamentos exactamente como se te ha indicado, es posible reducir el conteo del virus hasta niveles casi indetectables.

Si has tenido una enfermedad de transmisión sexual, consulta con tu médico cuándo deberías volver a hacerte el análisis. Hacer esto garantiza que el tratamiento ha sido eficaz y que no te has infectado nuevamente.

Partner notification and preventive treatment

If tests show that you have an STI, your sex partners — including your current partners and any other partners you've had over the last three months to one year — need to be informed so that they can get tested and treated if infected. Each state has different requirements, but most mandate that certain STIs be reported to the local or state health department. Public health departments frequently employ trained disease intervention specialists who can help with partner notification and treatment referrals.

Official, confidential partner notification can help limit the spread of STIs, particularly for syphilis and HIV. The practice also steers those at risk toward appropriate counseling and treatment. And since you can contract some STIs more than once, partner notification reduces your risk of getting reinfected.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Descubrir que padeces una infección de transmisión sexual es traumático. Es posible que te enojes si crees que te traicionaron o te avergüences si existe la posibilidad de que hayas infectado a otras personas. En el peor de los casos, una infección de transmisión sexual puede provocar enfermedades crónicas y la muerte, incluso con la mejor atención médica del mundo.

Entre esos extremos existe una gran cantidad de pérdidas posibles: la confianza de tu pareja, tus planes de tener hijos y el alegre disfrute de tu sexualidad y su expresión.

Estas son formas de enfrentar la situación:

  • Espera para echar culpas. No saques conclusiones apresuradas y pienses que tu pareja te engañó. Es posible que alguno de los dos (o ambos) se haya infectado por una pareja anterior.
  • Sé sincero con los profesionales del cuidado de la salud. Su trabajo no es juzgarte, sino evitar la propagación de infecciones de transmisión sexual. Todo lo que les cuentes será confidencial.
  • Comunícate con tu departamento de salud. Si bien es posible que no cuenten con el personal y los fondos necesarios para ofrecer servicios integrales, los departamentos de salud locales cuentan con programas para infecciones de transmisión sexual que proporcionan análisis confidenciales, tratamientos y servicios para las parejas.

Preparación para la consulta

La mayoría de las personas no se sienten cómodas al compartir detalles de sus experiencias sexuales, pero el consultorio del médico es un lugar donde esta información es fundamental para recibir los cuidados adecuados.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debes hacer con anticipación.
  • Toma nota de cualquier síntoma que tengas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes.
  • Anota preguntas para hacerle a tu médico.

Algunas preguntas básicas para hacer al médico incluyen las siguientes:

  • ¿Cuál es el nombre médico de la infección o infecciones que tengo?
  • ¿Cómo se transmite exactamente?
  • ¿Podré tener hijos?
  • Si quedo embarazada, ¿puedo transmitirla a mi hijo?
  • ¿Es posible que vuelva a contagiarme?
  • ¿Es posible que me haya contagiado de una persona con la que tuve relaciones sexuales solo una vez?
  • ¿Es posible contagiar a una persona con la que tuve relaciones sexuales solo una vez?
  • ¿Durante cuánto tiempo la tuve?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Debo abstenerme de la actividad sexual mientras recibo el tratamiento?
  • ¿Mi pareja debe ir al médico para recibir tratamiento?

Qué esperar del médico

Darle a tu médico la información completa sobre tus síntomas y antecedentes sexuales lo ayudará a determinar cuáles son los mejores cuidados para ti. Es posible que te pregunten lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas hicieron que vengas a la consulta? ¿Durante cuánto tiempo has tenido estos síntomas?
  • ¿Eres sexualmente activo/a con hombres, mujeres o ambos?
  • ¿Actualmente tienes una pareja sexual o más de una?
  • ¿Cuánto tiempo has estado con tu pareja o parejas actual/es?
  • ¿Alguna vez te has inyectado drogas?
  • ¿Has tenido relaciones sexuales con alguien que se haya inyectado drogas?
  • ¿Qué medidas tomas para protegerte de las ITS?
  • ¿Qué medidas tomas para evitar un embarazo?
  • ¿Alguna vez algún médico o personal de enfermería te dijo que tenías clamidia, herpes, gonorrea, sífilis o VIH?
  • ¿Alguna vez recibiste tratamiento por secreción genital, llagas genitales, dolor al orinar o una infección de los órganos sexuales?
  • ¿Cuántas parejas sexuales has tenido el último año?
  • ¿Con cuántas personas tuviste relaciones sexuales en los dos últimos meses?
  • ¿Cuándo fue tu última relación sexual?

Qué puedes hacer mientras tanto

Si sospechas que tienes una infección de transmisión sexual, es mejor que te abstengas de participar en actividades sexuales hasta que hayas hablado con el médico. Si tienen actividad sexual antes de ver al médico, asegúrate de utilizar las prácticas de sexo seguro, tales como el uso de preservativos.

Aug. 18, 2017
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