Diagnóstico

La conversación que tienes con el médico sobre tus síntomas y tu historia clínica es el comienzo del proceso de diagnóstico. Por lo general, después de esta conversación se realiza una exploración física. Los siguientes pasos suelen ser algunos de los siguientes:

  • Registro de alimentación. Es posible que el médico te pida que completes un registro de alimentación, donde deberás incluir tus hábitos alimentarios, tus síntomas y tus medicamentos.
  • Dieta de eliminación. Si no está comprobado que los maníes sean la causa de los síntomas, o si el médico cree que puedes reaccionar a más de un tipo de alimentos, es posible que te recomiende una dieta de eliminación. Probablemente tengas que eliminar los maníes o cualquier otro alimento sospechoso durante una o dos semanas y luego vuelvas a incorporar dichos alimentos a tu dieta, uno por vez. Este proceso ayuda a vincular los síntomas con alimentos específicos. Si has tenido una reacción grave a los alimentos, este método no es seguro.
  • Prueba cutánea. Se aplica una pequeña cantidad de alimento sobre la piel, que luego se punza con una aguja. Si eres alérgico a una sustancia en particular, se manifestará un bulto elevado o una reacción.
  • Análisis de sangre. Un análisis de sangre puede medir la respuesta de tu sistema inmunitario a un alimento en particular, mediante el control de la cantidad de anticuerpos de tipo alérgico en tu torrente sanguíneo, los cuales se conocen como anticuerpos inmunoglobulina E (IgE).

La información de todas estas fuentes ayuda a determinar si eres alérgico al maní o si tus síntomas se deben a otra cosa, como a una intolerancia a los alimentos.

Tratamiento

No existe un tratamiento definitivo para la alergia al maní, pero los investigadores están estudiando la inmunoterapia oral (desensibilización). Este tratamiento potencial involucra aumentarles a los niños con alergia al maní, o aquellos con riesgo de alergia al maní, las dosis de alimentos que contienen maní con el paso del tiempo. Sin embargo, la seguridad a largo plazo de la inmunoterapia oral para la alergia al maní todavía es incierta, y este tratamiento aún no está aprobado por la FDA.

Las investigaciones recientes sugieren que la desensibilización al maní de los niños en riesgo entre los 4 y los 11 meses puede ser eficaz para la prevención de la alergia al maní. Consulta con tu médico porque hay riesgos significativos de anafilaxis si la introducción temprana de maní se lleva a cabo incorrectamente.

Mientras tanto, al igual que con cualquier alergia alimentaria, el tratamiento consiste en tomar medidas para evitar los alimentos que causan la reacción y saber cómo detectar y responder a una reacción grave.

Prepárate para sufrir una reacción

La única forma de prevenir una reacción es evitar por completo el maní y los productos con maní. Pero los maníes son comunes y, a pesar de tus mejores esfuerzos, es probable que entres en contacto con ellos en algún momento.

Para una reacción alérgica grave, es posible que necesites una inyección de epinefrina de emergencia y una visita a la sala de emergencias. Muchas personas con alergias llevan un autoinyector de epinefrina (EpiPen, Auvi-Q, Twinject). Este dispositivo consiste en una jeringa y una aguja oculta que inyecta una dosis única de medicamento cuando se presiona contra el muslo.

Debes saber cómo usar tu autoinyector

Si el médico te recetó un autoinyector de epinefrina:

  • Llévalo contigo en todo momento. Puede ser una buena idea mantener un autoinyector adicional en tu automóvil y en el escritorio de tu trabajo.
  • Reemplázalo siempre antes de su fecha de caducidad. Es posible que la epinefrina vencida no funcione correctamente.
  • Pídele al médico que te recete un autoinyector de reserva. Si pierdes uno, tendrás un repuesto.
  • Debes saber cómo usarlo. Pídele al médico que te muestre cómo usarlo. Además, asegúrate de que las personas más cercanas a ti sepan cómo usarlo. Alguien que esté contigo y sepa como utilizar el dispositivo puede salvarte la vida.
  • Debes saber cuándo usarlo. Habla con tu médico sobre cómo reconocer cuándo necesitas una inyección. Sin embargo, si no estás seguro de si necesitas una inyección, generalmente es mejor seguir adelante y usar la epinefrina de emergencia.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Una de las claves para prevenir una reacción alérgica es saber cómo evitar los alimentos que causan los síntomas. Sigue estos pasos:

  • Nunca asumas que un alimento no contiene maní. El maní puede estar presente en alimentos sin que tu lo sepas. Lee siempre las etiquetas de los productos procesados para asegurarte de que no contienen maní o productos con maní. Los alimentos procesados deben indicar de manera clara si contienen maní y si se producen en fábricas que también producen maní.

    Lee la etiqueta aún si crees saber qué hay en la comida. Los ingredientes pueden cambiar.

  • No ignores una etiqueta que indique que el alimento se produjo en una fábrica que procesa maní. La mayoría de las personas alérgicas al maní deben evitar todos los productos que pudieran contener trazas de maní.
  • Cuando dudes, di “no, gracias”. En restaurantes y reuniones sociales, siempre corres el riesgo de consumir maní de forma accidental. Muchos no entienden la gravedad de una reacción alérgica a un alimento, y es posible que no se den cuenta de que aún una cantidad pequeña del alimento puede provocar una reacción grave. Si te preocupa que un alimento pueda contener algo a lo que eres alérgico, no lo pruebes.
  • Prepárate para sufrir una reacción. Habla con el médico sobre los medicamentos de emergencia que debes tener contigo en caso de sufrir una reacción grave.

Evitar alimentos que tengan maní

El maní es muy común y evitar alimentos que lo contengan puede ser un desafío. Los siguientes alimentos contienen maní:

  • Nueces molidas o mezcladas
  • Alimentos horneados, como galletas o pasteles
  • Helado y postres helados
  • Barras energéticas
  • Cereales y granola
  • Panes de cereales
  • Mazapán, un dulce de nueces, claras de huevo y azúcar

Alimentos menos obvios pueden contener maní o proteína de maní, ya sea porque están hechos a base de eso o porque estuvieron en contacto con eso durante el proceso de fabricación. Algunos ejemplos incluyen:

  • Turrón
  • Aderezos para ensaladas
  • Caramelos de chocolate, mantequilla de nueces (como mantequilla de almendras) y semillas de girasol
  • Comidas étnicas como la africana, china, indonesia, mexicana, tailandesa y vietnamita
  • Alimentos que se venden en panaderías y heladerías
  • Aceite de arachis, otro nombre para el aceite de maní
  • Alimento para mascotas

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Si tu hijo es alérgico al maní, sigue estas medidas para ayudar a mantenerlo seguro:

  • Involucra a las personas responsables de su cuidado. Pide ayuda a familiares, niñeros, profesores y otras personas responsables de su cuidado. Enseña a los adultos que pasan tiempo con tu hijo a reconocer los signos y síntomas de una reacción alérgica al maní. Deja en claro que una reacción alérgica puede poner en riesgo la vida de tu hijo y que requiere de acción inmediata.

    Asegúrate de que tu hijo también sepa que debe pedir ayuda de inmediato si tiene una reacción alérgica.

  • Arma un plan escrito. Haz una lista de las medidas a tomar en caso de una reacción alérgica, así como también la receta y la dosis de todos los medicamentos que toma e información de contacto de los familiares y profesionales de salud. Entrega una copia del plan a familiares, profesores y otras personas que cuiden a tu hijo.
  • No permitas que tu hijo comparta alimentos. Es frecuente que los niños compartan tentempiés y golosinas. Sin embargo, al jugar, tu niño podría olvidarse de las alergias o sensibilidades alimentarias. Si tu hijo es alérgico al maní, adviértele que no debe comer alimentos provenientes de otros.
  • Asegurarte de que tu hijo tenga un autoinyector de epinefrina siempre disponible. Con una inyección de epinefrina (adrenalina) se puede reducir la gravedad de una reacción anafiláctica que podría poner en riesgo la vida, pero se tiene que aplicar de inmediato. Si tu hijo tiene un inyector de epinefrina de emergencia, asegúrate de que tus familiares y otras personas responsables de su cuidado conozcan su medicamento de emergencia: dónde está, cuándo es necesario y cómo usarlo.
  • Asegúrate de que la escuela de tu hijo tenga un plan de control de las alergias alimentarias. Existen guías disponibles para la creación de políticas y procedimientos. El personal debe tener acceso a un inyector de epinefrina y debe estar capacitado para utilizarlo.
  • Haz que tu hijo use un brazalete o collar de alerta médica. Esto ayudará al personal de emergencia para que le brinden el tratamiento adecuado si no puede comunicarse durante una reacción grave. La alerta identifica a tu hijo por su nombre y enfermedad, y especifica el tipo de alergia alimentaria que tiene. Los accesorios de alerta médica también podrían incluir una breve lista de instrucciones de emergencia.

Si tienes alergia al maní, haz lo siguiente:

  • Siempre lleva contigo tu autoinyector de epinefrina.
  • Usa un brazalete o un collar de alerta médica.

Preparación para la consulta

Para sacar el máximo provecho de la consulta, lo mejor es ir bien preparado. A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para tu consulta.

  • Descripción de tus síntomas. Prepárate para explicarle al médico qué ocurrió luego de comer maní, incluso cuánto tiempo pasó hasta que apareció la reacción. Intenta recordar cuánto maní comiste. Si no sabes cuánto maní comiste, dile al médico qué comida con maní ocasionó los síntomas y en qué cantidad la comiste.
  • Haz una lista de todos los medicamentos que tomes. Incluye las vitaminas o los suplementos.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañen. A veces puede ser difícil recordar toda la información que te proporcionan durante una consulta. Quizás la persona que te acompaña recuerda información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Escribe las preguntas que tengas.

Estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Es posible que los síntomas se produzcan por la alergia al maní?
  • ¿Qué otro factor podría estar causando los síntomas?
  • ¿Qué análisis necesito?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
  • ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Necesito llevar un autoinyector de epinefrina?

Si tu hijo ve al médico a causa de la alergia al maní, es posible que quieras hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Hay alternativas para los alimentos que provocan los síntomas de alergia de mi hijo?
  • ¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo alérgico al maní esté seguro en la escuela?
  • ¿Es probable que mi hijo supere su alergia al maní?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a notar los síntomas?
  • Después de comer maní, ¿cuánto tardaron en aparecer los síntomas?
  • ¿Qué cantidad de maní ingeriste?
  • ¿Tomaste algún medicamento para la alergia de venta libre, como los antihistamínicos, y de ser así, fueron de ayuda?
  • ¿Parece que tu reacción se desencadena solo por el maní o también lo hace por otros alimentos?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar tus síntomas?

Qué puedes hacer mientras tanto

Si sospechas que tienes alergia al maní, evita la exposición al maní hasta la consulta con el médico. Si tienes una reacción grave, busca ayuda de emergencia.

Feb. 05, 2019
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