Descripción general

Los tumores neuroendocrinos son tipos de cáncer que comienzan en las células neuroendocrinas. Las células neuroendocrinas tienen características similares a las células nerviosas, que envían y reciben señales del cerebro, y a las células endocrinas, que producen hormonas que regulan diversas funciones del cuerpo.

Los tumores neuroendocrinos son poco frecuentes. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. La mayoría de los tumores neuroendocrinos aparece en los pulmones, el apéndice, el intestino delgado, el recto y el páncreas.

Existen muchos tipos de tumores neuroendocrinos. Algunos crecen lentamente y otros muy rápido. Algunos son tumores neuroendocrinos funcionales, lo que significa que producen un exceso de hormonas. Otros son tumores neuroendocrinos no funcionales, lo que significa que no liberan hormonas o no liberan las suficientes como para causar síntomas.

El diagnóstico y el tratamiento de los tumores neuroendocrinos dependen de varios factores. Dependen del tipo de tumor, su ubicación, si produce un exceso de hormonas, lo agresivo que es y si se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Algunas personas se preguntan si los tumores neuroendocrinos están relacionados con el adenocarcinoma. El adenocarcinoma es un tipo de cáncer que comienza en las células glandulares. Los adenocarcinomas son similares a los tumores neuroendocrinos porque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son tipos de cáncer diferentes que se comportan de maneras diferentes. Por ejemplo, los tumores neuroendocrinos pancreáticos tienden a crecer más lento que los adenocarcinomas pancreáticos. Los tumores neuroendocrinos pancreáticos tienen un mejor pronóstico.

Síntomas

Los tumores neuroendocrinos no siempre causan signos y síntomas al principio. Los síntomas pueden depender de la ubicación del tumor y de si produce un exceso de hormonas.

En general, los síntomas del tumor neuroendocrino podrían incluir lo siguiente:

  • Dolor a causa de un tumor en crecimiento
  • Un bulto que aumenta de tamaño y que se puede sentir debajo de la piel
  • Mucho cansancio
  • Pérdida involuntaria de peso

Con algunos tumores neuroendocrinos se produce un exceso de hormonas. Estos tumores se llaman tumores neuroendocrinos funcionales. Los síntomas de estos tumores pueden incluir los siguientes:

  • Enrojecimiento de la piel
  • Diarrea
  • Aumento de la sed
  • Mareos
  • Temblores
  • Sarpullido en la piel

Cuándo debes consultar con un médico

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Causas

Se desconoce la causa exacta de los tumores neuroendocrinos. Estos tipos de cáncer comienzan en las células neuroendocrinas, que se encuentran en todo el cuerpo. Las células neuroendocrinas tienen características similares a las células nerviosas, que envían y reciben señales del cerebro, y a las células endocrinas, que producen hormonas que regulan diversas funciones del cuerpo.

Los tumores neuroendocrinos ocurren cuando las células neuroendocrinas presentan cambios en su ADN. El ADN de una célula tiene las instrucciones que le dicen a una célula qué hacer. En las células sanas, el ADN les da instrucciones para que crezcan y se multipliquen a una velocidad específica. El ADN también les indica a las células en qué momento deben morir.

En el caso de las células cancerosas, los cambios en el ADN hacen que las instrucciones sean diferentes. Los cambios les indican a las células cancerosas que crezcan y se multipliquen rápidamente. Las células cancerosas pueden seguir viviendo más allá de lo que vivirían las células sanas. Esto causa un exceso de células.

Las células cancerosas pueden formar un bulto que se conoce como tumor. El tumor puede aumentar de tamaño hasta invadir y destruir el tejido corporal sano. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina, se llama cáncer metastásico.

Factores de riesgo

El riesgo para tumores neuroendocrinos es mayor en las personas que heredan síndromes genéticos que aumentan el riesgo para cáncer. Estos son algunos ejemplos: