Cómo afrontar los efectos secundarios de los medicamentos para la hepatitis C

Para las personas con hepatitis C crónica, el panorama es mejor que nunca. Aún así, muchos regímenes de tratamiento contienen medicamentos con efectos secundarios que afectan tu calidad de vida. A continuación te damos algunos consejos para hacerles frente.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Muchas personas que inician el tratamiento para la hepatitis C crónica no completan la terapia debido a los efectos secundarios. Hay nuevos medicamentos antivirales que están reemplazando a los medicamentos difíciles de tolerar, el peginterferón alfa y la ribavirina, los cuales hasta hace poco eran el pilar del tratamiento de la hepatitis C. Aun así, es probable que el peginterferón alfa y la ribavirina sigan utilizándose en aquellos lugares del mundo cuyos recursos médicos sean limitados.

Los nuevos medicamentos contra la hepatitis C también tienen efectos secundarios desagradables, incluidos síntomas similares a los de la gripe parecidos a los que afectan a la mayoría de las personas que toman peginterferón alfa y ribavirina. Estos efectos secundarios no suelen ser tan severos como para suspender el tratamiento, pero pueden afectar la calidad de vida. Afortunadamente, puedes tomar medidas para reducir el impacto de los efectos secundarios del tratamiento contra la hepatitis C. A continuación se presentan algunos consejos para controlar los más comunes.

Fatiga

Sentirse cansado y decaído es el efecto secundario más común de los tratamientos con y sin interferones. Para evitar la fatiga o reducir su impacto, intenta lo siguiente:

  • Programa las inyecciones de interferón para los días en los que puedas tomarte las cosas con calma, por ejemplo, al comienzo de un fin de semana
  • Reduce las horas de trabajo, si es posible
  • Duerme la siesta durante el día
  • Camina la mayoría de los días para aumentar tu estado de alerta y promover un mejor sueño
  • Toma una bebida con cafeína por la mañana
  • Considera hacer terapia antidepresiva si la depresión puede estar contribuyendo a la fatiga

Síntomas similares a los de la influenza

El dolor de cabeza y los dolores musculares, típicamente acompañados de fatiga, son efectos secundarios comunes de los medicamentos para la hepatitis C. Puedes hacer frente a estos signos y síntomas haciendo lo siguiente:

  • Tomar un medicamento de venta libre, como acetaminofeno (Tylenol, otros) o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros), antes de cada inyección y según sea necesario mientras duren los síntomas; si tu médico te dice que es seguro para ti
  • Aplicarte inyecciones de peginterferón alfa poco antes de acostarte (un miembro de tu equipo de atención médica puede mostrarte cómo hacerlo)
  • Beber mucho líquido
  • Descansar lo suficiente
  • Evitar la luz solar intensa y las luces brillantes en interiores para prevenir los dolores de cabeza
  • Usar calor húmedo en los músculos doloridos

Problemas pulmonares

La tos es un efecto secundario respiratorio frecuente del tratamiento de la hepatitis C. También se puede presentar dificultad para respirar, al igual que infecciones pulmonares y de las vías respiratorias. Consulta a tu médico si con frecuencia te sientes sin aliento o si tienes fiebre y una tos profunda que produce esputo espeso. Para controlar la tos:

  • Bebe mucho líquido durante todo el día
  • Usa un humidificador
  • Come caramelos duros sin azúcar o pastillas para la tos para aliviar la comezón en la garganta

Cambios de humor

El tratamiento de la hepatitis C, particularmente con peginterferón alfa, puede causar depresión, cambios de humor e irritabilidad. Estos efectos secundarios no son menores, particularmente para las personas que tienen antecedentes de problemas de salud mental. Las estrategias para lidiar con la depresión incluyen:

  • Anticipar los posibles efectos secundarios para la salud mental antes de comenzar el tratamiento y analizarlos con tu médico para que sepas qué hacer en caso de que se presenten
  • Tomar un antidepresivo durante todo el tratamiento y durante unos meses después del tratamiento
  • Evitar la cafeína si te sientes ansioso o irritable
  • Caminar o ir al gimnasio con regularidad para hacer ejercicios suaves
  • Reducir la dosis de peginterferón alfa bajo la supervisión de tu médico
  • Hablar con tu médico o un profesional de la salud mental inmediatamente si sientes que podrías lastimarte a sí mismo o lastimar a alguien más

Trastornos de la piel

Los medicamentos anteriores para la hepatitis C a veces causan resequedad en la piel, comezón y sarpullido provocado por la luz solar. También es posible que se te caiga el cabello, pero por lo general vuelve a crecer después del tratamiento. Protege tu piel y tu cabello de las siguientes maneras:

  • Toma baños y duchas con agua tibia (no demasiado caliente)
  • Aplica abundante loción o crema hidratante a la piel después de ducharte o bañarte
  • Usa protector solar antes de salir al exterior
  • Usa un detergente suave y sin perfume para la ropa y evita el suavizante
  • Frota o presiona la piel en lugar de rascarte si sientes comezón
  • Usa champú suave y péinate con suavidad
  • Evita teñirte el cabello y el procesamiento químico hasta después del tratamiento
  • Cambia la funda de la almohada por una de satén para reducir la fricción en el cuero cabelludo

Problemas para dormir

La dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido (insomnio) puede ser el resultado de problemas del estado de ánimo causados por el peginterferón alfa, lo que puede empeorar la depresión y la ansiedad. El insomnio es también un efecto secundario de la ribavirina, así como del nuevo tratamiento combinado de ledipasvir-sofosbuvir (Harvoni). Para dormir lo suficiente:

  • Si también estás en tratamiento por depresión, toma un antidepresivo que mejore el sueño en lugar de uno que te haga estar alerta
  • Cumple con un horario regular para acostarse por la noche y levantarte por la mañana
  • Evita leer y ver la televisión en la cama
  • Toma ribavirina al final de la tarde
  • Evita la cafeína
  • Trata de no tomar siestas durante el día
  • Come una comida ligera mucho antes de acostarte
  • Limita el líquido que bebes en las dos horas previas a la hora de acostarte, para que no tengas que ir al baño durante la noche
  • Relájate con un ejercicio de relajación grabado, un baño caliente o un masaje antes de acostarte
  • Toma un medicamento para promover el sueño con la supervisión de tu médico

Problemas estomacales

Los nuevos antivirales, así como el peginterferón alfa y la ribavirina pueden causar náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito o una combinación de estos efectos secundarios en algunas personas. Muchos también se quejan de un mal sabor de boca. A veces, estos efectos secundarios pueden conducir a la pérdida de peso. Las siguientes son algunas estrategias de afrontamiento:

  • Tomar ribavirina junto con los alimentos
  • Comer porciones pequeñas
  • Comer alimentos fríos o a temperatura ambiente para que su olor sea menos intenso
  • Elegir bocadillos ricos en proteínas, como queso o mantequilla de maní, si puedes tolerarlos
  • Probar bebidas proteicas si los alimentos sólidos no son atractivos
  • Evitar los alimentos picantes o grasosos
  • Comer alimentos que contengan fibra soluble, como plátanos, arroz, puré de manzana y tostadas de pan blanco, para aliviar la diarrea
  • Evitar los productos lácteos durante un ataque de diarrea y varios días después
  • Dar un paseo antes de comer
  • Usar utensilios de plástico si sientes un sabor metálico en la boca

Efectos secundarios graves

Algunos efectos secundarios del peginterferón alfa y la ribavirina revisten la gravedad suficiente para requerir una supervisión minuciosa por parte de tu médico. Si es necesario, quizás debas reducir la dosis de tu medicamento o suspender el tratamiento. Entre estos efectos secundarios graves se encuentran los siguientes:

  • Una reducción drástica de los glóbulos rojos (anemia), que es particularmente peligrosa para las personas con cardiopatías o con alto riesgo de cardiopatías.
  • Pensamientos e impulsos suicidas, particularmente en personas con antecedentes de depresión, adicción o ambos.
  • Un nivel bajo de células coagulantes en la sangre (trombocitopenia), lo que potencialmente conlleva problemas graves de hemorragia, particularmente en personas con enfermedad hepática.
  • Problemas en la vista; específicamente, anormalidades en el revestimiento sensible a la luz en la parte posterior del ojo (retina), sobre todo en personas con diabetes o presión arterial alta.
  • Inflamación del tejido de los alvéolos y del revestimiento de los pulmones (neumonitis intersticial), que puede restringir gravemente la respiración en poco tiempo.
  • Aumento o aparición de nuevos signos y síntomas de enfermedad de tiroides (hipotiroidismo), una afección que puede ser difícil de distinguir de los efectos secundarios más comunes del tratamiento, como la fatiga.
  • Brotes de afecciones autoinmunitarias existentes, como artritis reumatoide, lupus y psoriasis.

La exposición a la ribavirina durante el embarazo puede causar anormalidades en el bebé en desarrollo. Las mujeres deben hacerse pruebas de embarazo antes del tratamiento con ribavirina y periódicamente durante su curso. De manera similar, los hombres que estén considerando el tratamiento con ribavirina deben tomar precauciones para evitar exponer al medicamento a los hijos por nacer de sus parejas femeninas mediante las siguientes acciones:

  • Abstenerse de tener relaciones sexuales con cualquier mujer que pueda estar embarazada.
  • Posponer el tratamiento hasta que la pareja embarazada haya dado a luz.
  • Usar dos formas de control de la natalidad cada vez que tengan relaciones sexuales durante el tratamiento.
Dec. 14, 2019 See more In-depth