La pérdida de la audición que aparece gradualmente a medida que envejeces (presbiacusia) es frecuente. Aproximadamente, el 25 por ciento de las personas en Estados Unidos entre los 55 y los 64 años de edad tienen cierto grado de pérdida de la audición. En el caso de las personas mayores de 65 años, la cantidad de personas con cierta pérdida de audición es de casi 1 en 2.

El envejecimiento y la exposición crónica a ruidos fuertes son factores importantes que contribuyen a la pérdida de la audición. Otros factores, como el exceso de cerumen, pueden evitar temporalmente que los oídos conduzcan las ondas de manera adecuada.

La mayoría de los tipos de pérdida de la audición son irreversibles. Sin embargo, no es necesario que vivas en un mundo de sonidos enmudecidos y poco diferenciados. El médico o el especialista de la audición y tú pueden tomar algunas medidas para mejorar la audición.

Los signos y síntomas de la pérdida de la audición pueden ser los siguientes:

  • Amortiguación del habla y de otros sonidos
  • Dificultad para comprender palabras, en especial, cuando hay ruido de fondo o en una multitud
  • Problema para oír las consonantes
  • Pedirles frecuentemente a los demás que hablen más lento, con mayor claridad y más alto
  • Necesidad de subir el volumen de la televisión o de la radio
  • Abstenerse de participar en las conversaciones
  • Evitar algunos entornos sociales

Cuándo consultar al médico

Si tienes una pérdida de la audición repentina, en particular, en un oído, busca atención médica inmediata.

Habla con tu médico si la dificultad para oír afecta tu vida diaria. Es posible que tu audición se haya deteriorado si notas lo siguiente:

  • Descubres que es más difícil entender todo lo que se dijo en una conversación, en especial, cuando hay ruido de fondo
  • El sonido parece amortiguado
  • Tienes que subir el volumen cuando escuchas música, la radio o la televisión

Algunas causas de la pérdida de la audición son el daño al oído interno, la acumulación de cerumen, las infecciones y la perforación del tímpano. Para comprender cómo ocurre la pérdida de la audición, puede ser útil entender cómo escuchas.

Cómo escuchas

La audición se produce cuando las ondas sonoras alcanzan las estructuras del interior del oído, donde las vibraciones de esas ondas se convierten en señales nerviosas que el cerebro reconoce como sonido.

El oído consta de tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Las ondas sonoras pasan a través del oído externo y causan vibraciones en el tímpano. El tímpano y tres pequeños huesos del oído medio amplifican las vibraciones a medida que viajan al oído interno. Allí las vibraciones pasan a través del fluido en una estructura con forma de caracol del oído interno (cóclea).

En las neuronas de la cóclea, hay miles de vellos pequeños que ayudan a traducir las vibraciones sonoras en señales eléctricas que se transmiten al cerebro. Las vibraciones de diferentes sonidos afectan esos pequeños vellos de distintas maneras, lo que provoca que las neuronas envíen diferentes señales al cerebro. Así es como se distinguen los sonidos.

Cómo puede producirse la pérdida de la audición

Las causas de la pérdida de la audición son:

  • Daño al oído interno. El envejecimiento y la exposición a ruidos fuertes pueden provocar el desgaste de los vellos o de las neuronas de la cóclea que envían señales de sonido al cerebro. Cuando esos vellos o neuronas se dañan o desaparecen, las señales eléctricas no se transmiten con tanta eficiencia y se produce una pérdida de la audición. Los tonos agudos más altos pueden amortiguarse.

    Es posible que te resulte difícil reconocer las palabras cuando hay ruido de fondo. El factor hereditario puede hacerte más propenso a estos cambios. Esta clase de pérdida de la audición se conoce como «pérdida de la audición neurosensitiva» y es irreparable.

  • Acumulación gradual de cerumen. El cerumen puede bloquear el canal auditivo y evitar la conducción de las ondas sonoras. Esto se puede solucionar quitando el cerumen.
  • Infecciones en el oído y bultos anormales o tumores en los huesos. En el oído externo o medio, cualquiera de estos factores puede causar pérdida de la audición.
  • Tímpano roto (perforación de la membrana del tímpano). Los ruidos muy fuertes (por ejemplo, estallidos), los cambios repentinos en la presión, un objeto con punta que se mete en el oído y las infecciones pueden causar que el tímpano se rompa y afecte la audición.

Los factores que pueden dañar el oído interno o que pueden llevar a la pérdida de los pelos y de las células nerviosas en el oído interno comprenden:

  • Envejecimiento. Con el paso del tiempo, las delicadas estructuras del oído se degeneran.
  • Ruidos fuertes. La exposición a sonidos fuertes puede dañar las células del oído interno. El daño puede aparecer con la exposición prolongada a sonidos fuertes o por un estallido breve, por ejemplo, un disparo de arma de fuego.
  • Factor hereditario. Es posible que tu composición genética te haga más vulnerable al daño en el oído por ruidos o al deterioro por envejecimiento.
  • Ruidos laborales. Los empleos en los que los ruidos fuertes son parte habitual del entorno laboral, por ejemplo, las tareas agrícolas, la construcción o el trabajo en una fábrica, pueden causar daño dentro del oído.
  • Deportes recreativos. La exposición a ruidos explosivos, como las armas de fuego y las turbinas de un avión, pueden causar pérdida inmediata y permanente de la audición. Otras actividades recreativas con niveles de ruido peligrosamente altos comprenden el uso de motos de nieve, de motocicletas o escuchar música fuerte.
  • Algunos medicamentos. Los medicamentos, por ejemplo, el antibiótico gentamicina y algunos medicamentos de quimioterapia, pueden dañar el oído interno. Si tomas dosis muy altas de aspirina, de otros analgésicos, de medicamentos antipalúdicos o de diuréticos del asa, se pueden producir efectos temporales en la audición, como zumbidos en los oídos (tinnitus) o pérdida de la audición.
  • Algunas enfermedades. Las enfermedades que causan fiebre alta, como meningitis, pueden dañar la cóclea

Comparación de la intensidad de los sonidos frecuentes

¿A qué tipo de niveles de decibelios estás expuesto durante un día típico? Para que tengas una idea, compara los ruidos que te rodean con estos sonidos específicos y sus niveles de decibelios correspondientes:

Niveles de sonidos de los ruidos frecuentes
Decibelios Origen del ruido
SEGÚN EL NATIONAL INSTITUTE ON DEAFNESS AND OTHER COMMUNICATION DISORDERS (INSTITUTO NACIONAL DE LA SORDERA Y DE OTROS TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN), 2010, Y EL NATIONAL INSTITUTE FOR OCCUPATIONAL SAFETY AND HEALTH (INSTITUTO NACIONAL DE SEGURIDAD Y SALUD OCUPACIONAL), 2013
Intervalo seguro
30 Susurro
60 Conversación normal
78 Lavarropas
Intervalo de riesgo
80 a 90 Tráfico urbano intenso, cortadora de césped eléctrica
90 Motocicleta
100 Moto de nieve, perforadora de mano
110 Motosierra, recital de rock
Intervalo de lesión
120 Sirena de ambulancia
140 (umbral de dolor) Turbina de avión al despegar
165 Disparo de escopeta calibre 12
180 Lanzamiento de cohete

Duraciones máximas de exposición al sonido

A continuación detallamos los niveles máximos de ruido en el trabajo a los cuales puedes estar expuesto sin protección auditiva y por cuánto tiempo.

Exposición máxima a ruidos laborales permitida por la ley
Nivel de sonido, decibelios Duración, diariamente
SEGÚN LA OCCUPATIONAL SAFETY & HEALTH ADMINISTRATION (ADMINISTRACIÓN DE SEGURIDAD Y SALUD OCUPACIONAL), 2008
90 8 horas
92 6 horas
95 4 horas
97 3 horas
100 2 horas
102 1,5 horas
105 1 hora
110 30 minutos
115 15 minutos o menos

La pérdida de la audición puede tener un efecto significativo en tu calidad de vida. Entre los adultos mayores que tienen pérdida de la audición, los problemas que se informan con más frecuencia son:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Una falsa sensación frecuente de que los demás están enojados contigo

Lamentablemente, la mayoría de las personas que se ven afectadas por la pérdida de la audición conviven con esas dificultades durante años antes de buscar tratamiento o nunca lo solicitan. Esto también puede causar problemas duraderos para aquellos que te quieren si tratas de afrontarlo negando tu pérdida de la audición o evitando las interacciones sociales.

Si sospechas que puedes tener pérdida de la audición, llama al médico. Después de una evaluación inicial, tu médico puede derivarte a un especialista en audición (audiólogo).

Aquí tienes información que te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Haz una lista de todos los síntomas que experimentas y por cuánto tiempo. ¿La pérdida de la audición es en un oído o en los dos? Pide a tus seres queridos que te ayuden a hacer la lista. Tus amigos y familiares pueden haber notado cambios que para ti no son evidentes, pero que puede ser importante que el médico sepa.
  • Anota la información médica más importante, en especial la relacionada con los problemas que hayas tenido con los oídos. El médico querrá saber sobre infecciones crónicas, lesiones en el oído o si tuviste alguna cirugía de oído previamente. También haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas.
  • Haz un resumen de tus antecedentes laborales, que comprenda todos los trabajos, incluso aquellos en el pasado lejano, que te expusieron a altos niveles de ruido.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. Tu acompañante puede ayudarte a recordar toda la información que el médico te brinde.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico. Tener una lista de preguntas con anticipación puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo de la consulta con el médico.

En caso de pérdida de la audición, algunas de las preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • Además de la causa más probable, ¿qué otra cosa podría provocar mis síntomas?
  • ¿Qué exámenes recomiendas?
  • ¿Debo suspender alguno de los medicamentos que tomo actualmente?
  • ¿Debería consultar a un especialista?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cómo describirías los síntomas? ¿Tienes dolor en el oído afectado?
  • ¿Los síntomas aparecieron de repente?
  • ¿Tienes zumbido, rugido o siseo en los oídos?
  • ¿Tienes mareos o problemas de equilibrio?
  • ¿Tienes antecedentes de infecciones de oído, traumatismo de oído o cirugía de oído?
  • ¿Alguna vez tuviste un trabajo que te haya expuesto a ruidos fuertes, volaste aviones o estuviste en combate en el ejército?
  • ¿Se queja tu familia de que subes demasiado el volumen de la televisión o la radio?
  • ¿Tienes problemas para entender a alguien que te hable en voz baja?
  • ¿Tienes problemas para entender a alguien que te hable por teléfono?
  • ¿Necesitas con frecuencia pedir a los demás que hablen más alto o que repitan lo que dijeron durante una conversación? ¿Esto sucede con más frecuencia en un entorno ruidoso, como un restaurante lleno de gente?
  • ¿Puedes oír una moneda cuando golpea el piso o cuando una puerta se cierra?
  • ¿Puedes oír cuando alguien se te acerca desde atrás?
  • Si tienes problemas de audición, ¿te molesta o afecta tu calidad de vida?
  • ¿Estarías dispuesto a usar un audífono si es necesario?

Las pruebas para diagnosticar la pérdida de la audición pueden ser:

  • Exploración física. El médico te mirará los oídos para detectar las posibles causas de la pérdida de la audición, como un cerumen o una inflamación por una infección. El médico también buscará causas estructurales de tus problemas de audición.
  • Análisis para detección generales. Es posible que el médico te pida que te tapes un oído por vez para ver cuán bien escuchas las palabras pronunciadas en distintos volúmenes y cómo respondes a otros sonidos.
  • Pruebas con diapasón. El diapasón es un instrumento metálico con forma de horquilla que produce sonidos cuando se lo golpea. Las pruebas simples con diapasón pueden ayudarle al médico a detectar una pérdida de la audición. Una evaluación con diapasón también puede revelar si la pérdida de la audición se debe a un daño en las zonas de vibración del oído medio (que comprende la membrana del tímpano), a un daño a los órganos sensoriales o a los nervios del oído interno o a ambos.
  • Pruebas con audiómetro. Durante estas pruebas más exhaustivas realizadas por un audiólogo, te colocan auriculares y escuchas los sonidos que se dirigen a un oído en determinado momento. El audiólogo presenta una gama de sonidos de diversos tonos y te pide que le indiques cada vez que los escuchas.

    Cada tono se repite a niveles bajos para saber cuándo apenas puedes escuchar. El audiólogo también presentará diversas palabras para determinar tu capacidad de audición.

Si tienes problemas de audición, puedes obtener ayuda. El tratamiento depende de la causa y la intensidad de la pérdida de audición.

Algunas de las opciones son:

  • Extraer un tapón de cerumen. La obstrucción con un tapón de cerumen es una causa reversible de pérdida de audición. Para extraer el tapón de cerumen, el médico puede aflojarlo con aceite y luego limpiarlo con un chorro de agua y extraer o succionar el cerumen reblandecido.
  • Procedimientos quirúrgicos. Es posible que se necesite cirugía si has tenido una lesión traumática del oído o infecciones reiteradas que requieran la inserción de pequeños tubos como ayuda para drenar los oídos.
  • Audífonos. Si la pérdida de audición se debe a daño en el oído interno, se puede usar un audífono para que los sonidos sean más fuertes y fáciles de oír. Un audiólogo puede analizar contigo los posibles beneficios de usar un audífono, recomendar uno en particular y colocártelo.
  • Implantes cocleares. Si tienes pérdida de audición grave, un implante coclear te puede ser útil. A diferencia del audífono, que amplifica el sonido y lo dirige al interior del canal auditivo, un implante coclear compensa el funcionamiento de las partes del oído interno dañadas o que no funcionan. Si estás considerando un implante coclear, tu audiólogo, junto con un médico que se especialice en trastornos de garganta, nariz y oídos, pueden analizar contigo los riesgos y los beneficios.

Beneficios del tratamiento

Recibir tratamiento puede mejorar notablemente tu calidad de vida. Las personas que usan audífonos afirman que tienen los siguientes beneficios:

  • Mayor confianza en sí mismas
  • Relaciones más estrechas con los seres queridos
  • Mejor perspectiva de la vida en general
  • Menos depresión

Estas sugerencias pueden ayudarte a comunicarte con más facilidad a pesar de la pérdida de audición:

  • Posiciónate para escuchar. Enfrenta a la persona con la que estás teniendo una conversación.
  • Apaga el ruido de fondo. Por ejemplo, el ruido de un televisor puede interferir con la conversación.
  • Pídeles a los demás que hablen con claridad. La mayoría de las personas colaborarán si saben que tienes problemas para escucharlas.
  • Elige entornos tranquilos. Cuando estés en público, como en un restaurante o en una reunión social, elige un lugar para conversar alejado de las zonas ruidosas.
  • Considera el uso de un dispositivo de asistencia auditiva. Los dispositivos de audición, como los sistemas para escuchar televisión o los dispositivos de amplificación del teléfono, pueden ayudarte a escuchar mejor al reducir otros ruidos que haya a tu alrededor. El servicio de teléfono por Internet, conocido como «voz sobre IP», transmite más frecuencias de la voz humana que el servicio de teléfono estándar, lo que permite escuchar con mayor facilidad durante las llamadas telefónicas.

La prevención de la pérdida de la audición consiste en medidas que puedes tomar para evitar la pérdida de la audición inducida por el ruido y su empeoramiento relacionado con la edad:

  • Protégete los oídos en el lugar de trabajo. Las orejeras especialmente diseñadas que se asemejan a auriculares pueden protegerte los oídos disminuyendo la mayoría de los sonidos fuertes a un nivel aceptable. Los tapones para los oídos de espuma, preformados o moldeados a medida y que están hechos de plástico o de caucho, también pueden ayudar a protegerte los oídos de ruidos dañinos.
  • Contrólate la audición. Considera someterte a pruebas periódicas de la audición si trabajas en un ambiente ruidoso. Esos análisis pueden permitir una detección temprana de la pérdida de la audición. Saber que perdiste un porcentaje de audición significa que debes tomar medidas para evitar una pérdida mayor.
  • Evita los riesgos recreativos. Algunas actividades, como andar en moto de nieve, cazar o escuchar conciertos de rock durante largos períodos de tiempo, pueden dañar la audición. El uso de protectores auditivos o tomarse descansos durante las actividades recreativas ruidosas pueden proteger los oídos. Bajar el volumen al escuchar música puede ayudarte a evitar daños en la audición.
Sept. 03, 2015