Diagnóstico

La comunicación auriculoventricular puede detectarse antes del nacimiento a través de una ecografía y de diagnósticos por imágenes cardíacas especiales.

Después del nacimiento, los signos y síntomas de una comunicación auriculoventricular completa suelen observarse en las primeras semanas. Cuando el médico escuche los latidos del corazón de tu bebé, podría escuchar un sonido anormal como un silbido (soplo cardíaco) provocado por un flujo sanguíneo turbulento.

Si tu bebé tiene los signos y síntomas de una comunicación auriculoventricular, el médico podría recomendar:

  • Electrocardiograma (ECG). Se registran las señales eléctricas a medida que atraviesan el corazón. El médico puede buscar patrones que indiquen una función cardíaca anormal.
  • Ecocardiograma. Las ondas sonoras producen imágenes del corazón en tiempo real. El ecocardiograma puede revelar la presencia de un orificio en el corazón y anomalías en la válvula cardíaca, además de un flujo sanguíneo anormal a través del corazón.
  • Radiografía de tórax. La imagen puede mostrar la presencia de un corazón dilatado.
  • Cateterismo cardíaco. Se introduce un tubo delgado y flexible (catéter) en un vaso sanguíneo de la ingle y se lo hace avanzar hasta el corazón. Un tinte que se inyecta a través del catéter hace que las estructuras cardíacas sean visibles en las radiografías. El catéter también le permite al médico medir la presión en las cavidades del corazón y en los vasos sanguíneos.

Tratamiento

La cirugía es necesaria para reparar la comunicación auriculoventricular completa o parcial. El procedimiento supone el cierre del orificio de la pared (tabique) entre las cavidades cardíacas con uno o dos parches. Los parches quedan en el corazón en forma permanente y se convierten en parte del tabique, a medida que el revestimiento del corazón crece sobre ellos.

Para una comunicación auriculoventricular parcial, la cirugía también implica la reparación de la válvula mitral para que se cierre bien. Si no es posible repararla, habrá que reemplazarla.

Para la comunicación auriculoventricular completa, la cirugía también supone la separación de la única válvula grande que separa las cavidades superiores e inferiores del corazón en dos válvulas hacia los lados izquierdo y derecho del tabique reparado. Si no es posible separar la única válvula, podría ser necesario reemplazar tanto la válvula tricúspide como la válvula mitral del corazón.

Después de la cirugía

Si el defecto cardíaco se repara de manera satisfactoria, es posible que tu hijo lleve una vida normal, por lo general, sin restricciones para hacer actividades.

Sin embargo, tú o tu hijo tendrán que recibir atención de seguimiento de por vida con un cardiólogo especializado en enfermedades cardíacas congénitas. Es posible que el cardiólogo recomiende visitas de seguimiento anuales o más seguidas si todavía hay problemas, como una válvula cardíaca con filtración, que persisten. Es posible que los adultos cuyos defectos cardíacos congénitos se trataron en la niñez necesiten atención médica de un cardiólogo especializado en la enfermedad cardíaca congénita de adultos (cardiólogo especializado en enfermedades congénitas de adultos) de por vida. Es posible que sean necesarios atención y cuidados especiales cerca del momento en el que se realicen los procedimientos, como una operación que no sea del corazón.

También podría ser necesario que tú o tu hijo tomen antibióticos en forma preventiva antes de ciertos procedimientos dentales y otros procedimientos quirúrgicos si:

  • Le quedaron defectos cardíacos después de la cirugía
  • Le colocaron una válvula cardíaca artificial
  • Le implantaron material artificial (protésico) durante la reparación del corazón

Los antibióticos se usan para prevenir una infección bacteriana del revestimiento del corazón (endocarditis).

Muchas personas que se someten a una cirugía correctiva para la comunicación auriculoventricular no necesitan otras cirugías. Sin embargo, algunas complicaciones, como las filtraciones de la válvula cardíaca, pueden necesitar tratamiento.

Embarazo

Las mujeres que tuvieron una comunicación auriculoventricular que se corrigió con cirugía antes de que se produzca un daño pulmonar permanente, en general, pueden tener embarazos normales. No obstante, cuando hubo un daño grave en el corazón o en el pulmón antes de la cirugía, no se aconseja quedar embarazada.

Se recomienda que las mujeres que tienen una comunicación auriculoventricular, reparada o no reparada, se realicen una evaluación con un cardiólogo capacitado en enfermedades cardíacas congénitas (cardiólogo especializado en enfermedades congénitas de adultos) antes de intentar quedar embarazadas.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Cuidar a un niño con un defecto cardíaco congénito o tenerlo uno mismo puede ser atemorizante y arduo. A fin de facilitar la tarea:

  • Busca apoyo. Pide ayuda a tus familiares y a tus amigos. Habla con tu cardiólogo o con el de tu hijo acerca de los grupos de apoyo y de otros tipos de ayuda que haya disponibles cerca de tu hogar.
  • Registra tus antecedentes médicos o los de tu hijo. Toma nota de los diagnósticos, los medicamentos, las cirugías u otros procedimientos, así como de las fechas en las que se realizaron. Incluye el informe de las operaciones por parte del cirujano y cualquier otra información importante acerca de tu atención o la de tu hijo. Esta información será útil para los médicos que no estén familiarizados con tu salud o la de tu bebé. También ayudará para el momento en que tu hijo pase de un pediatra a un médico para adultos.
  • Habla acerca de las preocupaciones que tengas sobre tu hijo. Muchos niños no tendrán limitaciones. Pero habla con el cardiólogo sobre qué actividades son seguras para tu hijo. Si algunas actividades están prohibidas, alienta a tu hijo a que tenga otros objetivos en lugar de enfocarse en lo que no puede hacer.

Aunque cada circunstancia sea diferente, recuerda que muchos niños con defectos cardíacos congénitos suelen tener vidas saludables cuando crecen.

Preparación para la consulta

A ti o a tu niño los podrán derivar a un médico capacitado en trastornos cardíacos (cardiólogo).

Qué puedes hacer

  • Anota los síntomas que tienes tú o que tiene tu hijo, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Anota la información médica importante, incluso otros trastornos.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.
  • Averigua si en tu familia hay antecedentes de enfermedades del corazón.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos sobre los que quieres dedicarle más tiempo. El médico puede hacerte preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo notaste por primera vez los síntomas? ¿Son continuos u ocasionales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar estos síntomas?
  • ¿Hay antecedentes familiares de enfermedades cardíacas congénitas?
  • ¿Durante el embarazo tuviste diabetes o una infección viral, como el sarampión?
  • ¿Tomaste algún medicamento durante el embarazo?
  • ¿Consumiste tabaco o alcohol durante el embarazo?

Preguntas para hacerle al médico

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico, y a garantizar que trates todos los puntos que te resultan importantes. En caso de una comunicación auriculoventricular, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas o los síntomas de mi bebé?
  • ¿Qué pruebas se necesitan? ¿Hay alguna preparación especial para ellas?
  • ¿Qué tipo de tratamiento recomienda?
  • ¿Cómo podemos trabajar para tratar otros problemas de salud junto con la comunicación auriculoventricular?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle otras durante la consulta.

Oct. 10, 2017
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