Diagnóstico

Por lo general, el diagnóstico del prolapso vaginal posterior se hace durante un examen pélvico de la vagina y el recto.

El examen pélvico puede implicar lo siguiente:

  • Hacer esfuerzo, como si fueras a defecar. Hacer esfuerzo podría hacer que el prolapso sobresalga. El profesional de atención médica puede ver el tamaño y la ubicación del prolapso.
  • Contraer los músculos pélvicos, como si detuvieras un chorro de orina. Con este examen se comprueba la resistencia de los músculos pélvicos.

Para saber cuál es la gravedad del prolapso, el profesional de atención médica puede tomar mediciones específicas durante el examen pélvico. Esto muestra hasta qué punto bajaron los órganos pélvicos. El profesional de atención médica puede usar esta información para ayudar a planificar tu tratamiento.

En muy pocas ocasiones deberán hacerte una prueba por imágenes:

  • Se puede usar una resonancia magnética o una radiografía para ver los órganos afectados y tener una imagen detallada de la vagina y el recto.
  • La defecografía es una prueba que permite verificar si el recto se vacía correctamente al defecar. Durante la prueba, se usa una sustancia de contraste con una prueba por imágenes, como una radiografía o una resonancia magnética.

Tratamiento

El tratamiento para el rectocele o prolapso vaginal posterior depende de la gravedad de la afección y la molestia que te producen los síntomas. Si no tiene síntomas, es posible que no necesites tratamiento, pero si tienes síntomas, los tratamientos no quirúrgicos pueden ayudar. Otros tratamientos no quirúrgicos pueden ser los siguientes:

  • Ejercicios del suelo pélvico. Si el prolapso vaginal posterior causa pocos síntomas o ninguno, fortalecer los músculos pélvicos con ejercicios de Kegel podría aliviarlos.
  • Pesario. El pesario vaginal es un dispositivo de silicona con forma de disco que se introduce en la vagina. Ayuda a proporcionar sostén a los órganos pélvicos. Se debe sacar y limpiar el pesario con regularidad.

Cirugía

La cirugía para el rectocele o prolapso vaginal posterior podría ser necesaria en los siguientes casos:

  • Los tratamientos no quirúrgicos no alivian los síntomas.
  • Los síntomas te molestan y afectan tu vida diaria hasta llegar al punto en que deseas la cirugía.

Con frecuencia, la cirugía implica extraer el tejido adicional que forma la protuberancia vaginal. El cirujano hace suturas para sostener los músculos y tejidos pélvicos entre la vagina y el recto. Asimismo, si hay prolapso en la vejiga o el útero, también se puede corregir. En la misma cirugía, se puede reparar más de un tipo de prolapso.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

A veces, el autocuidado puede ayudar a aliviar los síntomas del prolapso. Puedes hacer lo siguiente:

  • Haz ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos pélvicos.
  • Come alimentos con alto contenido de fibra, bebe mucho líquido y, si fuera necesario, toma un suplemento de fibra para evitar el estreñimiento.
  • Intenta no hacer fuerza cuando defeques.
  • Evita levantar objetos pesados.
  • Controla la tos.
  • Mantén un peso saludable.
  • Deja de fumar.

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico. Un suelo pélvico fuerte proporciona un mejor sostén para los órganos pélvicos. También podría aliviar algunos síntomas de prolapso vaginal posterior.

Para realizar los ejercicios de Kegel:

  • Identifica los músculos correctos. Para identificar los músculos del suelo pélvico, intenta detener la micción a mitad de camino. Una vez que sepas dónde están estos músculos, podrás practicar estos ejercicios. Puedes hacer los ejercicios en posición acostada, sentada o de pie.
  • Perfecciona tu técnica. Para hacer los ejercicios de Kegel, imagina que estás sentado sobre una canica y contrae los músculos pélvicos como si quisieras levantarla. Trata de hacer esto durante tres segundos seguidos; luego descansa a la cuenta de tres.
  • Mantén la concentración. Para obtener mejores resultados, concéntrate en tensar solo los músculos del suelo pélvico. Presta atención de no flexionar los músculos del estómago, los muslos o los glúteos. Evita contener la respiración. Respira de manera normal durante los ejercicios.
  • Repítelos tres veces al día. Trata de hacer por lo menos tres series de 10 a 15 repeticiones al día. Intenta hacer los ejercicios en posición sentada, acostada o de pie. Esto ayuda a fortalecer los músculos.

Los ejercicios de Kegel funcionan mejor cuando los imparte un profesional de atención médica con biorretroalimentación. La biorretroalimentación usa dispositivos de control para que sepas que contraes los músculos correctos de la manera correcta.

Preparación para la consulta

Si tienes rectocele o prolapso vaginal posterior, posiblemente debas consultar a un médico especialista en afecciones del suelo pélvico femenino. Este tipo de médico se conoce como uroginecólogo.

Estas son algunas sugerencias que te ayudarán a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas y cuándo comenzaron.
  • Todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomas, incluidas las dosis.
  • Información personal y médica esencial, que incluye otras afecciones, cambios recientes de vida y factores de estrés.
  • Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.

En el caso de prolapso vaginal posterior, algunas preguntas básicas para hacerle al profesional de atención médica son las siguientes:

  • ¿Qué puedo hacer en casa para aliviar los síntomas?
  • ¿Hay actividades que debo evitar?
  • ¿Aumentará de tamaño la protuberancia si no recibo tratamiento?
  • ¿Qué tratamiento recomienda?
  • ¿Cuán probable es que mi afección vuelva a aparecer después de la cirugía?
  • ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que tengas durante la cita.

Lo que puedes esperar de tu profesional de atención médica

Es probable que el profesional de atención médica te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Tienes dolor pélvico?
  • ¿Tienes pérdidas de orina?
  • ¿Has tenido tos grave o continua?
  • ¿Levantas objetos pesados en el trabajo o las actividades diarias?
  • ¿Haces fuerza al defecar?
  • ¿Ha tenido alguien de tu familia prolapso de los órganos pélvicos u otras afecciones pélvicas alguna vez?
  • ¿Cuántos hijos tienes? ¿Cuántos partos vaginales tuviste?
  • ¿Piensas tener hijos en el futuro?
May 16, 2026
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