Mastectomía preventiva (profiláctica): cirugía para reducir el riesgo de cáncer de mama

La mastectomía profiláctica puede reducir el riesgo de cáncer de mama. Obtén información acerca de cómo los médicos evalúan el riesgo de cáncer de mama y cómo una mastectomía profiláctica puede ayudarte a prevenirlo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Descubrir que tienes un riesgo elevado de cáncer de mama origina preguntas y decisiones difíciles.

Una de estas preguntas es si someterte a una mastectomía preventiva (mastectomía profiláctica), una cirugía para extirpar una o ambas mamas con la esperanza de prevenir o reducir el riesgo de contraer cáncer de mama.

Ten en cuenta que tener identificado un riesgo elevado no significa que sea seguro que contraerás cáncer de mama. Lo que quiere decir es que tu probabilidad de desarrollar la enfermedad es varias veces mayor que la de las mujeres con un riesgo promedio.

Entender tu nivel individual de riesgo puede ayudarte a sopesar las opciones de estrategias de reducción de los riesgos, incluyendo la mastectomía preventiva.

¿Quién puede considerar la mastectomía profiláctica para disminuir el riesgo de cáncer de mama?

Todas las mujeres están en riesgo de padecer cáncer de mama por el mero hecho de ser mujer y de avanzar en edad. Pero algunos factores aumentan el riesgo significativamente.

Puedes considerar la posibilidad de una mastectomía preventiva si:

  • Ya has tenido cáncer en una mama. Si deben extirparte una mama debido a un nuevo diagnóstico de cáncer y tienes una mutación hereditaria del cáncer de mama, como la mutación BRCA1 o BRCA2, puedes decidir que te extirpen la otra mama no afectada al mismo tiempo. Esta mastectomía preventiva reduciría en gran medida la posibilidad de que tengas otro cáncer de mama.
  • Tienes antecedentes familiares de cáncer de mama. Si tu madre, hermana o hija han tenido cáncer de mama, especialmente si se los diagnosticaron antes de los 50 años de edad, tú puedes tener un mayor riesgo. Si tienes varios miembros de la familia, por parte de tu madre o de tu padre, con cáncer de mama o de ovario, tu riesgo de cáncer de mama puede ser mayor.
  • Tienes resultados positivos de las pruebas genéticas. Las pruebas genéticas pueden identificar mutaciones en los genes, como BRCA1 y BRCA2, que aumentan sustancialmente tu riesgo de padecer cáncer de mama u otros tipos de cáncer. Si tienes antecedentes familiares muy fuertes de cáncer de mama, como parientes con cáncer de aparición temprana (menores de 50 años de edad) en varias generaciones, considera reunirte con un asesor genético para hablar sobre las pruebas genéticas. Las mujeres de ascendencia judía asquenazí tienen una mayor incidencia de las mutaciones BRCA1 y BRCA2.
  • Radioterapia. Si te hicieron radioterapia en el pecho entre las edades de 10 y 30 años, tu riesgo de desarrollar cáncer de mama es mayor.

Tu médico determina si tienes un riesgo elevado de cáncer de mama basándose en tus factores de riesgo.

¿Con quién deben hablar sobre sus opciones las mujeres de alto riesgo?

Decidir qué hacer sabiendo que tienes riesgo elevado de contraer cáncer de mama es un proceso complejo y que consume mucho tiempo. Es mejor si puedes trabajar con un equipo de profesionales de la salud que incluya un asesor genético para obtener una evaluación completa de tu riesgo y tomarse el tiempo para entender todas tus opciones.

Muchos centros especializados en mamas cuentan con especialistas en la salud de las mamas, consejeros genéticos, cirujanos de mamas y cirujanos reconstructivos que pueden colaborar contigo. Se recomienda encarecidamente a las mujeres que estén considerando la posibilidad de someterse a una mastectomía preventiva que busquen una segunda opinión.

No es urgente tomar la decisión de someterse a una mastectomía preventiva. Date tiempo para sopesar todos los pros y los contras. Es posible que desees hablar de tus preocupaciones y sentimientos con un especialista en la salud de los senos y un psicólogo.

¿Hasta qué punto la mastectomía profiláctica reduce el riesgo de padecer cáncer de mama?

La mastectomía preventiva puede reducir las probabilidades de desarrollar cáncer de mama en mujeres con alto riesgo de la enfermedad:

  • Para las mujeres con las mutaciones BRCA1 o BRCA2, la mastectomía preventiva reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama en un 90 a 95 por ciento.
  • Para las mujeres que ya han tenido cáncer de mama y que también tienen antecedentes familiares de la enfermedad, la mastectomía preventiva puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama en un 90 a 95 por ciento.

Sin embargo, los estudios indican que la mastectomía preventiva de la mama no afectada (mastectomía preventiva contralateral) tiene poco o ningún efecto en la supervivencia general de las mujeres que han tenido cáncer de mama en una mama y no tienen mutaciones genéticas o factores de riesgo hereditarios.

Hacerse una mastectomía preventiva no garantiza que nunca desarrollarás cáncer de mama ya que no se puede extirpar todo el tejido mamario durante la cirugía. Algunas veces se puede encontrar tejido mamario en el pecho, la axila o la piel, por encima de la clavícula o en la parte superior de la pared abdominal.

Es imposible para un cirujano extirpar todo este tejido mamario. Aunque las posibilidades son escasas, el tejido mamario que permanece en tu cuerpo aún puede desarrollar cáncer de mama.

¿Cuáles son los riesgos?

Al igual que con cualquier cirugía, la mastectomía profiláctica tiene posibles complicaciones, entre ellas:

  • Sangrado
  • Infección
  • Dolor
  • Ansiedad o desilusión sobre los cambios en tu aspecto
  • Complicaciones que surgen de la reconstrucción mamaria
  • La necesidad de varias operaciones

¿Existen otras opciones para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama?

Si tienes un alto riesgo de sufrir cáncer de mama y decides no someterte a una mastectomía profiláctica, tienes otras opciones para la detección temprana y la reducción del riesgo.

Medicamentos

Los estrógenos son hormonas producidas por tu cuerpo que pueden propiciar la formación y el crecimiento del cáncer de mama. Los medicamentos que bloquean los efectos del estrógeno o reducen la producción de estrógeno en tu cuerpo pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer de mama. Algunas de las opciones son:

  • Tamoxifeno para mujeres premenopáusicas o posmenopáusicas
  • Raloxifeno (Evista), para mujeres posmenopáusicas
  • Exemestano (Aromasin), para mujeres posmenopáusicas
  • Anastrozol (Arimidex), para mujeres posmenopáusicas

Aunque estos medicamentos pueden reducir el riesgo de cáncer de mama invasivo en aproximadamente un 50 por ciento, conllevan un riesgo de efectos secundarios. Analiza los riesgos y beneficios de estos medicamentos con su médico y juntos podrán decidir si el medicamento es adecuado para ti.

Otras opciones

Otras opciones para la detección temprana y la reducción de riesgos incluyen las siguientes:

  • Detección del cáncer de mama. El médico puede sugerir una mamografía y una resonancia magnética (RM) por año. La detección también debe incluir un examen de mama clínico anual realizado por tu médico y educación para conocer los senos a fin de familiarizarte con la consistencia normal del tejido mamario.
  • Cirugía para extirpar los ovarios (ooforectomía profiláctica). Este procedimiento puede reducir el riesgo de cáncer de mama y de ovario. En las mujeres con alto riesgo de sufrir cáncer de mama, la ooforectomía profiláctica puede reducir ese riesgo hasta en un 50 por ciento si el procedimiento se realiza antes de los 50 años, cuando las mujeres son premenopáusicas.
  • Estilo de vida saludable. Mantener un peso saludable, hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana, limitar el consumo de alcohol y evitar la terapia hormonal durante la menopausia pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer de mama.

    Llevar una dieta saludable podría reducir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, así como la diabetes, la enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular.

    Por ejemplo, las mujeres que llevan una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva extra virgen y frutos secos mixtos podrían tener un menor riesgo de sufrir cáncer de mama. La dieta mediterránea se centra principalmente en alimentos de origen vegetal, como frutas y verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos. Las personas que siguen la dieta mediterránea eligen grasas saludables, como aceite de oliva en lugar de mantequilla, y comen pescado en lugar de carne roja.

Sept. 14, 2019 See more In-depth