No permitas que la balanza te abrume

Si, al igual que muchas personas, estás intentando bajar de peso, el número que ves en la balanza por la mañana puede provocar un impacto en todo tu día. Una noticia decepcionante en la balanza hasta podría llevarte directo a la comida chatarra más cercana. Intenta practicar un estado de consciencia plena para hacer que la balanza sea tu amiga.

By Jamie L. Friend

Si, al igual que muchas personas, estás intentando bajar de peso, el número que ves en la balanza por la mañana puede tener repercusión en todo tu día. Para muchas personas, la balanza mide lo que valen además de lo que pesan.

Si pesas menos de lo que pensabas, te sientes seguro de ti mismo y exitoso. Pero si tu peso es mayor de lo que esperabas, podrías pensar «no puedo hacer nada bien» o «todo el esfuerzo que invertí en hacer ejercicio y en intentar comer de forma saludable no marcó ninguna diferencia, ¿para qué molestarme?». La decepción al ver el número en la balanza hasta podría llevarte directo a la comida chatarra más cercana.

¿Y si pudieses pararte frente a la balanza sin temor? Es posible. La clave es la conciencia plena.

La conciencia plena, en esencia, se trata de prestar atención intencionalmente y sin juzgar. Si usas este enfoque, te pesarás sin juzgarte y reconocerás que la autorrecriminación no te ayudará a bajar de peso. Por el contrario, las investigaciones demuestran que cuando te juzgas a ti mismo duramente, eres más propenso a ir en busca de consuelo, y puede que lo encuentres en comidas con alto contenido calórico o en la inactividad.

A continuación, te mostramos tres maneras para comenzar a cambiar cómo te sientes al ver lo que te muestra la balanza.

Deja de juzgarte. En lugar de alternar entre amar y odiar la balanza, piensa en lo que esta te está diciendo y en cómo esa información puede ayudarte. Pregúntate: «¿Qué puedo aprender de esto?». De ese modo, podrás decidir qué pasos seguir a continuación en tu travesía para adelgazar.

Sé bueno contigo mismo. Eres humano. Autocriticarte, aislarte o dejar que tus preocupaciones se lleven lo mejor de ti no te ayudará a alcanzar tus objetivos. Estos comportamientos solo demuestran que necesitas un poco de autocompasión. Cuando empieces a autocriticarte, desafía tus pensamientos preguntándote: «¿Lo que me estoy diciendo ahora mismo es 100 por ciento cierto? ¿Realmente soy una mala persona porque el número en la balanza es más alto de lo que esperaba?».

Cambia tu forma de mirar la balanza. Está claro que no tienes que amar tu balanza, pero sí puedes convertir tus pensamientos negativos en positivos. Podrías decirte: «Este número es una marca para ayudarme a saber si mis cambios de conducta están funcionando». O bien: «Este número solo mide una pequeña parte de mí. No comprende mi gran pasión y deseo por el trabajo, mi amor por mi familia y mis amigos, ni mis talentos y fortalezas». También podrías decirte lo siguiente: «La balanza es solo una medida. No muestra los cambios en el porcentaje de grasa corporal ni lo diferente que me calza la ropa ahora».

Además, te puede resultar útil escribir en un papel: «¿Qué puedo aprender de esta experiencia?», para luego colgarlo sobre la balanza donde puedas verlo cada vez que te peses. Después toma valor y avanza. Mantén la frente en alto, sin importar el número que veas.

Experimentos

  1. Cuando te des cuenta que estás juzgando, anota lo que piensas y luego pregúntate: "¿Qué puedo aprender de esto?"
  2. Cuando te enfrentes a un revés que tiene que ver con tu peso, piensa antes de criticarte. ¿Qué le dirías a un amigo que está en una posición similar? Ahora intenta usar ese mismo lenguaje contigo.
  3. Hazte amigo de la balanza. Si comienzas a sentir temor cuando estás listo para subirte a la balanza, detente y toma un momento para pensar sobre todo lo que aprendes cuando te pesas.
March 16, 2019 See more In-depth