Acepta

A veces no tenemos otra opción más que aceptar las cosas como son. Para esas ocasiones intenta:

  • Hablar con alguien. Tal vez no puedas cambiar una situación frustrante, pero eso no significa que tus sentimientos no son válidos. Llama a un amigo comprensivo o queda de verte con él para tomar un café. Puedes sentirte mejor después de hablar con él.
  • Perdona. Estar enojado consume energía. Perdonar puede requerir de práctica, pero al hacerlo te liberará de gastar más energía negativa. ¿Por qué llenarte de enojo cuando puedes encogerte de hombros y seguir adelante?
  • Practica el diálogo interno positivo. Es fácil perder la objetividad cuando estás estresado. Un pensamiento negativo puede llevar a otro y de pronto ya creaste una avalancha mental. Sé positivo. En lugar de pensar "Soy terrible con el dinero y jamás seré capaz de controlar mis finanzas", intenta esto: "Me equivoqué con mi dinero, pero soy resiliente. Voy a superar esto".
  • Aprende de tus errores. Hay valor en reconocer un "momento de aprendizaje". No puedes cambiar el hecho de que aplazar las cosas daña tu desempeño, pero puedes asegurarte de reservar más tiempo en el futuro.

Adáptate

Pensar que no puedes hacer frente a los problemas es una de las cosas que más estrés causan. Es por eso que adaptarse — lo que a menudo significa cambiar tus estándares o expectativas — puede ser lo que más te ayude al lidiar con el estrés.

  • Ajusta tus estándares. ¿Necesitas aspirar y quitar el polvo dos veces a la semana? ¿Los macarrones con queso podrían ser un sustituto impensable de la lasaña hecha en casa? Redefine el éxito y deja de empeñarte en ser perfecto, así podrás operar con un poco menos de culpa y frustración.
  • Practica el control de los pensamientos. Deja de tener pensamientos pesimistas de inmediato. Niégate a revivir una situación estresante como algo negativo y puede dejar de serlo.
  • Redefine el tema. Intenta ver tu situación desde un nuevo punto de vista. En lugar de sentirte frustrado por estar en casa con un niño enfermo, ve esto como una oportunidad para crear lazos, relajarte y terminar de lavar una carga de ropa.
  • Adopta un mantra. Crea un dicho como, "Puedo manejar esto," y repítelo en tu cabeza en situaciones difíciles.
  • Haz una lista de cosas importantes para ti. Imagina todas las cosas que le dan alegría a tu vida como las vacaciones, los niños y las mascotas. Entonces recurre a esa lista cuando estés estresado. La lista pondrá las cosas en perspectiva y servirá como recordatorio de las alegrías de tu vida.
  • Mira el panorama general. Pregúntate a ti mismo, "¿Esto será importante en un año o en cinco?" La respuesta a menudo es no. Darse cuenta de esto hace que una situación estresante parezca menos abrumadora.

Elige la técnica correcta

Las cosas que causan estrés — buenas y malas — son una parte de la vida. Practica aplicando estas técnicas para equilibrar tu ecuación de estrés. Con la práctica, lo que una vez fue una carga pesada en la espalda se convertirá en tu bolsa privada de trucos. Pronto, serás capaz de sacar únicamente la herramienta que te mantendrá caminando por la vida a un ritmo constante.

April 28, 2016 See more In-depth