Cuidado para la enfermedad de Alzheimer: consejos sencillos para las tareas diarias

El cuidado de una persona con la enfermedad de Alzheimer demanda paciencia y flexibilidad. Para reducir la frustración, considera estos consejos para las tareas diarias, desde limitar las opciones y reducir las distracciones hasta crear un entorno seguro.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si estás cuidando de una persona que vive con enfermedad de Alzheimer, sabes que a medida que la enfermedad progrese, se reducirá la capacidad de tu ser querido para realizar tareas cotidianas. Considera los consejos prácticos para ayudar a esa persona a mantener una sensación de independencia y dignidad a medida que se vuelva dependiente de ti y de otros familiares o personas encargadas de su cuidado.

Reduce las frustraciones

Una persona con enfermedad de Alzheimer podría ponerse nerviosa cuando le resulta difícil realizar tareas que alguna vez le resultaron simples. Para limitar las dificultades y aliviar la frustración:

  • Fija una rutina con prudencia. Fija una rutina para que la inquietud y la confusión sean menores cada día. Las personas con enfermedad de Alzheimer aún tienen la capacidad de aprender y seguir rutinas. Con frecuencia, lo mejor suele ser programar las tareas, como bañarse o asistir a las citas médicas, cuando la persona está más alerta y descansada. Intenta que la rutina sea algo flexible para agregar actividades espontáneas.
  • Tómate el tiempo que necesites. Ten en cuenta que algunas cosas requieren más tiempo que antes. Permite que la persona con enfermedad de Alzheimer se tome descansos frecuentes. Asigna más tiempo a las tareas, para que no tengas que apurarla.
  • Involucra a la persona afectada. Deja que tu ser querido haga todo lo que pueda con la menor cantidad de ayuda posible. Por ejemplo, las personas con enfermedad de Alzheimer podrían ser capaces de poner la mesa con la ayuda de señas visuales o de vestirse sin ayuda si se les organiza la ropa en el orden en que se coloca.
  • Ofrece opciones. Es mejor que haya menos alternativas, pero ofrécele opciones todos los días a la persona con enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, haz que elija entre dos prendas de ropa, pregúntale si prefiere una bebida fría o caliente, o si prefiere salir a caminar o ver una película.
  • Ofrece instrucciones simples. Las personas con enfermedad de Alzheimer comprenden mejor las comunicaciones claras y simples.
  • Reduce las distracciones. Apaga el televisor y reduce al mínimo otras distracciones a la hora de comer y durante las conversaciones para que a la persona con enfermedad de Alzheimer le resulte más fácil concentrarse.

Sé flexible

Con el tiempo, una persona con demencia se volverá cada vez más dependiente. No obstante, hay muchas cosas que puedes hacer para mejorar la calidad de tus interacciones y disminuir la frustración. Trata de ser flexible, así como de adaptar tu rutina y tus expectativas según la necesidad.

A modo de ejemplo, si tu ser querido comienza a insistir en ponerse la misma ropa todos los días, considera la posibilidad de comprar un par de mudas de ropa idénticas. Si se resiste a bañarse, considera hacerlo con menos frecuencia. Disminuir tus expectativas puede provocar un gran efecto en el cuidado personal y en el bienestar.

Crear un entorno seguro

La enfermedad de Alzheimer altera las facultades mentales y la capacidad para resolver problemas, lo que aumenta el riesgo de que la persona sufra una lesión. Para promover la seguridad:

  • Evita las caídas. Evita las alfombrillas, los cables de extensión y cualquier desorden que pueda hacer que tu ser querido se tropiece o se caiga. Instala pasamanos o agarraderas en áreas cruciales.
  • Utiliza trabas. Instala trabas en los armarios que contengan elementos posiblemente peligrosos, como medicamentos, alcohol, armas, sustancias de limpieza tóxicas, utensilios peligrosos y herramientas.
  • Verifica la temperatura del agua. Baja el termostato del calentador de agua para evitar quemaduras.
  • Toma precauciones de seguridad contra incendios. Mantén los fósforos y los encendedores fuera de su alcance. Si tu ser querido fuma, asegúrate de que solo lo haga con supervisión. Asegúrate de tener a la mano un extintor de incendios y de que las alarmas contra incendios tengan baterías nuevas.

Concéntrate en la atención personalizada

En cada persona que padece la enfermedad de Alzheimer, los síntomas y la evolución serán diferentes. En consecuencia, las técnicas de cuidado serán distintas. Adapta estos consejos prácticos a las necesidades individuales de tu ser querido.

Recuerda que es probable que tu ser querido no responda ni se comporte como solía hacerlo. Una actitud paciente y flexible —junto con un buen cuidado personal y el apoyo de amigos y familiares— puede ayudarte a lidiar con los desafíos y las frustraciones que tienes por delante.

June 13, 2018 See more In-depth