La parálisis de las cuerdas vocales ocurre cuando los impulsos nerviosos a la laringe se ven alterados. Esto ocasiona la parálisis de los músculos de las cuerdas vocales.

La parálisis de las cuerdas vocales puede afectar la capacidad para hablar e, incluso, para respirar. Esto se debe a que la función de las cuerdas vocales, a veces llamadas «pliegues vocales», no se limita a la producción de sonido. También protegen las vías respiratorias al evitar que los alimentos, las bebidas e, incluso, la saliva ingresen en la tráquea y hagan que te ahogues.

Existen diversas causas de parálisis de las cuerdas vocales, entre ellas: lesión a los nervios durante una cirugía, infecciones víricas y ciertos tipos de cáncer. El tratamiento de la parálisis de las cuerdas vocales habitualmente implica cirugía. La terapia de la voz puede ser una opción a veces.

Las cuerdas vocales son dos bandas elásticas de tejido muscular localizadas en la parte superior de la tráquea. Al hablar, las bandas se aproximan y vibran para producir sonido. El resto del tiempo, las cuerdas vocales están relajadas y abiertas para posibilitar la respiración.

En la mayoría de los casos de parálisis de las cuerdas vocales, solo una cuerda vocal está afectada. Si las dos cuerdas vocales están afectadas por la parálisis, puedes experimentar dificultades vocales y problemas considerables para respirar y tragar.

Algunos signos y síntomas posibles de parálisis de las cuerdas vocales son:

  • Voz susurrante
  • Ronquera
  • Respiración ruidosa
  • Pérdida del tono de la voz
  • Ahogamiento o tos al tragar alimentos, bebidas o saliva
  • Necesidad de respirar más veces al hablar
  • Incapacidad de hablar en voz alta
  • Pérdida del reflejo faríngeo
  • Tos improductiva
  • Carraspeo frecuente

Cuándo consultar al médico

Si tienes ronquera persistente sin causa aparente durante más de dos semanas o si detectas cambios o molestias en la voz sin causa aparente, consulta al médico.

En la parálisis de las cuerdas vocales, los impulsos nerviosos a la laringe se ven afectados, provocando la parálisis del músculo. Los médicos a menudo no conocen la causa de la parálisis de las cuerdas vocales. Las causas conocidas pueden ser:

  • Lesión de las cuerdas vocales durante la cirugía. La cirugía en el cuello o la parte superior del tórax, o cerca de ellos, puede provocar daños en los nervios encargados de hacer funcionar a la laringe. Las cirugías que conllevan un riesgo de daño comprenden las cirugías de tiroides o de las glándulas paratiroides, el esófago, el cuello y el pecho.
  • Lesión en el cuello o en el pecho. Los traumatismos en el cuello o en el pecho pueden lesionar los nervios encargados de hacer funcionar las cuerdas vocales o a la propia laringe.
  • Accidente cerebrovascular. Un accidente cerebrovascular interrumpe el flujo sanguíneo del cerebro y puede dañar la parte del cerebro que envía mensajes a la laringe.
  • Tumores. Los tumores, tanto cancerosos como no cancerosos, pueden crecer en los músculos, los cartílagos o los nervios, o alrededor de ellos, que controlan la función de la laringe y pueden causar parálisis de las cuerdas vocales.
  • Infecciones virales. Algunas infecciones virales, como la enfermedad de Lyme, el Epstein-Barr y el herpes, pueden causar inflamación y daños directamente en los nervios de la laringe.
  • Trastornos neurológicos. Si tienes ciertos trastornos neurológicos, como la esclerosis múltiple o la enfermedad de Parkinson, puedes experimentar parálisis de las cuerdas vocales.

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar parálisis de las cuerdas vocales comprenden:

  • Haber recibido una cirugía de garganta o de tórax. Las personas que deben someterse a una cirugía de tiroides, garganta o parte superior del tórax corren más riesgo de sufrir una lesión a los nervios laríngeos. A veces, los tubos respiratorios que se utilizan en cirugías o para posibilitar la respiración si tienes mucha dificultad para respirar pueden ocasionar una lesión a los nervios laríngeos.
  • Tener un trastorno neurológico. Las personas con determinados trastornos neurológicos, como enfermedad de Parkinson o esclerosis múltiple, tienen más probabilidades de desarrollar debilidad o parálisis de las cuerdas vocales.

Los problemas respiratorios asociados a la parálisis de las cuerdas vocales pueden ser tan leves que la persona afectada solo presenta una voz ronca o tan graves que ponen en riesgo la vida.

Como la parálisis de las cuerdas vocales impide que el orificio de las vías respiratorias se abra o se cierre por completo, otras complicaciones pueden ser ahogarse o, de hecho, inhalar (aspirar) alimentos o líquidos. La aspiración que provoca una neumonía grave es de suma importancia y requiere atención médica inmediata.

Es probable que consultes primero con el médico de atención primaria, a menos que ambas cuerdas vocales estén paralizadas. En ese caso, es posible que te observen primero en el departamento de emergencia del hospital.

Después de la evaluación inicial, es posible que te deriven a un médico especializado en trastornos de oído, nariz y garganta. También pueden derivarte a un logopeda para que te evalúe la voz y recibas terapia.

Es recomendable llegar bien preparado a la consulta. La siguiente información te ayudará a prepararte y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genera mayor estrés o cualquier enfermedad o cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas, incluso la dosis de cada uno.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe si es posible. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se te proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

El tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovecharlo al máximo. En los casos de parálisis de las cuerdas vocales, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de la parálisis de las cuerdas vocales?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad es temporal, o mis cuerdas vocales siempre estarán paralizadas?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
  • ¿Hay otras alternativas para el tratamiento que sugieres?
  • ¿Hay alguna restricción en cuanto al uso de mi voz después del tratamiento? De ser así, ¿durante cuánto tiempo?
  • ¿Podré hablar o cantar después del tratamiento?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle otras que se te ocurran durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Hubo eventos o circunstancias especiales que hayan ocurrido antes o al mismo tiempo que se desarrollaron los síntomas?
  • ¿Ya has recibido algún tratamiento?
  • ¿Los síntomas han sido continuos o son ocasionales?
  • ¿Cómo impactan estos síntomas en tu estilo de vida?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Tienes otras enfermedades?

El médico te preguntará sobre los síntomas y el estilo de vida, escuchará tu voz e indagará sobre el tiempo que hace que padeces problemas en la voz. Para evaluar los problemas en la voz en más detalle, se pueden realizar las siguientes pruebas:

  • Laringoscopia. El médico examinará las cuerdas vocales usando un espejo o un tubo delgado y flexible (conocido como laringoscopio o endoscopio) o ambos. También te pueden realizar una prueba llamada videoestrobolaringoscopia que se hace con un endoscopio especial que contiene una pequeña cámara en la punta o una cámara más grande conectada al objetivo ocular del endoscopio.

    Estos endoscopios especiales de gran aumento permiten al médico ver las cuerdas vocales directamente o en una pantalla de video para determinar el movimiento y la posición de las cuerdas vocales y si una o ambas cuerdas están afectadas.

  • Electromiografía de la laringe. Esta prueba mide las corrientes eléctricas en los músculos de la laringe. Para obtener estas mediciones, el médico normalmente inserta pequeñas agujas en los músculos de las cuerdas vocales a través de la piel del cuello.

    Esta prueba no suele brindar información que pueda cambiar el tratamiento, pero puede proporcionarle al médico información sobre lo bien que puedes recuperarte. Esta prueba funciona mejor para predecir cómo te recuperarás si se hace entre las seis semanas y los seis meses después de que comenzaron los síntomas.

  • Análisis de sangre y exploraciones. Debido a que una serie de enfermedades puede causar lesiones en un nervio, es posible que necesites realizarte pruebas adicionales para identificar la causa de la parálisis. Las pruebas pueden consistir en análisis de sangre, radiografías y exploraciones por resonancia magnética y tomografía computarizada.

El tratamiento para la parálisis de las cuerdas vocales depende de la causa, de la gravedad de los síntomas y del tiempo transcurrido desde la aparición de los síntomas. El tratamiento puede consistir en terapia de la voz, inyecciones para dar mayor volumen, cirugía o una combinación de tratamientos.

En algunos casos, puedes mejorar sin tratamiento quirúrgico. Por esta razón, es posible que los médicos esperen, al menos, un año desde el inicio de la parálisis de las cuerdas vocales para realizar una cirugía permanente.

Sin embargo, el tratamiento quirúrgico con las inyecciones para dar mayor volumen que contienen sustancias similares al colágeno suele administrarse durante los primeros 3 meses desde la pérdida de la voz.

Durante el período de espera de la cirugía, el médico puede sugerirte que hagas terapia de la voz para aprender a usar bien la voz mientras los nervios se curan.

Terapia de la voz

Las sesiones de terapia de la voz suponen ejercicios y otras actividades orientadas a fortalecer las cuerdas vocales, mejorar el control de la respiración durante el habla, prevenir una tensión anormal de los músculos que rodean las cuerdas vocales paralizadas y proteger las vías respiratorias al tragar. En ocasiones, la terapia de la voz puede ser el único tratamiento necesario si las cuerdas vocales están paralizadas en una zona que no requiere aumentar el volumen de las cuerdas ni su reposicionamiento.

Cirugía

Si los síntomas de la parálisis de las cuerdas vocales no desaparecen completamente en forma natural, pueden ofrecerse tratamientos quirúrgicos para mejorar la capacidad para hablar y para tragar.

Las opciones quirúrgicas son las siguientes:

  • Inyección para dar mayor volumen. Es probable que la parálisis del nervio que va a la cuerda vocal haga que el músculo de esta se vuelva delgado y débil. Para dar mayor volumen a una cuerda vocal paralizada, un médico que se especializa en trastornos de la laringe (laringólogo) puede inyectar una sustancia, como grasa corporal, colágeno u otra sustancia de relleno aprobada, en la cuerda vocal. Este volumen aumentado hace que la cuerda vocal afectada esté más próxima al centro de la laringe, de modo que la cuerda vocal opuesta que sí funciona y tiene movimiento pueda acercarse más a la cuerda paralizada al hablar, al tragar o al toser.
  • Implantes estructurales. En lugar de usar una inyección para dar mayor volumen, este procedimiento —conocido como «tiroplastia», «laringoplastia de medialización» o «cirugía de la estructura laríngea»— supone el uso de un implante en la laringe para reposicionar la cuerda vocal. Rara vez, las personas que se someten a esta cirugía necesitan una segunda intervención quirúrgica para reposicionar el implante.
  • Reposicionamiento de las cuerdas vocales. En este procedimiento, un cirujano abre y desplaza una pequeña ventana de tejido propio desde el exterior de la laringe hacia el interior, lo que empuja la cuerda vocal paralizada hacia el centro de la laringe. Esto permite que la cuerda vocal sana vibre mejor contra la paralizada.
  • Sustitución del nervio dañado (reinervación). En esta cirugía, se mueve un nervio sano de una región diferente del cuello para reemplazar la cuerda vocal dañada. La mejora de la voz puede tardar de seis a nueve meses. Algunos médicos combinan esta cirugía con una inyección para dar mayor volumen.
  • Traqueotomía. Si las dos cuerdas vocales están paralizadas y muy juntas, el flujo de aire disminuirá. En ese caso, tendrás mucha dificultad para respirar, por lo que deberás someterte a un procedimiento quirúrgico denominado «traqueotomía».

    En una traqueotomía, se hace una incisión en la parte frontal del cuello y se crea una abertura directamente en la tráquea. Se introduce un tubo respiratorio que permite que pase aire por las cuerdas vocales paralizadas.

Tratamientos emergentes

Conectar las cuerdas vocales a una fuente alternativa de estimulación eléctrica —quizás un nervio de otra parte del cuerpo o un dispositivo similar a un marcapasos cardíaco— puede restaurar la apertura y el cierre de las cuerdas vocales. Los investigadores continúan estudiando esta y otras opciones.

La parálisis de las cuerdas vocales puede resultar frustrante y, a veces, debilitante, sobre todo porque la voz afecta tu capacidad para comunicarte. Un logopeda puede ayudarte a desarrollar las habilidades que necesitas para comunicarte.

Incluso si no puedes recuperar la voz que alguna vez tuviste, mediante la terapia de voz puedes aprender maneras efectivas de compensar este trastorno. Además, un logopeda puede enseñarte maneras efectivas de usar la voz sin causar más daño al mecanismo de las cuerdas vocales.

May 20, 2015