¿Estás pensando en suicidarte? Cómo mantenerte seguro y encontrar un tratamiento

La desesperanza puede hacerte pensar en el suicidio. Aprende a mantenerte seguro, superar una crisis y encontrar un tratamiento.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Cuando parece que no vale la pena vivir, podría parecer que la única forma de encontrar alivio es por medio del suicidio. Cuando te sientes de esta manera, puede que sea difícil de creer, pero tienes otras opciones.

Da un paso hacia atrás y separa tus emociones de tus acciones por el momento.

  • Reconoce que la depresión y la desesperanza pueden distorsionar tus percepciones y reducir tu habilidad para tomar buenas decisiones.
  • Date cuenta que los sentimientos suicidas son el resultado de problemas tratables.
  • Actúa como si hubiera otras opciones en lugar del suicidio, incluso si no las ves ahora mismo.

Tal vez no sea fácil y puede que no te sientas mejor por la noche. Aunque, eventualmente, el sentimiento de desesperación — y los pensamientos de suicidio — desaparecerán.

Busca ayuda inmediata

Si piensas que puedes lastimarte o intentar suicidarte, busca ayuda de inmediato al llevar a cabo una de las siguientes acciones:

  • Llama a tu especialista en salud mental.
  • Llama al número de línea directa de suicidios — en Estados Unidos, llama a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al 800-273-TALK (800-273-8255) para comunicarte con un asesor capacitado. Utiliza el mismo número y presiona 1 para comunicarte a la Línea de Crisis para Veteranos.
  • Llama al 911 o a tu número de emergencia local.
  • Busca ayuda con tu médico o con otro profesional de la salud.
  • Comunícate con un amigo cercano o ser querido.
  • Contacta a un ministro, líder espiritual o alguien más en tu comunidad religiosa.

Aprende estrategias de afrontamiento

No trates de manejar tus pensamientos o comportamiento suicidas por tu cuenta. Necesitas ayuda y apoyo profesional para vencer los problemas relacionados con el pensamiento suicida.

Tu médico o profesional de la salud mental pueden ayudarte a identificar estrategias de afrontamiento adaptadas a tu situación específica. Considera analizar estas estrategias de afrontamiento con personas que te conozcan bien, como miembros de la familia o amigos de confianza.

Es posible que te recomienden cosas que no tienes ganas de hacer, como hablar con amigos cuando preferirías quedarte en tu cuarto todo el día. Se volverá más fácil hacer tales cosas a medida que se vuelvan hábitos.

Elabora un plan para la vida

Crea un plan de acción o "un plan de seguridad" por escrito con tu profesional de salud mental que puedas consultar cuando pienses en suicidarte o estés en una crisis. Aprende a detectar los signos de alerta de manera temprana, con el fin de que puedas poner en marcha tu plan de acción.

Tu plan es una lista de actividades y acciones que has prometido realizar, para que puedas estar a salvo cuando tengas pensamientos suicidas, como:

  • Ponerte en contacto con tu médico, terapeuta o centro de atención para que te ayuden a lidiar con tus pensamientos suicidas
  • Llamar a un familiar o amigo de apoyo que pueda ayudarte a lidiar con tus pensamientos suicidas
  • Intentar actividades específicas que sean saludables y agradables cuando comiences a tener pensamientos negativos
  • Repasar por qué tu vida es valiosa y las razones que tienes para vivir

Incluso si la crisis inmediata pasa con tus estrategias de autocuidado, consulta a un médico o profesional de la salud mental. Esto te ayudará a obtener el tratamiento adecuado para los pensamientos y sentimientos suicidas para que no tengas que trabajar continuamente en estado de crisis.

Como base de tu plan, te recomendamos seguir los siguientes pasos:

  • Apegarte a tu plan de tratamiento. Comprometerte a tomar tu medicamento tal como fue prescrito y acudir a todas las sesiones y consultas del tratamiento.
  • Guardar una lista de nombres y números de contacto fácilmente disponibles. Incluir a médicos, terapeutas y centros de atención que puedan ayudarte a afrontar los pensamientos suicidas. Incluir a amigos o seres queridos que están de acuerdo para estar disponibles como parte de tu plan de seguridad.
  • Eliminar los posibles medios para quitarte la vida. Estos pueden incluir mantener tu casa libre de armas de fuego, navajas o cualquier otro objeto que puedas considerar usar para lastimarte o suicidarte. Si es posible, dale tus medicamentos a alguien que los guarde por ti y te ayude a tomarlos como te fueron prescritos.
  • Programa actividades diarias. Las actividades que te brindaron un pequeño placer en el pasado pueden hacer una diferencia — tales como escuchar música, ver una película divertida o visitar un museo. O intenta algo diferente. Debido a que la actividad física y el ejercicio pueden reducir los síntomas de la depresión, considera caminar, trotar, nadar, practicar jardinería o una actividad nueva.
  • Reúnete con otras personas. Establece tu red de apoyo a través del acercamiento con amigos, familia y personas que se preocupan por ti y que están ahí cuando los necesitas. Haz un esfuerzo por ser sociable, incluso si no tienes muchas ganas, para evitar la soledad.
  • Únete a un grupo de apoyo. Integrarte a un grupo de apoyo puede ayudarte a lidiar con los pensamientos suicidas y a reconocer que hay más opciones en tu vida que el suicidio.
  • Evita el consumo de alcohol y drogas. En vez de bloquear los sentimientos dolorosos, el alcohol y las drogas pueden aumentar los pensamientos suicidas y la probabilidad de hacerte daño haciéndote más impulsivo y propenso a actuar por sentimientos autodestructivos.
  • Evita sitios web peligrosos en Internet. Mantente alejado de sitios web que fomenten el suicidio como una manera de resolver tus problemas.
  • Escribe acerca de tus pensamientos y sentimientos. Considera escribir sobre las cosas que valoras y aprecias en tu vida, no importa lo pequeñas que parezcan en el momento.

Ve más allá de los pensamientos suicidas

La desesperanza que sientes para considerar el suicidio puede ser el efecto secundario de una situación dificil o una enferemedad que puede ser tratada. Esta emoción puede ser tan abrumadora que nubla tu criterio y te lleva a creer que atentar contra tu vida es la mejor o la única opción.

  • Reconoce que estos sentimientos son temporales y que con el tratamiento apropiado puedes aprender cómo ayudarte a volver a sentirte mejor sobre la vida. Pedir apoyo a otros puede ayudarte a ver que tienes otras opciones y te dará esperanza para el futuro.
  • Haz una lista de las razones por las que tienes que vivir. La lista puede incluir estar vivo por tu mascota, tu hijo, una sobrina favorita o algo que disfrutes hacer en el trabajo o en casa. No importa lo que incluya la lista, pero encontrar un sentido de propósito en tu vida puede hacer la diferencia.

Al tener un tratamiendo adecuado y al utilizar mejores estrategias para el afrontamiento, puedes aprender a manejar o eliminar los pensamientos suicidas y a desarrollar una vida más satisfactoria.

May 15, 2015 See more In-depth