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Muchos factores, como la anatomía de tu boca y cavidades nasales, el consumo de alcohol, las alergias, un resfriado y tu peso pueden ocasionar el ronquido.

Cuando dormitas y pasas de un sueño ligero a un sueño profundo, se relajan los músculos en la parte superior de tu boca (paladar blando), lengua y garganta. Los tejidos en tu garganta pueden relajarse tanto que bloquean parcialmente tus vías respiratorias y vibran.

Mientras más reducidas sean tus vías respiratorias, más fuerte será el flujo de aire. Esto provoca la vibración de los tejidos, lo que causa que tu ronquido sea cada vez más fuerte.

Las siguientes condiciones pueden afectar las vías respiratorias y causar ronquidos:

  • La anatomía de tu boca. Tener un paladar blando bajo, grueso puede estrechar tus vías respiratorias. La gente con sobrepeso puede tener tejidos adicionales en la parte trasera de sus gargantas, que pueden estrechar sus vías respiratorias. De igual forma, si la pieza triangular del tejido que cuelga del paladar blando (úvula) está alargada, el flujo de aire puede obstruirse e incrementar la vibración.
  • Consumo de alcohol. El ronquido también puede asociarse con el consumo de demasiado alcohol antes de la hora de acostarse. El alcohol relaja los músculos de la garganta y disminuye tus defensas naturales de la obstrucción del flujo de aire.
  • Problemas nasales. La congestión nasal crónica o una división torcida entre tus fosas nasales (tabique nasal desviado) puede contribuir con tus ronquidos.
  • Privación del sueño. No dormir lo suficiente puede llevar a mayor relajación de la garganta.
  • Posición para dormir. El ronquido normalmente es más frecuente y más fuerte cuando duermes boca arriba debido a que el efecto de gravedad en la garganta estrecha las vías respiratorias.
  • Apnea obstructiva del sueño. Roncar también puede estar asociado con la apnea obstructiva del sueño. En esta enfermedad grave, los tejidos de tu garganta bloquean las vías respiratorias parcialmente o por completo evitando que respires.

    La AOS muchas veces se caracteriza por ronquidos fuertes seguidos de periodos de silencio cuando se detiene la respiración o casi se detiene. A la larga, esta reducción o pausa en la respiración puede indicarte que despiertes y puede hacerlo con un fuerte resoplido o un sonido jadeante.

    Es posible que tu sueño sea ligero debido a que es interrumpido. Este patrón de pausas en la respiración puede repetirse muchas veces durante la noche.

    Por lo general, la gente con apnea obstructiva del sueño experimenta periodos cuando la respiración se vuelve más lenta o se detiene por lo menos cinco veces durante cada hora de sueño.

Sept. 26, 2015