Diagnóstico

Los exámenes y procedimientos que se utilizan para diagnosticar la colitis seudomembranosa e identificar complicaciones incluyen:

  • Muestra de heces. Hay varios exámenes diferentes de muestras de heces que se usan para detectar infecciones por C. difficile en el colon.
  • Análisis de sangre. Estos análisis quizás revelen un recuento anormalmente alto de glóbulos blancos (leucocitosis), lo que puede indicar la presencia de colitis seudomembranosa.
  • Colonoscopia o sigmoidoscopia. En ambos exámenes el médico utiliza un tubo con una cámara en miniatura en la punta para examinar el interior del colon en busca de signos de colitis seudomembranosa, como placas (lesiones) amarillas y elevadas e hinchazón.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Si tienes síntomas graves, el médico podría realizar una radiografía o tomografía computarizada del abdomen para identificar complicaciones como megacolon tóxico o ruptura de colon.

Tratamiento

Las estrategias para tratamiento consisten en:

  • Si es posible, dejar de tomar el antibiótico u otro medicamento que se piensa estén provocando tus signos y síntomas. A veces esto puede ser suficiente para resolver la enfermedad o al menos para aliviar los signos, como la diarrea.
  • Comenzar con un antibiótico efectivo contra C. difficile. Si aún presentas signos y síntomas, el médico puede administrarte un antibiótico diferente para tratar la bacteria C. difficile. Esto favorece que las bacterias normales vuelvan a proliferarse, restaurando el equilibrio saludable de bacterias en el colon.

    Quizás te den antibióticos por vía oral, por una vena, o por una sonda insertada por la nariz que vaya al estómago (sonda nasogástrica). De acuerdo a tu trastorno, los médicos a menudo te recetarán metronidazol (Flagyl), vancomicina, fidaxomicina (Dificid) o una combinación.

  • Trasplante de microbiota fecal. Si tu trastorno es muy grave, es posible que te realicen un trasplante de heces (trasplante fecal) de un donante sano para restablecer el equilibrio de la bacteria en el colon. La muestra fecal del donante se puede introducir por una sonda nasogástrica insertada en el colon, o puede colocarse en una cápsula que se traga. Es posible que los médicos utilicen una combinación del tratamiento con antibióticos seguida por un trasplante de microbiota fecal.

Una vez iniciado el tratamiento para la colitis seudomembranosa, es posible que los signos y síntomas comiencen a mejorar en unos pocos días.

Los investigadores están explorando nuevos tratamientos para la colitis seudomembranosa, incluyendo antibióticos alternativos, medicamentos para disminuir la recurrencia, y una vacuna.

Tratamiento para la colitis seudomembranosa recurrente

La aparición natural de nuevas cepas de C. difficile que son más agresivas y más resistentes a los antibióticos hace que el tratamiento de la colitis seudomembranosa sea cada vez más difícil y sus recurrencias más comunes. Con cada recurrencia, la posibilidad de tener otras aumenta. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Repetir los antibióticos. Quizás necesites tomar una segunda o tercera serie de antibióticos para resolver el problema.
  • Cirugía. La cirugía quizás sea una opción para las personas que tienen insuficiencia orgánica progresiva, ruptura del colon e inflamación del tejido que recubre la pared abdominal (peritonitis). Típicamente la cirugía ha implicado extirpar todo el colon, o una parte de este (colectomía total o subtotal). Una nueva cirugía, que implica crear un aro con el colon laparoscópicamente, y limpiarlo (ileostomía en asa con derivación y lavado de colon), es menos invasiva y ha dado resultados positivos.
  • Trasplante de microbiota fecal. Este procedimiento se usa para el tratamiento de la colitis seudomembranosa recurrente. Te darán heces sanas y limpias en una cápsula por vía nasogástrica o por inserción en el colon.

Estilo de vida y remedios caseros

Algunos estudios sugieren que los suplementos concentrados de bacterias y hongos beneficiosos (probióticos) pueden ayudar a prevenir las infecciones con C. difficile, pero es necesario hacer otros estudios para su uso en el tratamiento de las recurrencias. Su uso es seguro y están disponibles en forma de cápsula o líquido sin receta médica.

Para enfrentar la diarrea y la deshidratación que pueden ocurrir con la colitis seudomembranosa, intenta lo siguiente:

  • Bebe mucho líquido. El agua es lo mejor, pero los líquidos con sodio y potasio (electrolitos) agregados también pueden ser beneficiosos. Ejemplos incluyen bebidas deportivas (Gatorade, Powerade, y otras), soluciones de rehidratación oral (Pedialyte, Ceralyte, y otras), refrescos sin cafeína, caldos y jugos de frutas. Evita las bebidas con alto contenido de azúcar o que contengan alcohol o cafeína, como el café, el té y las bebidas cola, que pueden agravar tus síntomas.
  • Evita los alimentos irritantes. No comas alimentos picantes, grasos o fritos, y cualquier otro alimento que empeore tus síntomas.

Preparación para la cita médica

Tu médico de cuidados primarios generalmente puede tratar la colitis seudomembranosa. En base a tus signos y síntomas, es posible que te deriven a un especialista en trastornos digestivos (gastroenterólogo). Si tus signos y síntomas son particularmente graves, quizás te indiquen que busques tratamiento de emergencia.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluso los que parezcan no estar relacionados con el motivo de la consulta
  • Información personal más importante, como factores de estrés principales, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares
  • Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que tomas, y también las dosis
  • Preguntas para hacerle a tu médico

Algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico incluyen:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Es probable que mi enfermedad sea temporal o crónica?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomienda?
  • Tengo estos otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas. Si fuera posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar la información que recibas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, por ejemplo:

  • ¿Cuándo comenzaste a presentar signos y síntomas?
  • ¿Tienes diarrea?
  • ¿Hay sangre o pus en tus heces?
  • ¿Tienes fiebre?
  • ¿Tienes dolor abdominal?
  • ¿Los síntomas se han mantenido igual o empeoraron con el tiempo?
  • Durante las últimas semanas, has tomado antibióticos, has tenido un procedimiento quirúrgico, o has estado internado en el hospital?
  • En tu casa, ¿hay alguien que tenga diarrea o que haya estado internado en un hospital estas últimas semanas?
  • ¿Alguna vez te han diagnosticado con diarrea relacionada con C. difficile o con antibióticos?
  • ¿Tienes colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn?
  • ¿Recibes tratamiento por alguna otra enfermedad?
  • ¿Has viajado últimamente a áreas donde no es seguro que el agua sea potable?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas para la cita médica, bebe mucho líquido para ayudar a evitar la deshidratación. Unas buenas opciones son las bebidas deportivas, las soluciones de rehidratación oral (Pedialyte, Ceralyte, y otras), refrescos sin cafeína, caldos y jugos de frutas.

June 26, 2019
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