Tratamientos y medicinas

Escrito por personal de Mayo Clinic

Los tratamientos para la inmunodeficiencia primaria implican prevenir y tratar infecciones, reforzar el sistema inmunitario y tratar la causa no diagnosticada del problema inmunitario. En algunos casos, los trastornos inmunitarios primarios están vinculados a una enfermedad grave, como un trastorno autoinmunitario o cáncer, la cual también debe tratarse.

Control de las infecciones

  • Tratamiento de infecciones. Las infecciones requieren un tratamiento rápido y agresivo con antibióticos. Las infecciones que no responden pueden requerir hospitalización y antibióticos por vía intravenosa.
  • Cómo prevenir las infecciones. Algunas personas necesitan antibióticos a largo plazo para prevenir infecciones respiratorias y el daño permanente asociado a los pulmones y los oídos. Es posible que los niños con inmunodeficiencia primaria no puedan colocarse vacunas que contienen virus vivos, como la vacuna oral contra la poliomielitis y la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola.
  • Cómo tratar los síntomas. Los medicamentos como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, etc.) para el dolor y la fiebre, los descongestionantes para la congestión de los senos paranasales y los expectorantes para la mucosidad acuosa en las vías respiratorias pueden ayudar a aliviar los síntomas causados por las infecciones.

    El drenaje postural, es decir, el uso de la gravedad y golpecitos ligeros en el pecho para despejar los pulmones, puede ayudar a aliviar el malestar de las infecciones respiratorias repetidas (crónicas).

Tratamiento para reforzar el sistema inmunitario

  • Terapia de inmunoglobulina. La inmunoglobulina consiste en las proteínas de los anticuerpos que se necesitan para que el sistema inmunitario combata las infecciones. La inmunoglobulina puede inyectarse en una vena a través de una vía intravenosa o colocarse debajo de la piel (infusión subcutánea). El tratamiento intravenoso debe realizarse cada algunas semanas, mientras que la infusión subcutánea, una o dos veces por semana.
  • Terapia con interferón gamma. Los interferones son sustancias que se producen en forma natural, combaten los virus y estimulan las células del sistema inmunitario. El interferón gamma es una sustancia fabricada (sintética) que se administra como una inyección en el muslo o el brazo tres veces por semana. Se utiliza para tratar la enfermedad granulomatosa crónica, una forma de inmunodeficiencia primaria.
  • Factores de crecimiento. Cuando la inmunodeficiencia es provocada por una falta de ciertos glóbulos blancos, la terapia con factores de crecimiento puede ayudar a aumentar los niveles de glóbulos blancos que fortalecen el sistema inmunológico.

Trasplante de células madre

El trasplante de células madre ofrece una cura permanente para varias formas de inmunodeficiencia potencialmente mortal. Las células madre normales se transfieren a la persona con inmunodeficiencia, lo cual permite el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Las células madre pueden recolectarse de la médula ósea o pueden obtenerse de la placenta en el momento del nacimiento (conservación de la sangre del cordón).

El donante de células madre, generalmente el padre, la madre u otro familiar cercano, debe tener tejidos de una alta compatibilidad biológica con los tejidos de la persona con inmunodeficiencia primaria. Sin embargo, incluso con una alta compatibilidad, los trasplantes de células madre no siempre funcionan.

A menudo, el tratamiento requiere la destrucción de las células inmunitarias funcionales usando quimioterapia o radiación antes de los trasplantes, lo cual deja temporalmente al receptor del trasplante incluso más vulnerable a la infección.

Jan. 20, 2015