Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad de Graves puede comprender lo siguiente:

  • Exploración física. El médico te examina para ver si los ojos están irritados o si sobresalen, y para ver si la glándula tiroides ha aumentado de tamaño. Como la enfermedad de Graves acelera el metabolismo, el médico te controlará el pulso y la presión arterial, y buscará signos de temblores.
  • Muestra de sangre. El médico te pedirá que te hagas análisis de sangre para determinar los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la hormona hipofisaria que normalmente estimula la glándula tiroides, así como los niveles de hormonas tiroideas. Por lo general, las personas que padecen la enfermedad de Graves tienen niveles de TSH inferiores a los normales y niveles de hormonas tiroideas superiores.

    Otro análisis de laboratorio mide los niveles del anticuerpo que se sabe que causa la enfermedad de Graves. Este análisis no suele ser necesario para hacer un diagnóstico, pero un resultado negativo podría indicar otra causa del hipertiroidismo.

  • Absorción de yodo radioactivo. El organismo necesita yodo para producir hormonas tiroideas. El médico te administrará una pequeña cantidad de yodo radioactivo y, posteriormente, medirá la cantidad presente en la glándula tiroides con una cámara de exploración especializada para así determinar la velocidad con la que la glándula tiroides absorbe el yodo. La cantidad de yodo radioactivo que absorba la glándula tiroides ayuda a determinar si la enfermedad de Graves u otra enfermedad es la causa del hipertiroidismo. Esta prueba puede combinarse con una exploración con yodo radioactivo que muestre una imagen del patrón de absorción.
  • Ecografía. La ecografía usa ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes de las estructuras internas del cuerpo. La ecografía puede revelar si la glándula tiroides tiene un tamaño mayor y resulta de gran utilidad para el examen de personas que no pueden someterse a la absorción de yodo radioactivo, como las mujeres embarazadas.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Si el diagnóstico de oftalmopatía de Graves no es claro a partir de una evaluación clínica, el médico puede pedirte que te hagas una prueba de diagnóstico por imágenes, como una exploración por tomografía computarizada (tecnología de rayos X especializada que produce imágenes transversales delgadas). También puede utilizarse la resonancia magnética que emplea campos magnéticos y ondas de radio para producir imágenes transversales o tridimensionales.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la enfermedad de Graves son inhibir la producción de hormonas tiroideas y bloquear el efecto de las hormonas en el organismo. Algunos tratamientos comprenden los siguientes:

Terapia con yodo radioactivo

Esta terapia consiste en tomar yodo radioactivo por vía oral. Como la tiroides necesita yodo para producir hormonas, el yodo radioactivo se dirige a las células tiroideas y, con el tiempo, la radioactividad destruye las células tiroideas hiperactivas. Esto hace que la glándula tiroides reduzca su tamaño y que los síntomas disminuyan de forma gradual; en general, después de varias semanas o varios meses.

La terapia con yodo radioactivo puede aumentar el riesgo de empeorar o presentar síntomas nuevos de la oftalmopatía de Graves. Este efecto secundario suele ser leve y pasajero, aunque es posible que no te recomienden esta terapia si ya tienes problemas oculares moderados a graves.

Otros efectos secundarios pueden comprender sensibilidad en el cuello y aumento transitorio de las hormonas tiroideas. La terapia con yodo radioactivo no se usa para tratar a mujeres embarazadas o que están amamantando.

Como este tratamiento provoca una disminución en la actividad tiroidea, es probable que después debas tratarte para administrarle cantidades normales de hormonas tiroideas al cuerpo.

Medicamentos antitiroideos

Los medicamentos antitiroideos afectan el uso de yodo por parte de la tiroides para producir hormonas. Algunos medicamentos de venta con receta son el propiltiouracilo y el metimazol (Tapazole).

Debido a que el riesgo de contraer la enfermedad hepática es más frecuente con el propiltiouracilo, los médicos consideran el metimazol la primera opción al momento de recetar medicamentos.

Cuando los dos medicamentos se usan solos, puede ocurrir una recaída de hipertiroidismo más adelante. Tomar este medicamento durante más de un año, en cambio, puede ayudar a obtener mejores resultados a largo plazo. Los medicamentos antitiroideos también se pueden usar antes o después de la terapia con yodo radioactivo, a modo de tratamiento complementario.

Los efectos secundarios de ambos medicamentos comprenden erupción cutánea, dolor articular, insuficiencia hepática o disminución en los glóbulos blancos que combaten las enfermedades. El metimazol no se usa para tratar a embarazadas durante el primer trimestre debido al pequeño riesgo de defectos congénitos. Por lo tanto, el medicamento antitiroideo preferente es el propiltiouracilo durante el primer trimestre del embarazo. Después del primer trimestre, se suele retomar el uso de metimazol y se deja de recetar el propiltiouracilo.

Betabloqueantes

Estos medicamentos no inhiben la producción de hormonas tiroideas, pero sí bloquean el efecto de las hormonas en el organismo. Pueden aliviar relativamente rápido los latidos del corazón irregulares, los temblores, la ansiedad o la irritabilidad, la intolerancia al calor, la sudoración, la diarrea y la debilidad muscular.

Los betabloqueantes comprenden:

  • Propranolol (Inderal)
  • Atenolol (Tenormin)
  • Metoprolol (Lopressor, Toprol-XL)
  • Nadolol (Corgard)

Los betabloqueantes no se suelen recetar a personas con asma, ya que estos medicamentos pueden desencadenar un ataque de asma. Estos medicamentos también pueden complicar el control de la diabetes.

Cirugía

La cirugía para extraer toda la tiroides, o parte de ella, (tiroidectomía o tiroidectomía parcial) también es una opción para el tratamiento de la enfermedad de Graves. Después de la cirugía, probablemente, necesites un tratamiento para brindarle al organismo cantidades normales de hormonas tiroideas.

Los riesgos de esta cirugía comprenden posibles lesiones a los nervios que controlan las cuerdas vocales y las pequeñas glándulas ubicadas cerca de la glándula tiroides (glándulas paratiroides). Las glándulas paratiroides producen una hormona que controla los niveles de calcio en la sangre. Con la atención de un cirujano con experiencia en cirugía de tiroides, las complicaciones son poco frecuentes.

Tratamiento de la oftalmopatía de Graves

Los síntomas leves de la oftalmopatía de Graves se pueden controlar con lágrimas artificiales de venta libre, durante el día, y con geles lubricantes por la noche. Si los síntomas son más graves, el médico puede recomendarte lo siguiente:

  • Corticoesteroides. El tratamiento con corticoesteroides recetados, como prednisona, puede disminuir la hinchazón detrás de los globos oculares. Los efectos secundarios pueden comprender retención de líquidos, aumento de peso, aumento de los niveles de azúcar en sangre, aumento de la presión arterial y cambios de humor.
  • Prismas. Tal vez tengas visión doble, ya sea por la enfermedad de Graves o como efecto secundario de la cirugía para la enfermedad de Graves. Si bien no son útiles para todas las personas, los prismas en los anteojos pueden corregir la visión doble.
  • Cirugía de descompresión orbitaria. En esta cirugía, el médico extrae el hueso entre la cuenca del ojo (órbita) y los senos paranasales, los espacios aéreos al lado de la órbita del ojo. Esto le da espacio a los ojos para que se muevan hacia atrás, a la posición original.

    Este tratamiento se suele utilizar si la presión sobre el nervio óptico pone en riesgo la pérdida de la visión. La visión doble es una de las posibles complicaciones.

  • Radioterapia orbitaria. La radioterapia orbitaria, en algún momento, fue un tratamiento frecuente de la oftalmopatía de Graves, aunque no queda claro cuáles son los beneficios del procedimiento. La radioterapia orbitaria usa rayos X dirigidos durante varios días para destruir parte del tejido que se ubica detrás de los ojos. El médico puede recomendarte la radioterapia orbitaria si el problema ocular está empeorando y los corticoesteroides recetados no dan resultado o no los toleras bien.

La oftalmopatía de Graves no siempre mejora con el tratamiento para la enfermedad de Graves. Los síntomas de la oftalmopatía de Graves pueden empeorar aún más durante tres a seis meses. Después de ese período, los signos y síntomas de la oftalmopatía de Graves suelen estabilizarse durante aproximadamente un año y después comienzan a mejorar, por lo general, sin tratamiento.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Si tienes la enfermedad de Graves, haz que tu bienestar físico y mental sea una prioridad:

  • Comer bien y hacer ejercicio puede mejorar el progreso de algunos síntomas mientras recibes tratamiento; además, te ayudará a sentirte mejor en general. Por ejemplo, debido a que la tiroides controla el metabolismo, podrías tener una tendencia a aumentar de peso cuando se corrige el hipertiroidismo. La enfermedad de Graves también puede hacer que los huesos se vuelvan frágiles; los ejercicios de levantamiento de peso pueden ayudar a mantener la densidad ósea.
  • Disminuir la máxima cantidad posible de estrés puede resultar útil, ya que el estrés desencadena o empeora la enfermedad de Graves. Escuchar música, tomar un baño caliente o caminar pueden ayudar a relajarte y ponerte en una mejor actitud mental. Trabaja con el médico para elaborar un plan que incorpore una nutrición adecuada, ejercicios y relajación en tu rutina diaria.

Para la oftalmopatía de Graves

Si tienes oftalmopatía de Graves, estas medidas pueden aliviar los síntomas en los ojos:

  • Aplica compresas frías sobre los ojos. Agregar humedad puede calmar los ojos.
  • Usa gafas de sol. Cuando los ojos sobresalen, son más vulnerables a los rayos ultravioletas y más sensibles a la luz brillante. Usar gafas de sol que cubran los costados de la cabeza también disminuirá la irritación de los ojos provocada por el viento.
  • Usa gotas lubricantes para los ojos. Las gotas para los ojos pueden aliviar la sensación rasposa y de sequedad sobre la superficie de los ojos. Por la noche se puede aplicar un gel a base de parafina, como Lacri-Lube.
  • Eleva la cabecera de la cama. Mantener la cabeza más alta que el resto del cuerpo disminuye la acumulación de líquido en la cabeza y puede aliviar la presión en los ojos.
  • No fumes. Fumar empeora la oftalmopatía de Graves.

Para la dermopatía de Graves

Si la enfermedad afecta la piel (dermopatía de Graves), utiliza cremas o ungüentos de venta libre que tengan hidrocortisona para aliviar la hinchazón y el enrojecimiento. Además, puede ser útil usar paños de compresión en las piernas.

Preparación para la consulta

Es probable que veas a tu médico de cabecera primero. Puede que te derive a un médico especialista en trastornos del funcionamiento hormonal y del sistema endocrino (endocrinólogo). Si tienes oftalmopatía de Graves, es posible que tu médico también te recomiende consultar a un especialista en trastornos de los ojos (oftalmólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso la historia clínica familiar, los principales factores de estrés o los cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando. Anota la dosis de cada uno.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el médico. Para la enfermedad de Graves, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o de larga duración?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuáles me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Dónde puedo encontrar más información sobre la enfermedad de Graves?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Prepárate para responder lo siguiente:

  • ¿Cuándo notaste los síntomas por primera vez?
  • ¿Los síntomas están presentes todo el tiempo o van y vienen?
  • ¿Comenzaste a tomar un medicamento nuevo hace poco?
  • ¿Bajaste de peso en forma rápida o no intencional? ¿Cuánto bajaste?
  • ¿Notaste algún cambio en tu ciclo menstrual?
  • ¿Experimentaste algún tipo de disfunción sexual?
  • ¿Tienes problemas para dormir?

Enfermedad de Graves care at Mayo Clinic

July 13, 2017
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