Diagnósticos

El diagnóstico de congelación suele obtenerse de acuerdo a los signos y síntomas, la apariencia de la piel y la exposición reciente al frío.

El médico puede realizarte pruebas, como una radiografía, una exploración ósea o una resonancia magnética, para determinar la gravedad de la congelación y comprobar si el hueso o el músculo están lesionados. También puede realizarte pruebas si sospecha que tienes hipotermia, una afección que se produce a menudo con la congelación.

Tratamientos

El tratamiento de la congelación comprende cuidados de primeros auxilios y tratamiento médico, dependiendo de la severidad de la congelación. Puedes tratar una congelación muy menor (congelación leve) con medidas de primeros auxilios. Todos los otros tipos de congelación requieren atención médica.

Primeros auxilios

  • Verifica si tienes hipotermia. Busca ayuda médica de urgencia si sospechas que puedes tener hipotermia.
  • Protege la piel para evitar una mayor exposición. Si estás afuera, calienta las manos congeladas poniéndolas en las axilas. Protégete la cara, nariz y oídos cubriéndolos con las manos secas y con guantes. No masajees la zona afectada y nunca frotes nieve sobre la piel congelada.
  • Refúgiate del frío. Una vez que estés adentro, quítate la ropa mojada.
  • Vuelve a calentar las zonas congeladas suavemente. Remoja las manos o pies en agua tibia, de 99 a 108 °F (37 a 42 °C), de 15 a 30 minutos. Si no cuentas con un termómetro, prueba el agua metiendo una mano o codo que no tenga lesiones; debe sentirse tibia, no caliente.

    No calientes la piel congelada con calor directo, como una hornalla, lámpara de calor, chimenea o compresa caliente. Estas pueden causar quemaduras.

  • Si hay alguna posibilidad de que las zonas afectadas se congelen de vuelta, no las descongeles. Si ya están descongeladas, envuélvelas para que no se vuelvan a congelar.
  • Toma analgésicos. Si tienes dolor, toma ibuprofeno de venta libre (Advil, Motrin IB u otros) para reducir el dolor y la inflamación.
  • Si es posible, no camines con los pies o dedos de los pies congelados. Esto daña el tejido aún más.
  • Infórmate sobre qué esperar a medida que la piel se descongela. Si la piel se enrojece y sientes un hormigueo y ardor a medida que se calienta, está volviendo el flujo sanguíneo normal. Pero busca atención médica de urgencia si el entumecimiento o el dolor persisten durante el calentamiento o si se forman ampollas.

Tratamiento médico

  • Volver a calentar la piel. Si todavía no has vuelto a calentar la zona, el médico lo hará usando un baño de agua caliente durante 15 a 30 minutos. La piel puede volverse suave y verse rojiza o violácea. Puede que se te recomiende mover la zona afectada suavemente a medida que se vuelve a calentar.
  • Analgésicos por vía oral. Dado que el proceso de recalentamiento puede ser doloroso, es probable que el médico te dé medicación para aliviar el dolor.
  • Proteger la lesión. Una vez que la piel se descongela, el médico puede envolver la zona holgadamente con una tela estéril, toallas o vendajes para proteger la piel. Es posible que necesites un dispositivo de inmovilización o una férula si el hueso o músculo están afectados. Y puede que debas elevar la zona afectada para reducir la hinchazón.
  • Extirpación del tejido dañado (desbridamiento). Para curarse adecuadamente, la piel congelada necesita estar libre de tejido dañado, muerto o infectado. Para distinguir mejor entre el tejido sano y tejido muerto, el médico podría esperar de uno a tres meses antes de extirpar el tejido dañado.
  • Terapia de hidromasaje. Tomar baños de inmersión en una bañera de hidromasaje (hidroterapia) puede ayudar a la curación manteniendo la piel limpia y eliminando el tejido muerto de forma natural. Se te recomendará mover la zona afectada suavemente mientras esté debajo del agua.
  • Medicamentos que combaten infecciones. Si la piel o las ampollas parecen infectadas, el médico podrá recetarte antibióticos orales.
  • Medicamentos para disolver coágulos. Puedes recibir una inyección intravenosa (IV) de un medicamento que ayude a restaurar el flujo sanguíneo (trombolítico), como el activador tisular del plasminógeno. Los estudios en personas con congelación grave muestran que el activador tisular del plasminógeno reduce el riesgo de amputación. Pero estos medicamentos pueden causar sangrado grave y, generalmente, se usan solo en las situaciones más graves y dentro de las 24 horas de la exposición.
  • Terapia para las heridas. Si tienes una herida compleja, el médico puede recomendar una técnica llamada «terapia de presión negativa» para promover la cicatrización.
  • Cirugía. En casos graves, podría ser necesaria una cirugía o amputación para quitar el tejido muerto o en descomposición.
  • Oxigenoterapia hiperbárica. La oxigenoterapia hiperbárica consiste en respirar oxígeno puro en una sala presurizada. Algunos pacientes mostraron mejorías en sus síntomas después de esta terapia. Sin embargo, se necesitan más estudios.

Modo de vida y remedios caseros

Para el cuidado de la piel después de la congelación:

  • Toma todos los medicamentos (antibióticos o analgésicos) como te lo indique el médico. En casos de congelación leve, toma ibuprofeno de venta libre (Advil, Motrin IB u otros) para reducir el dolor y la inflamación.
  • En una congelación superficial que se ha vuelto a calentar, aplica gel o loción de aloe vera en la zona afectada varias veces al día para reducir la inflamación.
  • Evita mayor exposición al frío y viento.
  • No camines con los pies congelados.
  • No apliques calor directo ni frotes esa zona.
  • No explotes las ampollas que puedan formarse. Las ampollas actúan como un vendaje. Deja que las ampollas exploten por sí mismas. 

Preparación para la consulta

Comunícate con el médico si crees que puedes tener congelación o hipotermia. En función de la gravedad de los síntomas, es posible que te deriven a la sala de urgencias.

Si tienes tiempo antes de la consulta, usa la información proporcionada a continuación para prepararte para la evaluación médica.

Qué puedes hacer

  • Haz una lista de todos los signos y síntomas que experimentas y su duración. Saber todos los detalles posibles sobre tu exposición al frío y si tus signos y síntomas han cambiado o avanzado será de ayuda para el médico.
  • Haz una lista de tu información médica más importante, como otras enfermedades que te hayan diagnosticado. También anota todos los medicamentos que estás tomando, incluso medicamentos de venta libre y suplementos.
  • Anota la fecha de tu última vacuna antitetánica. La congelación aumenta el riesgo de contraer tétanos. Si no has sido vacunado o si tu última vacuna fue hace más de 10 años, el médico puede recomendar que te vacunes.
  • Anota preguntas para hacerle al médico. Estar preparado te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo con el médico.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico acerca de la congelación son las siguientes:

  • ¿Se necesitan pruebas para confirmar el diagnóstico?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento y las ventajas y desventajas de cada una?
  • ¿Qué resultados puedo esperar?
  • ¿Qué rutinas para el cuidado de la piel me recomiendas mientras se cura la congelación?
  • ¿Qué clase de seguimiento, si lo hubiera, debo esperar?
  • ¿Qué cambios en la piel debo buscar?

No dudes en hacer otras preguntas que se te ocurran.

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas la consulta con el médico, toma medidas de cuidado personal adecuadas como:

  • Proteger la zona afectada contra el frío
  • No caminar con los pies congelados
  • Reducir el dolor con ibuprofeno (Advil, Motrin IB, etc.)
  • No explotar las ampollas que pueden aparecer
Oct. 15, 2014
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