Diagnóstico

Si tienes cirrosis, el médico debe hacerte pruebas de detección de várices esofágicas cuando se te diagnostica. La frecuencia con la cual te someterás a las pruebas de detección depende de la afección. Las principales pruebas utilizadas para diagnosticar las várices esofágicas son las siguientes:

  • Examen endoscópico. Un procedimiento denominado endoscopía gastrointestinal superior es el método preferido de detección de várices esofágicas. El médico introduce un tubo delgado, flexible e iluminado (endoscopio) por la boca y se lo dirige hacia el esófago, el estómago y el comienzo del intestino delgado (duodeno).

    El médico buscará venas dilatadas, las medirá y controlará manchas y puntos rojos, que, por lo general, indican un riesgo de sangrado significativo. El tratamiento se puede realizar durante el examen.

  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las exploraciones por tomografía computarizada (CT) del abdomen y las ecografías Doppler de las venas porta y esplénica pueden sugerir la presencia de várices esofágicas. Una ecografía denominada elastografía de transición que mide las cicatrices en el hígado puede ayudar al médico a determinar si tienes hipertensión portal, que puede causar várices esofágicas.
  • Endoscopia capsular. En esta prueba, ingieres una cápsula del tamaño de una vitamina que contiene una pequeña cámara, que toma imágenes del esófago a medida que pasa por el tubo digestivo. Esto podría ser una opción para las personas que no pueden o no desean hacerse un examen endoscópico. Esta tecnología es más costosa que la endoscopía regular y no está tan disponible. La cápsula endoscópica solo puede ayudar a encontrar las várices esofágicas y no las trata.

Tratamiento

El objetivo principal del tratamiento de las várices esofágicas consiste en prevenir el sangrado. Las várices esofágicas sangrantes son potencialmente mortales. Si se produce un sangrado, existen tratamientos para intentar detenerlo.

Tratamiento para evitar el sangrado

Los tratamientos para disminuir la presión arterial de la vena porta pueden reducir el riesgo de várices esofágicas sangrantes. Algunos de los tratamientos son los siguientes:

  • Medicamentos para reducir la presión en la vena porta. Un tipo de medicamento para la presión arterial llamado betabloqueante puede ayudar a reducir la presión arterial en la vena porta, disminuyendo la probabilidad de sangrado. Estos medicamentos incluyen propranolol (Inderal, Innopran XL) y nadolol (Corgard).
  • Usar bandas elásticas para atar las venas sangrantes. Si tus várices esofágicas parecen tener un alto riesgo de sangrado, o si ya has tenido sangrado de várices, el médico podría recomendarte un procedimiento llamado ligadura endoscópica con banda.

    Con un endoscopio, el médico usa succión para jalar las várices hacia una cámara en el extremo del endoscopio y las envuelve con una banda elástica, que básicamente "estrangula" las venas para que no puedan sangrar. La ligadura endoscópica con banda conlleva un pequeño riesgo de complicaciones, como sangrado y cicatrización del esófago.

Tratamiento si tienes hemorragia

Las várices esofágicas sangrantes son potencialmente mortales y es fundamental el tratamiento inmediato. Los tratamientos usados para detener el sangrado y revertir los efectos de la pérdida de sangre incluyen lo siguiente:

  • Usar bandas elásticas para atar las venas sangrantes. El médico puede envolver las várices esofágicas con bandas elásticas mediante una endoscopia.
  • Medicamentos para retrasar el flujo sanguíneo en la vena porta. Medicamentos como octreotida (Sandostatin) y vasopresina (Vasostrict) retrasan el flujo de sangre a la vena porta. Generalmente, el medicamento se continúa hasta cinco días posteriores al episodio de sangrado.
  • Desviación del flujo sanguíneo de la vena porta. Si el medicamento y los tratamientos de endoscopia no detienen el sangrado, el médico podría recomendar un procedimiento denominado derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS).

    La derivación es una apertura creada entre la vena porta y la vena hepática, que transporta sangre del hígado al corazón. La derivación reduce la presión en la vena porta y, en general, detiene el sangrado de las várices esofágicas.

    Pero la TIPS puede causar complicaciones graves, que incluyen insuficiencia hepática y confusión mental, que pueden ocurrir cuando las toxinas que el hígado normalmente filtraría pasan por la derivación en forma directa al torrente sanguíneo.

    La TIPS se usa cuando todos los otros tratamientos fallan o como una medida temporal en personas que esperan un trasplante de hígado.

  • Colocar presión en las várices para detener el sangrado. Si los tratamientos de endoscopia y medicamentos no funcionan, los médicos pueden intentar detener el sangrado aplicando presión en las várices esofágicas. Una forma de detener temporalmente el sangrado es inflar un globo para colocar presión en las várices de hasta 24 horas, un procedimiento denominado taponamiento con globo. El taponamiento con globo es una medida temporal antes de que se puedan realizar otros tratamientos, como la TIPS.

    Este procedimiento lleva un alto riesgo de reaparición de sangrado después de que se desinfla el globo. El taponamiento con globo también puede causar complicaciones graves, incluso una ruptura en el esófago, que puede causar la muerte.

  • Restauración del volumen sanguíneo. Es posible que te realicen una transfusión para reemplazar la sangre perdida y un factor de coagulación para detener el sangrado.
  • Cómo prevenir infecciones. Existe un mayor riesgo de infección con el sangrado, de manera que es muy probable que se te dé un antibiótico para evitar infecciones.
  • Reemplazo del hígado enfermo por uno sano. El trasplante de hígado es una opción para las personas con enfermedad hepática grave o aquellas que experimentan sangrado recurrente de várices esofágicas. Aunque, a menudo, el trasplante de hígado es exitoso, la cantidad de personas que esperan trasplantes supera el número de órganos disponibles.

Nuevo sangrado

Existe un alto riesgo de que el sangrado se repita en personas que han tenido sangrado a causa de várices esofágicas. Los betabloqueantes y la ligadura endoscópica con banda son los tratamientos recomendados para ayudar a prevenir que el sangrado vuelva a ocurrir.

Después del tratamiento inicial con bandas, el médico repetirá la endoscopia superior en intervalos regulares y aplicará más bandas si es necesario hasta que las várices esofágicas hayan desaparecido o sean lo suficientemente pequeñas para reducir el riesgo de se vuelva a producir el sangrado.

Posible tratamiento futuro

Los médicos están explorando una terapia de emergencia experimental para detener el sangrado de las várices esofágicas que implica rociar un polvo adhesivo. El polvo hemostático se administra mediante un catéter durante una endoscopía. Cuando se rocía en el esófago, el polvo hemostático se pega en las várices y puede detener el sangrado.

Otra posible forma de detener el sangrado cuando fallan todas las otras medidas es usar un stent metálico autoexpandible (SEMS). El SEMS se puede colocar durante una endoscopía y puede detener el sangrado presionando las várices esofágicas sangrantes.

Sin embargo, el SEMS podría dañar el tejido y puede migrar después de ser colocado. El stent se debe quitar a los siete días y el sangrado podría volver a aparecer. Esta opción es experimental y aún no está ampliamente disponible.

More Information

Preparación para la consulta

Puedes comenzar por consultar a tu profesional de atención médica primaria. O bien pueden derivarte de inmediato a un médico que se especialice en trastornos digestivos (gastroenterólogo). Si presentas signos o síntomas de sangrado interno, llama al 911 o al número de emergencia local para que te lleven al hospital y te atiendan de urgencia.

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para una consulta.

Qué puedes hacer

Al momento de programar la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación, como ayunar antes de hacerte un análisis específico. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta
  • Información personal importante, como situaciones de estrés importantes o cambios recientes en tu vida o viajes recientes, antecedentes médicos personales y familiares, y tu consumo de alcohol
  • Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Las preguntas para hacerle al médico

Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe para que te ayude a recordar la información que recibas.

Para las varices esofágicas, algunas preguntas que puedes hacerle a tu médico son:

  • ¿Qué puede estar provocando mis síntomas?
  • ¿Qué otras causas posibles existen?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de estos tratamientos?
  • ¿Es probable que mis síntomas se repitan y qué puedo hacer para evitarlo?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de la mejor manera?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas tales como:

  • ¿Cuándo comenzaron tus síntomas?
  • ¿Los síntomas se mantienen iguales o han empeorado?
  • ¿Qué tan graves son los síntomas?
  • ¿Has tenido signos de sangrado, como sangre en las heces o en el vómito?
  • ¿Has tenido hepatitis o coloración amarillenta en los ojos o la piel (ictericia)?
  • ¿Has viajado recientemente? ¿A dónde?
  • Si tomas alcohol, ¿cuándo comenzaste a hacerlo y cuánto bebes?

Qué puedes hacer mientras tanto

Si, mientras esperas la consulta, presentas vómitos o heces con sangre, llama al 911 o a tu número local de emergencias o asiste de inmediato a una sala de urgencias.

June 20, 2019
References
  1. Sanyal AJ. General principles of the management of variceal hemorrhage. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Jan. 3, 2019.
  2. AskMayoExpert. Esophageal and gastric varices. Rochester, Minn.: Mayo Foundation for Medical Education and Research; 2018.
  3. Sanyal AJ, et al. Prediction of variceal hemorrhage in patients with cirrhosis. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Jan. 3, 2019.
  4. Jameson JL, et al., eds. Cirrhosis and its complications. In: Harrison's Principles of Internal Medicine. 20th ed. New York, N.Y.: The McGraw-Hill Companies; 2018. https://accessmedicine.mhmedical.com. Accessed Jan. 11, 2019.
  5. Bajaj JS, et al. Methods to achieve homeostasis in patients with acute variceal hemorrhage. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Dec. 21, 2018.
  6. Varices. Merck Manual Professional Version. http://www.merckmanuals.com/professional/gastrointestinal-disorders/gi-bleeding/varices. Accessed Dec. 28, 2018.
  7. Ibrahim M, et al. New developments in managing variceal bleeding. Gastroenterology. 2018;154:1964.
  8. Tayyem O, et al. Evaluation and management of variceal bleeding. Disease-a-Month. 2018;64:312.
  9. Garcia-Tsao G, et al. Portal hypertensive bleeding in cirrhosis: Risk stratification, diagnosis, and management: 2016 practice guidance by the American Association for the Study of Liver Diseases. Hepatology. 2017;65:310.
  10. Barbu LA, et al. Diagnosis and treatment algorithms of acute variceal bleeding. Current Health Sciences Journal. 2017;43:191.
  11. Ferri FF. Esophageal varices. Ferri's Clinical Advisor 2019. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2019. https://www.clinicalkey.com. Accessed Jan. 3, 2019.
  12. Clerinx J. Epidemiology, pathogenesis, and clinical manifestations of schistosomiasis. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Jan. 7, 2019.
  13. Understanding upper endoscopy. American Society for Gastrointestinal Endoscopy. https://www.asge.org/home/for-patients/patient-information/understanding-upper-endoscopy. Accessed Jan. 8, 2019.
  14. McCarty TR, et al. Use of wireless capsule endoscopy for the diagnosis and grading of esophageal varices in patients with portal hypertension: A systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Gastroenterology. 2017;51:174.
  15. 13 ways to a healthy liver. American Liver Foundation. https://liverfoundation.org/13-ways-to-a-healthy-liver/. Accessed Jan. 10, 2019.
  16. Ferraioli G, et al. Liver ultrasound elastography: An update to the World Federation for Ultrasound in Medicine and Biology guidelines and recommendations. Ultrasound in Medicine and Biology. 2018;44:2419.
  17. Ferenci P. Hepatic encephalopathy in adults: Clinical manifestations and diagnosis. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Jan. 11, 2019.
  18. Wijdicks, EF. Hepatic Encephalopathy. New England Journal of Medicine. 2016;375:1660.
  19. Jarnagin WR, et al. eds. Liver transplantation: Indications and general consideration. In: Blumgart's Surgery of the Liver, Biliary Tract and Pancreas. 6th ed. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2017. https://www.clinicalkey.com. Accessed Jan. 11, 2019.
  20. McCarty TR, et al. Self-expanding metal stents for acute refractory esophageal variceal bleeding: A systematic review and meta-analysis. Digestive Endoscopy. 2016;28:539.
  21. Picco MF (expert opinion). Mayo Clinic, Jacksonville, Fla. Feb. 3, 2019.