Puedes ayudar a prevenir o retrasar la neuropatía diabética y sus complicaciones al mantener un control regular del azúcar en sangre, un buen cuidado de tus pies y un estilo de vida saludable.

Control del azúcar en sangre

Un control estricto del azúcar en sangre requiere una supervisión continua y, si usas insulina, dosis frecuentes de medicamentos. Sin embargo, mantener tu nivel de azúcar en sangre dentro de tu rango objetivo de manera constante es la mejor forma de ayudar a prevenir la neuropatía y otras complicaciones de la diabetes. La constancia es importante porque los cambios en los niveles de azúcar en sangre pueden acelerar el daño en los nervios.

American Diabetes Association (Asociación Estadounidense de Diabetes) recomienda que las personas con diabetes se efectúen un análisis de sangre, que recibe el nombre de prueba de A1C, al menos dos veces por año para determinar el nivel de azúcar en sangre promedio de los últimos dos o tres meses. Si tu nivel de azúcar en sangre no se controla bien o si se producen cambios en tus medicamentos, es posible que necesites hacerte el análisis más seguido.

Cuidado de los pies

Los problemas en los pies, como las llagas que no sanan, las úlceras e incluso las amputaciones, son algunas complicaciones comunes de la neuropatía diabética. Sin embargo, puedes prevenir muchos de estos problemas haciéndote un examen de pie completo al menos una vez al año, pidiéndole a tu médico que controle tus pies en cada consulta y teniendo un buen cuidado de tus pies en tu hogar.

Para proteger la salud de tus pies, puedes hacer lo siguiente:

  • Controla tus pies todos los días. Busca ampollas, cortes, moretones, piel agrietada y desprendida, enrojecimiento, e hinchazón. Usa un espejo o pídele a un familiar o amigo que te ayude a examinar las zonas de tus pies que son difíciles de ver.
  • Mantén tus pies limpios y secos. Lávate los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave. Evita remojar tus pies. Sécate bien los pies y las zonas entre los dedos con palmaditas y toques, utilizando una toalla suave.

    Aplícate loción humectante por toda la piel de los pies para prevenir grietas. Sin embargo, evita colocarte loción humectante entre los dedos de los pies, ya que puede provocar el crecimiento de hongos.

  • Córtate las uñas de los pies con cuidado. Córtate las uñas rectas de lado a lado y lima los bordes con cuidado para que no queden bordes filosos.
  • Usa medias limpias y secas. Usa medias de algodón o de fibras con control de humedad que no tengan bandas ajustadas ni costuras gruesas.
  • Usa calzado acolchonado y del talle correcto. Usa siempre zapatos o pantuflas, para evitar que tus pies se lastimen. Asegúrate de que tus zapatos sean del talle correcto y que permitan el movimiento de tus dedos. Un podólogo puede enseñarle a comprar los zapatos correctos para ti y a prevenir problemas como callos y durezas.

    Si sufres algún problema, tu médico puede ayudarte a tratarlo para prevenir enfermedades más serias. Incluso pequeñas llagas pueden convertirse rápidamente en infecciones serias si no reciben tratamiento.

    Si calificas para Medicare, es posible que tu plan cubra el costo de al menos un par de zapatos al año. Pídele más información a tu médico o a tu educador de diabetes.

Feb. 24, 2015