Diagnóstico

Los síntomas de la diabetes tipo 1 suelen aparecer de manera repentina y suelen ser el motivo por el cual controlar los niveles de azúcar en sangre. Debido a que los síntomas de otros tipos de diabetes y prediabetes aparecen más gradualmente o pueden no ser evidentes, la Asociación Estadounidense de la Diabetes (ADA) cuenta con pautas de detección recomendadas. La ADA recomienda que las siguientes personas se realicen un análisis para detección de la diabetes:

  • Cualquier persona con un índice de masa corporal más alto de 25 (23 para los asiáticos americanos), independientemente de la edad, que tengan factores de riesgo adicionales, como presión arterial alta, niveles de colesterol anormales, un estilo de vida sedentario, antecedentes de poliquistosis ovárica o enfermedades cardíacas y que tengan un pariente cercano que padezca diabetes.
  • Se recomienda a toda persona mayor de 45 años realizarse un análisis para establecer el nivel inicial de azúcar en sangre; luego, si los resultados son normales, realizarse el análisis una vez cada tres años.
  • Se recomienda a toda mujer que haya padecido diabetes gestacional realizarse un análisis para detección de diabetes cada tres años.
  • Se recomienda a toda persona a quien le hayan diagnosticado prediabetes realizarse pruebas todos los años.

Pruebas para la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 y la prediabetes

  • Prueba de hemoglobina glucosilada (A1C). Este análisis de sangre, que no requiere ayuno, indica tu nivel de azúcar en la sangre promedio en los últimos dos o tres meses. Mide el porcentaje de azúcar en la sangre unida a la hemoglobina, la proteína que transporta oxígeno en los glóbulos rojos.

    Cuantos más altos sean tus niveles de azúcar en sangre, más hemoglobinacon azúcar unida tendrás. Un nivel de A1C del 6,5 % o más en dos pruebas individuales indica que tienes diabetes. Un A1C de entre 5,7 % y 6,4 % indica prediabetes. Debajo de 5,7 se considera normal.

Si los resultados de la prueba de A1C no son constantes, si la prueba no está disponible o si tienes ciertas afecciones que pueden hacer que la prueba de A1C resulte poco precisa (por ejemplo, si eres mujer y estás embarazada o si tienes una forma no común de hemoglobina, conocida como una variante de la hemoglobina), es posible que el médico use las siguientes pruebas para diagnosticar diabetes:

  • Prueba aleatoria de azúcar en la sangre. Se tomará una muestra de sangre en un momento al azar. Independientemente de cuándo comiste por última vez, un nivel de azúcar en sangre al azar de 200 mg/dl (miligramos por decilitro) u 11,1 mmol/l (milimoles por litro) o más sugiere diabetes.
  • Prueba de azúcar en sangre en ayunas. Se tomará una muestra de sangre después de ayunar durante una noche. Un nivel de azúcar en sangre en ayunas menor que 100 mg/dl (5,6 mmol/) es normal. Un nivel de azúcar en sangre en ayunas de entre 100 mg/dl y 125 mg/dl (5,6 mmol/l y 6,9 mmol/l) se considera prediabetes. Si los valores son de 126 mg/dl (7 mmol/l) o más en dos pruebas individuales, tienes diabetes.
  • Prueba oral de tolerancia a la glucosa. Para esta prueba, debes ayunar durante una noche, y se mide el nivel de azúcar en sangre en ayunas. Luego bebes un líquido azucarado y los niveles de azúcar en sangre se analizan varias veces durante las dos horas siguientes.

    Un nivel de azúcar en sangre menor que 140 mg/dl (7,8 mmol/l) es normal. Un valor de más de 200 mg/dL (11,1 mmol/L) después de dos horas indica diabetes. Un valor de entre 140 mg/dl y 199 mg/dl (7,8 mmol/l y 11,0 mmol/l) indica prediabetes.

Si existen sospechas de diabetes tipo 1, se realizará un análisis de orina para detectar la presencia de un subproducto que se produce al utilizarse tejido muscular y tejido adiposo como fuente de energía porque el organismo no cuenta con insulina suficiente para usar la glucosa disponible (cetonas). El médico probablemente te realizará una prueba para ver si tienes las células destructoras del sistema inmunitario asociadas con la diabetes tipo 1, llamadas autoanticuerpos.

Pruebas para la diabetes gestacional

Tu médico probablemente evalúe tus factores de riesgo de diabetes gestacional en la primera etapa del embarazo:

  • Si presentas riesgo de padecer diabetes gestacional, por ejemplo, si tenías obesidad al comenzar tu embarazo; si tuviste diabetes gestacional durante un embarazo anterior; o si tu madre, tu padre, un hermano o un hijo tienen diabetes, tu médico puede realizarte la prueba de detección de diabetes durante la primera visita prenatal.
  • Si estás en riesgo promedio de padecer diabetes gestacional, probablemente te hagan un análisis para la detección de diabetes gestacional en algún momento del segundo trimestre, generalmente entre las 24 y las 28 semanas de embarazo.

Tu médico puede indicar los siguientes exámenes para la detección:

  • Prueba de sobrecarga de glucosa inicial. Comenzarás la prueba de sobrecarga de glucosa bebiendo una solución de glucosa similar a un jarabe. Una hora después, te realizarán un análisis de sangre para medir el nivel de azúcar en sangre. Un nivel de azúcar en sangre inferior a 140 mg/dL (7.8 mmol/L) generalmente se considera normal en una prueba de tolerancia a la glucosa, aunque esto puede variar en clínicas o laboratorios específicos.

    Si tu nivel de azúcar en sangre es más alto que lo normal, solo significa que tienes un riesgo mayor de padecer diabetes gestacional. Tu médico te indicará una prueba de seguimiento para determinar si tienes diabetes gestacional.

  • Prueba de tolerancia a la glucosa de seguimiento. Para la prueba de seguimiento, te pedirán que ayunes durante una noche y te medirán el nivel de azúcar en sangre en ayunas. Luego beberás otra solución dulce, que tendrá una concentración mayor de glucosa, y se controlará tu nivel de azúcar en sangre cada hora durante un periodo de tres horas.

    Si al menos dos de los valores de azúcar en sangre son más altos que los valores normales establecidos para cada una de las tres horas de la prueba, te diagnosticarán diabetes gestacional.

Tratamiento

Según el tipo de diabetes que tengas, el control del nivel de azúcar en sangre, la insulina y los medicamentos orales pueden influir en tu tratamiento. Una alimentación sana, un peso saludable y la actividad regular también son factores importantes en el control de la diabetes.

Tratamientos para todos los tipos de diabetes

Una parte importante de controlar la diabetes, al igual que tu salud en general, es mantener un peso saludable a través de una dieta sana y un plan de ejercicios:

  • Alimentación saludable. En contra de la creencia popular, no existe una dieta específica para la diabetes. Tendrás que seguir una dieta con más frutas, verduras y granos integrales (alimentos que son muy nutritivos y ricos en fibra, y con bajo contenido de grasa y calorías) y reducir el consumo de grasas saturadas, hidratos de carbono refinados y dulces. De hecho, es el mejor plan de alimentación para toda la familia. Los alimentos azucarados están permitidos de vez en cuando, siempre y cuando formen parte de tu plan de comidas.

    Sin embargo, entender qué comer y en qué cantidad puede ser un desafío. Un especialista en nutrición certificado puede ayudarte a crear un plan de comidas que se adapte a tus metas de salud, tus preferencias alimenticias y tu estilo de vida. Es probable que ese plan incluya un cálculo de hidratos de carbono, en especial si tienes diabetes tipo 1.

  • Actividad física. Todos necesitan hacer ejercicio aeróbico con regularidad, y los diabéticos no son la excepción. El ejercicio disminuye el nivel de azúcar en sangre al trasladar el azúcar a las células, donde se utiliza como fuente de energía. El ejercicio también aumenta tu sensibilidad a la insulina; esto quiere decir que el cuerpo necesita menos insulina para transportar el azúcar a las células.

    Obtén la aprobación de tu médico para hacer ejercicio. Luego elige actividades que disfrutes, como caminar, nadar o andar en bicicleta. Lo más importante es que incorpores la actividad física en tu rutina diaria.

    Trata de hacer al menos 30 minutos o más de ejercicio aeróbico la mayoría de los días de la semana. Los periodos de actividad pueden ser de tan solo 10 minutos, tres veces al día. Si no has hecho actividad durante un tiempo, comienza despacio y aumenta gradualmente.

Tratamientos para la diabetes tipo 1 y tipo 2

El tratamiento para la diabetes tipo 1 implica la colocación de inyecciones de insulina o el uso de una bomba de insulina, controles frecuentes del nivel de azúcar en sangre, y el cálculo de hidratos de carbono. El tratamiento de la diabetes tipo 2 implica, principalmente, cambios en el estilo de vida y el control del nivel de azúcar en sangre junto con medicamentos para la diabetes, insulina o ambos.

  • Control del nivel de azúcar en sangre. Según tu plan de tratamiento, puedes controlar y registrar tu nivel de azúcar en sangre hasta cuatro veces al día o con más frecuencia si tomas insulina. Un control atento es la única manera de asegurarte de que tu nivel de azúcar en sangre se mantenga dentro del rango objetivo. Aquellas personas que tienen diabetes tipo 2 y no se colocan insulina suelen controlarse el nivel de azúcar en sangre con mucha menos frecuencia.

    Las personas que reciben un tratamiento de insulina también pueden elegir controlar sus niveles de azúcar en sangre con un monitor continuo de glucosa. Aunque esta tecnología aún no ha reemplazado por completo al medidor de glucosa, puede reducir bastante la cantidad de pinchazos en los dedos necesarios para controlar la cantidad de azúcar en sangre y proporcionar información importante sobre las tendencias del nivel de azúcar en sangre.

    Incluso con un control cuidadoso, los niveles de azúcar en sangre algunas veces pueden cambiar de manera impredecible. Con la ayuda del equipo de tratamiento de la diabetes, aprenderás cómo cambia tu nivel de azúcar en sangre en respuesta a los alimentos, la actividad física, los medicamentos, las enfermedades, el consumo de alcohol, el estrés y, en el caso de la mujer, las fluctuaciones en los niveles hormonales.

    Además del control diario de los niveles de azúcar en sangre, el médico probablemente te recomiende una prueba de A1C periódica para medir tu nivel de azúcar en sangre promedio de los últimos dos o tres meses.

    En comparación con las pruebas diarias repetidas del nivel de azúcar en sangre, la prueba de A1C indica mejor cómo está funcionando tu plan de tratamiento de la diabetes en general. Un nivel de A1C elevado puede indicar la necesidad de cambiar tu régimen de medicamentos orales o de insulina, o tu plan de comidas.

    Tu meta de A1C puede variar según tu edad y diversos factores más, como la presencia de otras enfermedades. Sin embargo, para la mayoría de las personas con diabetes, American Diabetes Association (Asociación Estadounidense de Diabetes) recomienda un nivel de A1C de menos del 7 %. Pregúntale al médico cuál es tu A1C objetivo.

  • Insulina. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan recibir tratamiento de insulina para vivir. Muchas personas con diabetes tipo 2 o diabetes gestacional también necesitan tratamiento de insulina.

    Existen numerosos tipos de insulina disponibles, incluidas la insulina de rápida acción, la de acción prolongada y otras opciones intermedias. Según tus necesidades, tu médico puede recetarte una combinación de tipos de insulina para que uses durante el día y la noche.

    La insulina no puede administrarse por vía oral para bajar el nivel de azúcar en sangre porque las enzimas digestivas interfieren en la acción de la insulina. La insulina se suele inyectar con jeringa y una aguja fina o con una pluma de insulina, un dispositivo que parece una larga pluma de tinta.

    Una bomba de insulina también puede ser una opción. La bomba es un dispositivo del tamaño aproximado de un teléfono celular que se usa en la parte externa del cuerpo. Cuenta con un cable que conecta el reservorio de insulina a un catéter que se introduce por debajo de la piel del abdomen.

    Ahora también existen bombas sin cables que funcionan de manera inalámbrica. Tú programas la bomba de insulina para que administre cantidades específicas de insulina. Se puede ajustar para que administre mayor o menor cantidad de insulina, según las comidas, el nivel de actividad y el nivel de azúcar en sangre.

    Un nuevo enfoque de tratamiento, que todavía no se encuentra disponible, administra la insulina por circuito cerrado; también se conoce como páncreas artificial. Conecta de manera continua un monitor de glucosa con la bomba de insulina y envía de forma automática la cantidad correcta de insulina cuando es necesaria.

    Existen varias versiones diferentes del páncreas artificial, y los ensayos clínicos han arrojado resultados alentadores. Se necesitan más investigaciones antes de que un páncreas artificial completamente funcional pueda recibir aprobación regulatoria.

    Sin embargo, se han hecho avances hacia la creación de un páncreas artificial. En el año 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó una bomba de insulina combinada con un monitor continuo de glucosa y un algoritmo de computadora. No obstante, el usuario aún debe indicarle a la máquina cuántos hidratos de carbono consumirá.

  • Medicamentos orales u otros. Algunas veces, también se recetan medicamentos de administración oral o inyectables. Algunos medicamentos para la diabetes estimulan el páncreas para que produzca y libere más insulina. Otros inhiben la producción y liberación de glucosa del hígado, lo cual significa que necesitarás menos insulina para transportar el azúcar a las células.

    Sin embargo, otros bloquean la acción de las enzimas intestinales o digestivas que descomponen los hidratos de carbono o hacen que los tejidos se vuelvan más sensibles a la insulina. Generalmente, el primer medicamento que se receta para la diabetes tipo 2 es la metformina (Glucophage, Glumetza, otros).

  • Trasplante. En el caso de algunas personas con diabetes tipo 1, un trasplante de páncreas puede ser una opción. También se están estudiando los trasplantes de islotes. Con un trasplante de páncreas exitoso, ya no necesitarías más un tratamiento de insulina.

    Pero los trasplantes no siempre son exitosos, y son procedimientos que conllevan grandes riesgos. Necesitas inmunosupresores de por vida para prevenir el rechazo del órgano. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves, por ello, los trasplantes generalmente se reservan para las personas cuya diabetes no se puede controlar o para aquellas que además necesitan un trasplante de riñón.

  • Cirugía bariátrica. Aunque no se considera específicamente un tratamiento para la diabetes tipo 2, las personas con diabetes tipo 2 que también son obesas y tienen un índice de masa corporal mayor que 35 pueden resultar beneficiadas con este tipo de cirugía. Las personas que se han sometido a una cirugía de bypass gástrico han visto importantes mejoras en sus niveles de azúcar en sangre. No obstante, se desconocen todavía los beneficios y los riesgos a largo plazo de este procedimiento para la diabetes tipo 2.

Tratamiento para la diabetes gestacional

El control de tu nivel de azúcar en sangre es fundamental para mantener la salud del bebé y evitar complicaciones durante el parto. Además de mantener una alimentación saludable y hacer ejercicios, tu plan de tratamiento puede incluir el control del nivel de azúcar en sangre y, en algunos casos, el uso de insulina o medicamentos de administración oral.

El médico también controlará tu nivel de azúcar en sangre durante el parto. Si tu nivel de azúcar en sangre aumenta, es posible que el bebé libere altos niveles de insulina, lo cual puede dar lugar a un bajo nivel de azúcar en sangre inmediatamente después del nacimiento.

Tratamiento para la prediabetes

Si tienes prediabetes, optar por estilos de vida saludables puede ayudar a que tu nivel de azúcar en sangre vuelva a los valores normales o, por lo menos, evitar que suba a los valores que se observan en la diabetes tipo 2. Mantener un peso saludable haciendo ejercicios y llevando una alimentación saludable puede ayudar. Hacer por lo menos 150 minutos de ejercicio por semana y bajar aproximadamente un 7 % de tu peso corporal pueden prevenir o demorar la diabetes tipo 2.

Algunos medicamentos, como la metformina (Glucophage, Glumetza, otros), también son una opción si presentas un alto riesgo de padecer diabetes, incluso cuando tu prediabetes está empeorando o si tienes una enfermedad cardiovascular, esteatosis hepática o síndrome de ovario poliquístico.

En otros casos, se necesitan medicamentos para controlar el colesterol (en particular, las estatinas) y para la presión arterial alta. Tu médico puede recetar un tratamiento con una dosis baja de aspirina para ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares si presentas un alto riesgo. No obstante, optar por un estilo de vida saludable sigue siendo fundamental.

Signos de complicaciones en cualquier tipo de diabetes

Debido a que existen tantos factores que pueden afectar tu nivel de azúcar en sangre, algunas veces pueden surgir problemas que requieren atención inmediata, como los siguientes:

  • Nivel alto de azúcar en sangre (hiperglucemia). Tu nivel de azúcar en sangre puede subir por muchas razones, como comer demasiado, estar enfermo o no tomar suficientes medicamentos para bajar la glucosa. Controla tu nivel de azúcar en sangre como te lo indique el médico, y presta atención a signos y síntomas de un alto nivel de azúcar en sangre (ganas frecuentes de orinar, aumento de la sed, boca seca, visión borrosa, cansancio y náuseas). Si tienes hiperglucemia, tendrás que realizar ajustes en tu plan de comidas, en tus medicamentos o en ambos.
  • Aumento de cetonas en tu orina (cetoacidosis diabética). Si tus células necesitan energía, es posible que tu organismo empiece a descomponer la grasa. Esto produce ácidos tóxicos llamados cetonas. Presta atención a falta de apetito, debilidad, vómitos, fiebre, dolor de estómago y olor a acetona del aliento.

    Puedes controlar el exceso de cetonas en la orina con un equipo de prueba de cetonas de venta libre. Si tienes un exceso de cetonas en orina, consulta a tu médico de inmediato o busca atención de emergencia. Esta afección es más común en personas con diabetes tipo 1.

  • Síndrome hiperosmolar hiperglicémico no cetósico. Los signos y síntomas de esta afección potencialmente mortal incluyen: valores de azúcar en sangre de más de 600 mg/dl (33,3 mmol/l), boca seca, sed extrema, fiebre, somnolencia, desorientación, pérdida de la visión y alucinaciones. El síndrome hiperosmolar es provocado por un nivel de azúcar en sangre sumamente elevado que hace que la sangre se vuelva espesa y melosa.

    Tiende a ser más frecuente en personas con diabetes tipo 2 y suele estar precedido por una enfermedad. Si tienes signos o síntomas de este trastorno, llama al médico o busca atención médica inmediata.

  • Bajo nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia). Cuando tu nivel de azúcar en sangre cae por debajo de tu rango objetivo, se conoce como nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia). Si consumes medicamentos que bajan el nivel de azúcar en sangre, incluida la insulina, tu nivel de azúcar en sangre puede bajar por muchos motivos, como saltearte una comida y realizar más actividad física que lo normal. La disminución del azúcar en sangre también se produce cuando tomas demasiada insulina o un exceso de medicamentos que bajan la glucosa, que promueve la secreción de insulina por parte del páncreas.

    Controla periódicamente tu nivel de azúcar en sangre y presta atención a signos y síntomas de bajo nivel de azúcar en sangre: sudoración, temblores, debilidad, hambre, mareos, dolor de cabeza, visión borrosa, palpitaciones cardíacas, irritabilidad, dificultad para hablar, somnolencia, desorientación, desmayos y convulsiones. El nivel bajo de azúcar en sangre se trata con hidratos de carbono de rápida absorción, como el jugo de frutas o las tabletas de glucosa.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

La diabetes es una enfermedad grave. Seguir tu plan de tratamiento de la diabetes requiere compromiso permanente. El control cuidadoso de la diabetes puede reducir tu riesgo de complicaciones graves e incluso mortales.

  • Comprométete a controlar tu diabetes. Obtén toda la información que puedas acerca de la diabetes. Entabla una relación con un instructor para la diabetes, y pídele ayuda al equipo de tratamiento de la diabetes cuando la necesites.
  • Elige alimentos sanos y mantén un peso saludable. Si tienes sobrepeso, la pérdida de tan solo el 5 por ciento del peso corporal puede hacer una gran diferencia en el control del azúcar en la sangre si tienes prediabetes o diabetes tipo 2. Una dieta saludable es aquella que incluye muchas frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y legumbres, con una cantidad limitada de grasas saturadas.
  • Incorpora la actividad física a tu rutina diaria. El ejercicio periódico puede ayudar a prevenir la prediabetes y la diabetes tipo 2, y puede ayudar a aquellos que ya tienen diabetes a mantener un mejor control del nivel de azúcar en sangre. Como mínimo, se recomiendan 30 minutos de ejercicio moderado, como una caminata rápida, la mayoría de los días de la semana.

    Una combinación de ejercicios (ejercicios aeróbicos, como caminar o bailar, la mayoría de los días, combinados con entrenamiento de resistencia, como levantamiento de pesas o yoga, dos veces por semana) suele ayudar a controlar el nivel de azúcar en la sangre de manera más efectiva que cualquiera de los tipos de ejercicio por sí solos.

    También es una buena idea pasar menos tiempo sentado y sin moverse. Intenta levantarte y moverte durante algunos minutos al menos cada 30 minutos cuando estés despierto.

Estilo de vida para las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2

Asimismo, si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2:

  • Identifícate. Usa una etiqueta o un brazalete que indiquen que tienes diabetes. Ten cerca un equipo de glucagón en caso de emergencia por nivel bajo de azúcar en sangre, y asegúrate de que tus amigos y seres queridos sepan cómo usarlo.
  • Programa un examen físico anual y exámenes de la vista periódicos. Los controles periódicos de la diabetes no deben reemplazar los exámenes físicos anuales ni los exámenes de la vista de rutina. Durante el examen físico, tu médico intentará detectar cualquier complicación relacionada con la diabetes y otros problemas médicos. Tu especialista en el cuidado de los ojos controlará signos de daño en la retina, cataratas y glaucoma.
  • Mantén tus vacunas al día. Un nivel alto de azúcar en sangre puede debilitar tu sistema inmunitario. Vacúnate contra la gripe todos los años. Tu médico puede recomendarte, también, que te vacunes contra la neumonía. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también recomiendan, en la actualidad, vacunarse contra la hepatitis B si no te has vacunado anteriormente y eres un adulto de entre 19 y 59 años con diabetes tipo 1 o tipo 2.

    Las pautas más recientes de los CDC recomiendan la vacunación lo antes posible después de recibir un diagnóstico de diabetes tipo 1 o tipo 2. Si tienes 60 años o más, tienes diabetes, y no te han administrado la vacuna anteriormente, pregunta al médico si es adecuado para ti.

  • Presta atención a tus pies. Lávate los pies con agua tibia todos los días. Sécatelos suavemente, en especial entre los dedos. Aplica una loción humectante, pero no entre los dedos. Controla tus pies a diario para ver que no tengas ampollas, cortes, llagas, enrojecimiento o hinchazón. Consulta a tu médico si tienes en los pies alguna llaga u otro problema que no cicatriza solo de inmediato.
  • Mantén controlados la presión arterial y el colesterol. Llevar una alimentación saludable y hacer ejercicios con regularidad son muy importantes en el control de la presión arterial alta y del colesterol. También es posible que se necesiten medicamentos.
  • Cuida tus dientes. La diabetes puede hacer que estés más propenso a sufrir infecciones más graves en las encías. Cepíllate los dientes y usa hilo dental por lo menos dos veces al día. Además, si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2, programa exámenes dentales periódicos. Consulta al dentista de inmediato si te sangran las encías, o se ven rojas o inflamadas.
  • Si fumas o usas otros tipos de tabaco, pídele al médico que te ayude a dejar este hábito. Fumar aumenta el riesgo de presentar diversas complicaciones de la diabetes. Las personas que fuman y tienen diabetes son más propensas a morir de una enfermedad cardiovascular que las que no fuman y tienen diabetes, según la Asociación Estadounidense de la Diabetes. Habla con tu médico acerca de formas de dejar de fumar o de usar otros tipos de tabaco.
  • Si bebes alcohol, hazlo de manera responsable. El alcohol puede producir un nivel de azúcar en sangre alto o bajo, según cuánto bebas y si lo haces mientras comes. Si decides beber, hazlo con moderación: una bebida al día en el caso de las mujeres y hasta dos bebidas por día en el caso de los hombres, siempre con las comidas.

    Recuerda incluir los hidratos de carbono de cualquier bebida alcohólica en tu cálculo diario de hidratos de carbono. Además, controla tus niveles de azúcar en sangre antes de irte a dormir.

  • Tómate el estrés en serio. Las hormonas que puede producir tu cuerpo en respuesta al estrés prolongado pueden evitar que la insulina funcione adecuadamente, lo cual aumentará tu nivel de azúcar en sangre y te estresará todavía más. Establece tus límites y prioriza tus tareas. Aprende técnicas de relajación. Y duerme mucho.

Medicina alternativa

Existen numerosas sustancias que han demostrado mejorar la sensibilidad a la insulina en algunos estudios, mientras que otros estudios no pueden encontrar ningún beneficio para el control del nivel de azúcar en la sangre o de la reducción de los niveles de A1C. Debido a los hallazgos conflictivos, actualmente no existen tratamientos alternativos que se recomienden para ayudar a todas las personas con el control del nivel de azúcar en la sangre.

Si decides probar algún tipo de tratamiento alternativo, no dejes de tomar los medicamentos que te recetó el médico. Analiza con el médico el uso de cualquiera de estos tratamientos para estar seguro de que no provocarán reacciones adversas o que no interactuarán con tu tratamiento actual.

Además, no existen tratamientos (alternativos o convencionales) que puedan curar la diabetes, por lo cual es esencial que las personas que reciben tratamiento de insulina para la diabetes no dejen de usar insulina, a menos que se los indiquen sus médicos.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Vivir con diabetes puede ser difícil y frustrante. Algunas veces, incluso cuando hayas hecho todo bien, tus niveles de azúcar en sangre pueden subir. Pero sigue firmemente tu plan de control de la diabetes y es probable que veas una diferencia positiva en tu A1C cuando visites al médico.

Debido a que un buen control de la diabetes puede llevar tiempo, y a veces resultar abrumador, a algunas personas les alivia hablar con alguien. Es probable que tu médico te recomiende un profesional de la salud mental para que hables con él, o tal vez desees intentar con un grupo de apoyo.

Compartir tus frustraciones y tus triunfos con personas que entienden por lo que estás pasando puede resultar muy útil. Y tal vez descubras que otras personas tienen excelentes consejos para compartir sobre el control de la diabetes.

Es posible que tu médico conozca algún grupo de apoyo local, o puedes llamar a la Asociación Estadounidense de la Diabetes al 800-DIABETES (800-342-2383) o a la Fundación de Investigación de la Diabetes Juvenil al 800-533-CURE (800-533-2873).

Preparación para la consulta

Es probable que comiences viendo a tu médico de atención primaria si tienes síntomas de diabetes. Si tu hijo tiene síntomas de diabetes, debes ver a su pediatra. Si los niveles de azúcar en sangre son sumamente altos, es probable que te envíen a la sala de emergencias.

Si los niveles de azúcar en sangre no son lo suficientemente altos como para que tú o tu hijo estén en riesgo inmediato, es posible que te deriven a un médico especialista en diabetes, entre otros trastornos (endocrinólogo). Inmediatamente después del diagnóstico, probablemente te reúnas con un instructor para la diabetes y un especialista en nutrición para obtener más información sobre cómo controlar tu diabetes.

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para tu consulta y a saber qué esperar.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Cuando programes una consulta, pregunta si tienes que hacer algo por anticipado. Es probable que esto incluya restringir tu dieta, por ejemplo, para una prueba del nivel de azúcar en sangre en ayunas.
  • Anota todos los síntomas que tengas, incluidos aquellos que parezcan no tener relación alguna con la diabetes.
  • Anota información personal clave, como situaciones de estrés importantes o cambios recientes en tu vida. Si estás controlando tus valores de glucosa en casa, trae un registro de los resultados de glucosa, con detalles de las fechas y los horarios de los análisis.
  • Realiza una lista de todas las alergias que tengas y todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Registra tus antecedentes médicos familiares. En particular, toma nota de todos los familiares que hayan tenido diabetes, ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.
  • Solicita a un familiar o un amigo que te acompañe, de ser posible. La persona que te acompañe puede ayudarte a recordar la información que necesitas.
  • Anota preguntas para hacerle al médico. Pregunta sobre aspectos del control de tu diabetes acerca de los cuales tengas dudas.
  • Ten en cuenta si necesitas recetas nuevas para tus medicamentos. El médico puede renovar tus recetas durante la consulta.

Elaborar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. Para la diabetes, algunas de las preguntas para hacer incluyen las siguientes:

  • ¿Los síntomas que tengo se relacionan con la diabetes o con otra enfermedad?
  • ¿Tengo que hacerme algunas pruebas?
  • ¿Qué más puedo hacer para proteger mi salud?
  • ¿Qué otras opciones hay para controlar mi diabetes?
  • Tengo otros trastornos. ¿Cómo puedo manejar mejor estas enfermedades en conjunto?
  • ¿Existen restricciones que tengo que seguir?
  • ¿Debo ver a otro especialista, como a un especialista en nutrición o a un instructor para la diabetes?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
  • ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Puedes describir tus síntomas?
  • ¿Tienes síntomas todo el tiempo, o los síntomas se manifiestan y desaparecen?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de preeclampsia o diabetes?
  • Cuéntame acerca de tu dieta.
  • ¿Haces ejercicio? ¿De qué tipo y cuánto?

Diabetes - atención en Mayo Clinic

Jan. 15, 2019
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See also