Estilo de vida y remedios caseros

Escrito por personal de Mayo Clinic

La diabetes es una enfermedad grave. Seguir tu plan de tratamiento para la diabetes conlleva un compromiso permanente. El tratamiento cuidadoso de la diabetes puede reducir el riesgo de tener complicaciones graves, incluso aquellas que pueden poner en riesgo la vida.

Sin importar qué tipo de diabetes tengas:

  • Comprométete a controlar la diabetes. Aprende todo lo que puedas sobre la diabetes. Establece una relación con un educador en diabetes, y pídele ayuda a tu equipo de tratamiento de la diabetes cuando la necesites.
  • Elige alimentos saludables para el corazón y mantén un peso saludable. Si tienes sobrepeso, perder tan solo el 7 por ciento de tu peso corporal puede marcar una diferencia significativa en el control del azúcar en sangre. Una dieta saludable contiene abundantes frutas, vegetales, cereales integrales y legumbres, y una cantidad limitada de grasas saturadas.
  • Haz que la actividad física sea parte de tu rutina diaria. Hacer ejercicio en forma regular puede ayudarte a prevenir la prediabetes y la diabetes tipo 2, y puede ayudar a las personas que ya padecen diabetes a mantener un mejor control del azúcar en sangre. Se recomienda hacer treinta minutos de actividad moderada (como caminatas a paso ligero) la mayoría de los días de la semana. Una combinación de ejercicios (ejercicios aeróbicos, como caminar o bailar casi todos los días, combinados con entrenamiento de resistencia, como levantamiento de pesas o yoga dos veces por semana) a menudo ayuda a controlar el azúcar en sangre de manera más eficaz que cualquier tipo de ejercicio por sí solo.

Estilo de vida para la diabetes tipo 1 y tipo 2

Asimismo, si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2:

  • Identifícate. Usa una etiqueta o un brazalete que indique que tienes diabetes. Ten siempre a mano un kit de glucagón en caso de urgencia por nivel bajo de azúcar en sangre y asegúrate de que tus amigos y seres queridos sepan cómo usarlo.
  • Programa un examen físico anual y exámenes de la vista periódicos. Los controles periódicos de la diabetes no deben reemplazar los exámenes físicos anuales o los exámenes de la vista de rutina. Durante el examen físico, tu médico te revisará para detectar si hay alguna complicación relacionada con la diabetes, así como otros problemas médicos. El especialista en el cuidado de la vista controlará si hay signos de cataratas, de glaucoma y de daño en la retina.
  • Mantén tus vacunas al día. El nivel alto de azúcar en sangre puede debilitar el sistema inmunitario. Vacúnate contra la influenza todos los años; además, es posible que el médico también te recomiende la vacuna contra la neumonía. En la actualidad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades también recomiendan vacunarse contra la hepatitis B si no te has vacunado antes y eres un adulto de entre 19 y 59 años de edad con diabetes tipo 1 o 2. Las pautas más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la vacunación lo antes posible tras el diagnóstico de diabetes tipo 1 o 2. Si tienes 60 años o más, tienes diabetes y nunca antes recibiste la vacuna, habla con el médico para saber si deberías vacunarte.
  • Pon atención en los pies. Lávate los pies diariamente con agua tibia. Sécalos suavemente, especialmente entre los dedos. Huméctalos con loción, pero no entre los dedos de los pies. Revísate los pies todos los días para detectar ampollas, cortes, heridas, enrojecimiento o hinchazón. Consulta con el médico si tienes una llaga u otro problema en el pie que no se cura por sí solo rápidamente.
  • Mantén tu presión arterial y colesterol bajo control. Consumir alimentos saludables y hacer ejercicio en forma regular pueden contribuir en gran medida a controlar la presión arterial alta y el colesterol. También es posible que se requieran medicamentos.
  • Cuídate los dientes. La diabetes puede aumentar tus probabilidades de contraer infecciones más graves en las encías. Cepíllate los dientes y usa hilo dental al menos dos veces por día. Y, si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2, programa exámenes dentales regulares. Consulta con el dentista de inmediato si tienes sangrado, enrojecimiento o hinchazón de las encías.
  • Si fumas o usas otros tipos de tabaco, pídele al médico que te ayude a dejarlo. Fumar incrementa el riesgo de padecer diversas complicaciones de la diabetes. Los fumadores con diabetes tienen tres veces más probabilidades de morir por enfermedad cardiovascular que los no fumadores, según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association). Habla con tu médico acerca de las formas de dejar de fumar o de dejar de usar otros tipos de tabaco.
  • Si consumes bebidas alcohólicas, hazlo de manera responsable. El alcohol puede provocar un nivel alto o bajo de azúcar en sangre, según la cantidad que se beba y si se come al mismo tiempo. Si decides beber, hazlo con moderación —una bebida por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65 años, y hasta dos bebidas por día para los hombres menores de 65 años— y siempre con comida.

    Recuerda considerar los hidratos de carbono del alcohol que bebes en tu recuento diario de hidratos de carbono. Y controla tus niveles de azúcar en sangre antes de acostarte.

  • Toma el estrés con seriedad. Las hormonas que el cuerpo puede producir en respuesta al estrés prolongado pueden impedir que la insulina funcione adecuadamente, lo cual aumentará el nivel de azúcar en sangre y te causará incluso más estrés. Establécete límites y prioriza tus tareas. Aprende técnicas de relajación. Y duerme mucho.
July 31, 2014