Enfermedad renal crónica Síntomas y causas
Descripción general
La enfermedad renal crónica se produce cuando los riñones sufren daños durante más de unos pocos meses. Los riñones limpian la sangre al eliminar los desechos y el exceso de líquido, que se expulsa del cuerpo en forma de orina. Ayudan a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio de sal y minerales. También ayudan al cuerpo a producir glóbulos rojos y a mantener los huesos fuertes.
En las etapas tempranas de la enfermedad renal crónica, es posible que se sienta bien y que no tenga síntomas. Es posible que no se dé cuenta de que tiene una enfermedad renal hasta que la afección esté avanzada.
Los profesionales de atención médica pueden detectar enfermedades renales mediante análisis de sangre y de orina. En estas pruebas se detectan niveles elevados de desechos en la sangre o sustancias inusuales en la orina, como proteínas o pequeñas cantidades de sangre. Asimismo, se pueden realizar otras pruebas como ecografías o tomografías computarizadas para examinar los riñones.
El tratamiento de la enfermedad renal crónica tiene como objetivo hacer más lento el daño renal. Esto a menudo se logra mediante el control de la causa del daño. Sin embargo, aunque se haya encontrado y tratado la causa, el daño renal puede seguir empeorando. La enfermedad renal crónica puede evolucionar hasta convertirse en una insuficiencia renal en etapa terminal. Esta es una afección mortal si no se realiza un trasplante de riñón o se inicia diálisis, que es un tratamiento que cumple la función de los riñones.
Síntomas
Los síntomas de la enfermedad renal crónica tienden a desarrollarse con el paso del tiempo.
La pérdida de la función renal puede causar una acumulación de líquidos o desechos en el cuerpo. También puede causar acumulación de ácidos, potasio y fosfato en la sangre.
A menudo, los síntomas de la enfermedad renal son vagos. La mayoría de las personas con enfermedad renal no presentan síntomas hasta que la enfermedad alcanza las últimas etapas. Esto se conoce como enfermedad renal avanzada.
Cuando la enfermedad renal crónica es avanzada, la pérdida de función renal puede ocasionar lo siguiente:
- Náuseas.
- Vómitos.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga y debilidad.
- Problemas del sueño.
- Disminución de la agudeza mental.
- Presión arterial alta que es difícil de controlar.
- Falta de aire, si se acumula líquido en los pulmones.
Etapas de la enfermedad renal crónica
Hay cinco etapas de la enfermedad renal crónica. Para saber en qué etapa se encuentra la enfermedad, el equipo de atención médica hace análisis de sangre para verificar el funcionamiento de los riñones. Este análisis de sangre se llama tasa de filtración glomerular estimada. La tasa de filtración glomerular estimada permite medir la cantidad de sangre que filtran los pulmones por minuto, registrada en mililitros por mililitros (ml/min). Los números bajos en la tasa de filtración glomerular estimada significan que los riñones no funcionan muy bien.
A la etapa en la que los riñones ya no funcionan a los niveles que deberían hacerlo para mantener a una persona con vida se la conoce como enfermedad renal en etapa terminal. Esto ocurre cuando la tasa de filtración glomerular estimada se encuentra por debajo de 15.
Como parte de la clasificación de la etapa de la enfermedad renal, el profesional de atención médica también podría comprobar si tiene proteínas en la orina.
| Etapa de enfermedad renal | tasa de filtración glomerular estimada, ml/min | Función renal |
|---|---|---|
| Etapa 1 | 90 o superior | Función renal saludable |
| Etapa 2 | De 60 a 89 | Pérdida leve de la función renal |
| Etapa 3a | De 45 a 59 | Pérdida leve a moderada de la función renal |
| Etapa 3b | De 30 a 44 | Pérdida moderada a grave de la función renal |
| Etapa 4 | De 15 a 29 | Pérdida grave de la función renal |
| Etapa 5 | Menos de 15 | Insuficiencia renal |
| Fuente: Fundación Nacional del Riñón |
Cuándo consultar a un médico
Si padece alguna afección de salud crónica que aumente su riesgo para una enfermedad renal, es posible que su profesional de atención médica principal quiera controlar el estado de sus riñones. Padecer hipertensión arterial crónica, diabetes o una enfermedad autoinmunitaria como el lupus puede causar daños en los riñones.
Los controles periódicos para controlar el funcionamiento de los riñones pueden incluir análisis de sangre y pruebas para saber si hay proteínas en la orina. Puede visitar a su profesional de atención médica cada 6 a 12 meses para que le realice estas pruebas. Si los resultados de la prueba muestran posibles problemas en los riñones, es posible que le remitan a un especialista en enfermedades renales. A este tipo de médico se lo conoce como nefrólogo.
Causas
La enfermedad renal crónica se produce cuando una enfermedad o afección afecta al funcionamiento de los riñones. A menudo, la enfermedad renal crónica tiene más de una causa.
Entre las causas de la enfermedad renal crónica se incluyen:
- Diabetes tipo 1 o tipo 2.
- Presión arterial alta.
- Algunas enfermedades autoinmunes, como el lupus, la sarcoidosis y el síndrome de Sjögren.
- Enfermedad renal poliquística u otras enfermedades renales hereditarias.
- Obstrucción prolongada de las vías urinarias, debida a afecciones como el agrandamiento de la próstata o tumores en las vías urinarias.
- Reflujo vesicoureteral, una afección que hace que la orina regrese a los riñones.
- Ciertos medicamentos, como el litio, las dosis elevadas de ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos, y los fármacos que inhiben el sistema inmunitario.

Sección transversal del riñón
Los riñones eliminan los desechos y el exceso de líquido de la sangre a través de unas unidades de filtrado llamadas nefronas. Cada nefrona contiene un filtro, que se conoce como glomérulo. Cada filtro contiene pequeños vasos sanguíneos, llamados capilares. Cuando la sangre fluye hacia los glomérulos, las pequeñas moléculas de agua, minerales, nutrientes y desechos pasan a través de las paredes capilares. Las moléculas grandes, como las proteínas y los glóbulos rojos, no lo hacen. La parte filtrada pasa a otra parte de la nefrona llamada túbulo. El agua, los nutrientes y los minerales que el cuerpo necesita vuelven al torrente sanguíneo. El exceso de agua y los desechos se convierten en orina que fluye hacia la vejiga.
Factores de riesgo
Estos son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica:
- Diabetes.
- Presión arterial alta.
- Enfermedad cardíaca.
- Fumar.
- Sobrepeso.
- Ser de piel negra, nativo norteamericano o asiático norteamericano.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Cambios o problemas en la forma o en el tamaño de los riñones.
- Edad avanzada.
- Uso frecuente de medicamentos que pueden dañar los riñones.
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Complicaciones
La enfermedad renal crónica puede afectar a casi todo el cuerpo. Entre las complicaciones, se encuentran las siguientes:
- Presión arterial alta. Dado que los riñones no pueden eliminar con la misma eficacia el exceso de sal y agua del cuerpo, la presión arterial empieza a subir. La presión arterial alta puede llevar a un mayor daño renal, lo que a su vez eleva aún más la presión arterial.
- Acumulación de ácido. La acumulación de ácido o acidosis se produce cuando los riñones no pueden eliminar el exceso de ácidos que el cuerpo genera o que se ingieren a través de los alimentos. Esto puede llevar a problemas en la salud ósea y en la degradación de proteínas.
- Retención de líquidos. Esta complicación podría derivar en hinchazón de las piernas, presión arterial alta o acumulación de líquido en los pulmones, lo que también se conoce como edema pulmonar y ocasiona falta de aire. La retención de líquidos suele presentarse en etapas avanzadas de la enfermedad renal crónica. Un aumento repentino del peso corporal puede ser signo de retención de líquidos.
- Niveles altos de potasio en la sangre. Esta afección se conoce como hiperpotasemia y puede presentarse de forma repentina. Generalmente aparece en etapas avanzadas de la enfermedad renal crónica y puede dañar el corazón y poner en riesgo la vida.
- Anemia. Se produce cuando no hay suficientes glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo.
- Enfermedad cardíaca. En la enfermedad renal avanzada, las arterias pueden volverse rígidas y obstruirse. Esto hace que la presión arterial aumente y podría derivar en enfermedades cardíacas.
- Debilidad en los huesos. Se puede producir debilidad en los huesos y más riesgo de fracturas.
- Problemas de salud sexual. Se puede presentar disminución del deseo sexual, disfunción eréctil o reducción de la fertilidad.
- Daño en el sistema nervioso central. Esta complicación podría derivar en problemas para concentrarse o cambios en la personalidad. Suele aparecer en las últimas etapas de la enfermedad renal crónica.
- Cambios en el sistema inmunitario. Es posible que tenga una respuesta inmunitaria disminuida, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
- Pericarditis. Esta inflamación de la membrana en forma de saco que recubre el corazón puede producirse en personas con enfermedad renal avanzada.
- Complicaciones durante el embarazo. La madre y el feto pueden correr peligro.
- Daño renal permanente. Es posible que se necesite diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir.
Prevención
Para reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad renal, haga lo siguiente:
- Siga las instrucciones de los medicamentos de venta libre. Si usa un analgésico de venta libre como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros), es importante que siga las instrucciones del envase. Tomar demasiados analgésicos durante mucho tiempo puede derivar en daños en el riñón.
- Mantenga un peso saludable. Si tiene un peso saludable, hacer actividad física la mayoría de los días de la semana puede ayudar a conservarlo. Si tiene que bajar de peso, hable con el equipo de atención médica sobre un plan para bajar de peso.
- No fume. El hábito de fumar cigarrillos puede dañar los riñones y empeorar el daño renal existente. Si fuma, hable con el equipo de atención médica sobre cómo puede dejar este hábito. Los grupos de apoyo, el asesoramiento y los medicamentos pueden ayudar a dejar de fumar.
- Controle sus afecciones médicas con la ayuda de su equipo de atención médica. Si tiene enfermedades o afecciones que aumentan el riesgo de una enfermedad renal, evalúe con el equipo de atención médica las maneras de controlarlas. Pregunte acerca de pruebas para buscar signos de daño renal. Si tiene presión arterial alta, mantenga una dieta baja en sodio, revise su presión arterial de manera regular en casa y tome los medicamentos que le haya indicado el médico. Estas medidas pueden ayudar a proteger los riñones.
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