Síndrome compartimental crónico por ejercicio Diagnóstico y tratamiento
Diagnóstico
Otros problemas relacionados con el ejercicio son más frecuentes que el síndrome compartimental crónico por ejercicio; por eso, antes de que le hagan análisis más especializados, el médico podría intentar descartar otras causas, como el dolor en las espinillas o las fracturas por sobrecarga.
Los resultados del examen físico para detectar el síndrome compartimental crónico por ejercicio suelen ser normales. El médico puede preferir examinarlo después de que se ejercite hasta el punto en que se manifiesten los síntomas. El médico podría notar una protuberancia muscular, sensibilidad o tensión en el área afectada.
Estudios por imágenes
Los estudios por imágenes pueden ser los siguientes:
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Imágenes por resonancia magnética. Se puede usar una resonancia magnética típica para evaluar la estructura de los músculos en los compartimientos y descartar otras posibles causas de los síntomas.
Una exploración por resonancia magnética avanzada puede ayudar a evaluar los volúmenes de líquido de los compartimientos. Las imágenes se toman en reposo, con el pie en movimiento hasta que aparezcan los síntomas y después del ejercicio. Este tipo de exploración por resonancia magnética ha probado tener precisión para detectar el síndrome compartimental crónico por ejercicio y puede reducir la necesidad de un análisis invasivo de la presión compartimental.
- Espectroscopia de infrarrojo cercano. La espectroscopia de infrarrojo cercano es una técnica novedosa que mide la cantidad de oxígeno en la sangre en el tejido afectado. El estudio se realiza en reposo y después de una actividad física. Esto ayuda a determinar si el compartimiento muscular tiene un menor flujo sanguíneo.
Análisis de la presión compartimental
Si los resultados de los estudios por imágenes no logran mostrar una fractura por estrés o una causa de dolor similar, el médico podría sugerir medirle la presión en los compartimientos musculares.
Esta prueba, que por lo general se denomina medición de la presión compartimental, es la prueba estándar principal para diagnosticar el síndrome compartimental crónico por ejercicio. Esta prueba consiste en introducir una aguja o catéter en el músculo antes y después de hacer un esfuerzo físico para hacer las mediciones.
Como es invasiva y medianamente dolorosa, la medición de la presión compartimental no se suele realizar, a menos que sus antecedentes médicos y otras pruebas sugieran que tiene esta afección.
Tratamiento
Las opciones para tratar el síndrome compartimental crónico por ejercicio incluyen métodos quirúrgicos y no quirúrgicos. Sin embargo, las medidas no quirúrgicas solo suelen ser efectivas si usted suspende o reduce considerablemente la actividad que causó la afección.
Opciones no quirúrgicas
Al principio, el médico puede recomendar analgésicos, fisioterapia, plantillas para el calzado deportivo (órtesis), masajes o un descanso de la actividad física. Cambiar la forma de pisar cuando corre o trota también puede ser beneficioso. Sin embargo, las opciones no quirúrgicas no suelen ofrecer beneficios a largo plazo para el verdadero síndrome compartimental crónico por ejercicio.
Las inyecciones de toxina botulínica A (bótox) en los músculos de la pierna también pueden ayudar en el tratamiento, pero se necesitan más investigaciones para esta alternativa. El médico puede aplicar inyecciones anestésicas previamente para ayudar a determinar la zona afectada y qué tipo de dosis de bótox es la necesaria.
Opciones quirúrgicas
Un procedimiento quirúrgico que se conoce como fasciotomía es el tratamiento más eficaz del síndrome compartimental crónico por ejercicio. Consiste en cortar el tejido rígido que recubre cada compartimento muscular del tejido. Esto alivia la presión.
A veces, una fasciotomía se puede realizar mediante pequeñas incisiones, lo que puede reducir el tiempo de recuperación y permitirle volver a realizar sus actividades o deportes antes de tiempo.
A pesar de que la cirugía es eficaz para la mayoría de las personas, implica algunos riesgos y, en algunos casos, puede no aliviar por completo los síntomas asociados con el síndrome compartimental crónico por ejercicio. Algunas de las posibles complicaciones de la cirugía son infecciones, lesiones permanentes a los nervios, entumecimiento, debilidad, hematomas y cicatrices.
Autocuidado
Para aliviar el dolor del síndrome compartimental crónico por ejercicio, pruebe con las siguientes opciones:
- Use órtesis o un calzado deportivo adecuado.
- Limite las actividades físicas a las que no le causan dolor, con hincapié en las actividades de bajo impacto, como el ciclismo o la máquina elíptica. Por ejemplo, si correr le afecta las piernas, pruebe nadar. O pruebe correr sobre superficies más blandas.
- Haga estiramientos con la extremidad adolorida después de hacer ejercicio.
Preparación para la cita médica
En primer lugar, es probable que consulte al médico de cabecera. Este puede remitirle a un médico especializado en medicina del deporte o cirugía ortopédica.
A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse para la cita médica.
Lo que puede hacer
Cuando programe la cita, pregunte si hay algo que deba hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepare una lista de lo siguiente:
- Los síntomas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita médica.
- Información personal crucial, por ejemplo, en qué deportes participa, qué tipo de ejercicios hace, y cuánto y con cuánta frecuencia se ejercita.
- Todos los medicamentos, las vitaminas u otros suplementos que tome y las dosis.
- Preguntas para hacerle al médico
De ser posible, obtenga copias de los estudios por imágenes que le hayan hecho recientemente. Pregunte al personal del médico si las pueden hacer llegar al médico antes de la cita.
Si es posible, pida a un familiar o a un amigo que le acompañe para que le ayude a recordar la información que reciba.
En el caso del síndrome compartimental crónico por ejercicio, algunas preguntas que puede hacerle al médico son las siguientes:
- ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
- ¿Existen otras causas posibles?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- ¿Es probable que mi afección sea temporal o crónica?
- ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
- Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlar estas afecciones de manera conjunta?
- ¿Hay restricciones que debo seguir, como evitar determinadas actividades?
- ¿Debería consultar a un especialista? Si es así, ¿cuál me recomienda?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dude en hacer otras preguntas.
Lo que puede esperar del médico
Es probable que el médico le haga varias preguntas, como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Han sido los síntomas continuos u ocasionales?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
- ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
- ¿Cuánto tiempo pasa desde que empieza la actividad hasta que aparecen los síntomas?
- ¿Cuán rápidamente se resuelven los síntomas después de suspender la actividad?
- ¿Nota debilidad en las piernas o en los pies?
- ¿Siente entumecimiento u hormigueo?
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