Muchas personas no tienen ningún síntoma en las primeras etapas de la necrosis avascular. Mientras la enfermedad empeora, es posible que la articulación afectada duela solo cuando le pones peso. Con el tiempo, la articulación puede doler incluso cuando estás recostado.

El dolor puede ser leve o intenso y, por lo general, se manifiesta gradualmente. El dolor asociado con la necrosis avascular de la cadera puede concentrarse en la ingle, el muslo o el glúteo. Además de la cadera, las zonas que es probable que se vean afectadas son el hombro, la rodilla, la mano y el pie.

Algunas personas padecen necrosis avascular bilateral, por ejemplo, en ambas caderas o en ambas rodillas.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si presentas dolor persistente en alguna articulación. Busca atención médica inmediata si crees que tienes un hueso fracturado o una articulación dislocada.

March 21, 2015