La necrosis avascular es la muerte de tejido óseo debido a la falta de irrigación sanguínea. La necrosis avascular, también llamada «osteonecrosis», puede producir pequeñas fracturas en el hueso y, con el tiempo, el colapso de este.

El flujo sanguíneo a un segmento del hueso puede interrumpirse si el hueso se fractura o si la articulación se disloca. La necrosis avascular también se asocia con el consumo prolongado de esteroides en dosis altas y con la ingesta excesiva de alcohol.

Cualquier persona puede sufrir necrosis avascular. Sin embargo es más frecuente en las personas entre 30 y 60 años. Debido a este rango de edades relativamente cortas, la necrosis avascular puede tener consecuencias importantes a largo plazo.

Muchas personas no tienen ningún síntoma en las primeras etapas de la necrosis avascular. Mientras la enfermedad empeora, es posible que la articulación afectada duela solo cuando le pones peso. Con el tiempo, la articulación puede doler incluso cuando estás recostado.

El dolor puede ser leve o intenso y, por lo general, se manifiesta gradualmente. El dolor asociado con la necrosis avascular de la cadera puede concentrarse en la ingle, el muslo o el glúteo. Además de la cadera, las zonas que es probable que se vean afectadas son el hombro, la rodilla, la mano y el pie.

Algunas personas padecen necrosis avascular bilateral, por ejemplo, en ambas caderas o en ambas rodillas.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si presentas dolor persistente en alguna articulación. Busca atención médica inmediata si crees que tienes un hueso fracturado o una articulación dislocada.

La necrosis avascular ocurre cuando se interrumpe o reduce el flujo sanguíneo a un hueso. Esta disminución en la irrigación de sangre puede deberse a lo siguiente:

  • Traumatismo óseo o articular. Una lesión, como una articulación dislocada, puede dañar los vasos sanguíneos de la zona. Los tratamientos oncológicos con radiación también debilitan el hueso y dañan los vasos sanguíneos.
  • Depósitos de grasa en los vasos sanguíneos. La grasa (lípidos) puede bloquear los vasos sanguíneos pequeños, esto reduce el flujo sanguíneo que nutre los huesos.
  • Determinadas enfermedades. Trastornos médicos, como la anemia de células falciformes y la enfermedad de Gaucher, también pueden disminuir la irrigación sanguínea del hueso.

En aproximadamente 25 por ciento de las personas con necrosis avascular, no se conoce la causa de la interrupción del flujo sanguíneo.

Los factores de riesgo de contraer necrosis avascular comprenden:

  • Traumatismo. Las lesiones como la dislocación o la fractura de caderas pueden dañar los vasos sanguíneos de la zona y reducir el flujo sanguíneo a los huesos.
  • Consumo de esteroides. El consumo de dosis altas de corticoesteroides, como la prednisona, es la causa más frecuente de necrosis avascular que no está relacionada con un traumatismo. Se desconoce el motivo exacto, sin embargo, hay una hipótesis de que los corticoesteroides pueden aumentar los niveles lipídicos en la sangre, al reducir el flujo sanguíneo y producir necrosis avascular.
  • Consumo excesivo de alcohol. El consumo de varias bebidas alcohólicas al día durante años puede hacer que se formen depósitos de grasa en los vasos sanguíneos.
  • Consumo de bisfosfonato. El consumo de medicamentos a largo plazo para aumentar la densidad ósea puede ser un factor de riesgo de contraer osteonecrosis de la mandíbula. Esta complicación ha ocurrido en algunas personas que consumen estos medicamentos para tratar distintos tipos de cáncer, como mieloma múltiple y cáncer de mama metastásico. El riesgo parece ser menor en mujeres que reciben bisfosfonatos para tratar la osteoporosis.
  • Ciertos tratamientos médicos. La radioterapia contra el cáncer puede debilitar los huesos. El trasplante de órganos, especialmente el de riñón, también está relacionado con la necrosis avascular.

Las enfermedades relacionadas con la necrosis avascular son:

  • Pancreatitis
  • Diabetes
  • Enfermedad de Gaucher
  • VIH/sida
  • Lupus eritematoso diseminado
  • Anemia de células falciformes

La necrosis avascular no tratada empeora con el paso del tiempo. Finalmente, el hueso se debilita tanto que termina por colapsar. La necrosis avascular también hace que el hueso pierda su forma lisa, y esto puede provocar una artritis grave.

Es posible que te deriven a un médico que se especializa en enfermedades de las articulaciones (reumatólogo) o a un cirujano ortopédico.

Qué puedes hacer

  • Toma nota de tus síntomas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información médica más importante, incluidas otras enfermedades y cualquier antecedente de lesiones que hayas sufrido en la articulación que te duele.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Pídele a un familiar o amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar lo que te diga el médico.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preguntas para hacerle a tu médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle a tu médico, no dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos sobre los que quieres hablar en detalle. Te puede preguntar lo siguiente:

  • ¿Dónde le duele exactamente?
  • ¿Durante cuánto tiempo has tenido este dolor?
  • ¿Hay alguna posición de la articulación que mejore o empeore el dolor?
  • ¿Alguna vez consumiste esteroides, como la prednisona?
  • ¿Qué cantidad de alcohol bebes?

Durante una exploración física, es posible que tu médico haga presión alrededor de las articulaciones para verificar la sensibilidad. Tu médico también puede mover las articulaciones en diversas posiciones para comprobar si se redujo la amplitud de movimiento.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Muchos trastornos pueden provocar dolor articular. Las pruebas de diagnóstico por imágenes pueden ayudar a identificar la causa del dolor. Algunas de las opciones son:

  • Radiografías. Las radiografías pueden revelar alteraciones óseas que ocurren en las etapas finales de una necrosis avascular. En las etapas iniciales de este trastorno, las radiografías suelen parecer normales.
  • Exploración por resonancia magnética y por tomografía computarizada. Estos estudios producen imágenes detalladas que muestran las modificaciones óseas tempranas que podrían indicar una necrosis avascular.
  • Gammagrafía ósea. Se inyecta una pequeña cantidad de material radioactivo en una vena. Este marcador radioactivo se distribuye en las partes de los huesos lesionadas o en proceso de cicatrización, y aparecen como puntos brillantes en la placa de imágenes.

El objetivo es prevenir una mayor disminución de la masa ósea. El tratamiento específico, en general, depende de qué cantidad de hueso dañado tengas.

Medicamentos y tratamiento

En los estadios iniciales de la necrosis avascular, los síntomas se pueden reducir con medicamentos y tratamiento. El médico podría recomendarte:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides. Los medicamentos como el ibuprofeno (Advil y Motrin IB, y otros) y el naproxeno sódico (Aleve y otros) pueden aliviar el dolor y la inflamación asociados con la necrosis avascular.
  • Medicamentos para la osteoporosis. Los medicamentos como el alendronato (Fosamax, Binosto), pueden disminuir el avance de la necrosis avascular, aunque las pruebas son dispares.
  • Medicamentos para bajar el colesterol. Disminuir la cantidad de colesterol y de lípidos en la sangre puede ayudar a prevenir los bloqueos de los vasos responsables de la necrosis avascular.
  • Anticoagulantes. Si tienes un trastorno de la coagulación, se pueden recetar anticoagulantes como la warfarina (Coumadin, Jantoven), para prevenir los coágulos en los vasos que nutren los huesos.
  • Descanso. Reducir el peso y el estrés sobre el hueso afectado puede retrasar el daño. Es posible que tengas que limitar la actividad física o utilizar muletas para aliviar el peso en la articulación durante varios meses.
  • Ejercicios. Podrían derivarte a un fisioterapeuta para que aprendas ejercicios para mantener o mejorar la amplitud de movimiento de la articulación.
  • Estimulación eléctrica. La corriente eléctrica puede promover el desarrollo de hueso nuevo que reemplace la zona lesionada por la necrosis avascular. La estimulación eléctrica se puede usar durante la cirugía y se aplica directamente sobre la zona lesionada. O se puede administrar a través de electrodos adheridos a la piel.

Cirugías y otros procedimientos

Debido a que la mayoría de las personas no comienza a tener síntomas hasta que la necrosis avascular está bastante avanzada, tu médico puede recomendarte una cirugía. Algunas de las opciones son:

  • Descompresión del núcleo. El cirujano elimina parte de la capa interna del hueso. Además de disminuir el dolor, el espacio adicional en el interior del hueso estimula la producción de tejido óseo sano y nuevos vasos sanguíneos.
  • Trasplante óseo (injerto). Este procedimiento puede fortalecer la zona del hueso afectada por la necrosis avascular. El injerto es una porción de hueso sano tomada de otra parte del cuerpo.
  • Remodelado óseo (osteotomía). En este procedimiento, se saca una porción de hueso de arriba o de abajo de una articulación que soporta peso, para alejar el peso del hueso lesionado. Con el remodelado óseo podrías posponer el reemplazo articular.
  • Reemplazo articular. Si el hueso afectado ya colapsó o si otras opciones de tratamiento no sirven, podrías necesitar una cirugía para reemplazar las partes lesionadas de la articulación con elementos de plástico o de metal. Se estima que el 10 por ciento de los reemplazos de cadera en los Estados Unidos se realizan para tratar la necrosis avascular de la cadera.
  • Tratamiento de medicina regenerativa. El aspirado y concentración de médula ósea es un procedimiento novedoso que, con el tiempo, podría ser adecuado para el estadio temprano de la necrosis avascular de la cadera. Las células madre se obtienen a partir de tu propia médula ósea. Durante la cirugía, se extrae un núcleo de hueso muerto de la cadera y, en su lugar, se colocan células madre; con este procedimiento existe una posibilidad de que crezca hueso nuevo.

Para disminuir el riesgo de padecer necrosis avascular y mejorar tu estado de salud general, haz lo siguiente:

  • Limita el consumo de alcohol. Beber mucho es uno de los mayores riesgos para desarrollar necrosis avascular.
  • Mantén los niveles de colesterol bajos. Los fragmentos muy pequeños de grasa son las sustancias más frecuentes asociadas con los bloqueos de la irrigación sanguínea a los huesos.
  • Controla el consumo de esteroides. Asegúrate de que el médico sepa sobre el consumo de esteroides en altas dosis, en el pasado o en el presente. El daño óseo relacionado con los esteroides parece empeorar con los ciclos reiterados de esteroides en altas dosis.
March 21, 2015