Diagnóstico

Durante el examen físico, el médico te pedirá que te dobles en diferentes direcciones para examinar el rango de movimiento de tu columna. Tal vez intente reproducir el dolor que sueles sentir presionando partes puntuales de tu pelvis o moviendo tus piernas para hacerte adoptar una determinada posición. Además, el médico podría pedirte que respires hondo para ver si tienes problemas para expandir el tórax.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

A través de radiografías, el médico puede verificar si hay cambios en las articulaciones y los huesos, aunque los signos visibles de la espondiloartritis anquilosante puede no ser evidentes al comienzo de la enfermedad.

La resonancia magnética (RM) utiliza ondas de radio y un potente campo magnético para producir imágenes más detalladas de los huesos y los tejidos blandos. Las exploraciones por RM pueden revelar evidencia de espondiloartritis anquilosante más temprano en el proceso de la enfermedad, pero son mucho más costosas.

Análisis de laboratorio

No hay análisis de laboratorio específicos para identificar la espondiloartritis anquilosante. Ciertos análisis de sangre pueden confirmar si hay marcadores de inflamación, pero la inflamación puede ser causada por muchos problemas de salud diferentes.

Puede analizarse la sangre para ver si contiene el gen HLA-B27, pero la mayoría de las personas que sí tienen ese gen no tienen espondiloartritis anquilosante, y son menos las personas negras que padecen la enfermedad y tienen el gen que las personas blancas.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y la rigidez, y prevenir o retrasar las complicaciones y la deformidad de la columna. El tratamiento de la espondiloartritis anquilosante es más satisfactorio antes de que la enfermedad provoque un daño irreversible en las articulaciones.

Medicamentos

Los medicamentos que los médicos utilizan más frecuentemente para tratar la espondiloartritis anquilosante son los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y la indometacina (Indocin). Con ellos alivian la inflamación, el dolor y la rigidez. Sin embargo, estos medicamentos pueden provocar hemorragia digestiva.

Si los AINE no funcionan, el médico podría sugerir iniciar el tratamiento con un medicamento biológico, como un inhibidor del factor de necrosis tumoral (TNF) o un inhibidor de la interleucina 17 (IL-17). Los inhibidores del TNF atacan específicamente a una proteína celular que provoca inflamación. La IL-17 desempeña una función en la defensa del organismo contra las infecciones y también en la inflamación.

Los inhibidores del TNF ayudan a reducir el dolor, la rigidez y a aliviar las articulaciones doloridas o hinchadas. Se administran inyectando el medicamento debajo de la piel o a través de una vía intravenosa.

Los cinco inhibidores del TNF aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos para tratar la espondiloartritis anquilosante son:

  • Adalimumab (Humira)
  • Certolizumab pegol (Cimzia)
  • Etanercept (Enbrel)
  • Golimumab (Simponi; Simponi Aria)
  • Infliximab (Remicade)

El secukinumab (Cosentyx) fue el primer inhibidor de la IL-17 que aprobó la FDA para el tratamiento de la espondiloartritis anquilosante.

Los inhibidores del TNF y de la IL-17 pueden reactivar una tuberculosis latente y aumentar tu predisposición a las infecciones.

Terapia

La fisioterapia es una parte importante del tratamiento y puede ofrecerte varios beneficios, desde el alivio del dolor hasta mayor fuerza y flexibilidad. El fisioterapeuta puede preparar ejercicios específicos para tus necesidades.

Los ejercicios para la amplitud de movimiento y el estiramiento te ayudarán a mantener flexibles tus articulaciones, así como a adoptar una buena postura corporal. Las posiciones correctas para dormir y caminar, y los ejercicios para el abdomen y la espalda te ayudarán a mantener una postura corporal erguida.

Cirugía

La mayoría de las personas con espondiloartritis anquilosante no necesita cirugía. Sin embargo, el médico podría recomendarte la cirugía si tienes dolor intenso o daño en las articulaciones, o si la articulación de tu cadera está tan dañada que necesita ser reemplazada.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Lifestyle and home remedies

Además de ver al médico periódicamente y tomar los medicamentos tal como te los recetaron, hay otras cosas que puedes hacer para aliviarte de tu afección.

  • Mantenerte activo. El ejercicio físico ayuda a aliviar el dolor, mantener la flexibilidad y mejorar la postura.
  • Aplicarte calor y frío. El calor que te apliques en las articulaciones rígidas y los músculos tensionados aliviará el dolor y la rigidez. Prueba con paños calientes y baños y duchas calientes. El hielo sobre las áreas afectadas ayudará a reducir la hinchazón.
  • No fumar. Si fumas, deja de hacerlo. Fumar es malo para la salud en general, pero crea problemas adicionales en las personas con espondiloartritis anquilosante, y eso incluye mayor dificultad para respirar.
  • Practicar la buena postura. Practicar el pararte erguido delante de un espejo puede ayudarte a evitar algunos de los problemas asociados con la espondiloartritis anquilosante.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

El curso de tu enfermedad puede cambiar con el tiempo, y puedes tener episodios de dolor (recaídas) y períodos de menos dolor (remisiones) durante toda tu vida. Pero la mayoría de la gente puede tener una vida productiva a pesar del diagnostico de espondilitis anquilosante.

Puedes unirte a un grupo de apoyo en línea o presencial con gente que padece esta enfermedad para compartir experiencias y apoyarse.

Preparación para la consulta

Podrías consultar primero por tus síntomas a tu médico de cabecera. El médico de cabecera podría derivarte a otro que se especialice en el tratamiento de trastornos inflamatorios (reumatólogo).

A continuación, encontrarás información útil para prepararte para la consulta:

Qué puedes hacer

Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluidos aquellos que parezcan no guardar relación con el motivo de la consulta, y cuándo comenzaron
  • Información personal más importante, incluso lo que te genera mayor estrés, cambios recientes en tu vida e historia clínica familiar
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle a tu médico

De ser posible, lleva a un familiar o amigo a la consulta para que te ayuden a recordar la información que se te proporcione.

Estas son algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico sobre la espondiloartritis anquilosante:

  • ¿Qué es lo que probablemente cause mis síntomas?
  • Además de la causa más probable, ¿cuáles son otras causas posibles para los síntomas que tengo?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta enfermedad suele ser temporal o crónica?
  • ¿Cuál es el mejor modo de proceder?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que me sugiere?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, por ejemplo:

  • ¿Dónde te duele?
  • ¿Qué tan intenso es el dolor?
  • ¿Los síntomas han sido continuos o aislados?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando o mejorando los síntomas?
  • ¿Has tomado medicamentos para aliviar el dolor? ¿Qué fue lo que más te ayudó?
Nov. 01, 2016
References
  1. Espondiloartritis anquilosante. National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel). http://www.niams.nih.gov/Health_Info/Ankylosing_Spondylitis. Último acceso: 25 de agosto de 2016.
  2. Yu DT, et al. Clinical manifestations of ankylosing spondylitis in adults (Manifestaciones clínicas de la espondiloartritis anquilosante en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 25 de agosto de 2016.
  3. Yu DT. Assessment and treatment of ankylosing spondylitis in adults (Evaluación y tratamiento de la espondiloartritis anquilosante en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 25 de agosto de 2016.
  4. Overview of ankylosing spondylitis (Descripción general sobre la espondiloartritis anquilosante). Spondylitis Association of America (Asociación Estadounidense de Espondilitis) http://www.spondylitis.org/Learn-About-Spondylitis/Ankylosing-Spondylitis. Último acceso: 25 de agosto de 2016.
  5. Ward MM, et al. American College of Rheumatology/Spondylitis Association of America/Spondyloarthritis Research and Treatment Network 2015 recommendations for the treatment of ankylosing spondylitis and nonradiographic axial spondyloarthritis (Recomendaciones del Colegio Estadounidense de Reumatología/Asociación Estadounidense de Espondilitis/Red de Investigación y Tratamiento de la Espondiloartritis 2015 para el tratamiento de la espondiloartritis anquilosante y la espondiloartritis axial no radiográfica). Arthritis Care & Research (Cuidado e investigación de la artritis). 2016;68:151.

Espondiloartritis anquilosante