Seis consejos para vivir bien con espondilitis anquilosante
La espondilitis anquilosante es un tipo de artritis que afecta principalmente la columna vertebral. Puede causar dolor y rigidez en la espalda y afectar otras partes del cuerpo, pero hay cosas que se pueden hacer para controlar la afección.
Tenga en cuenta estos seis cambios de estilo de vida para vivir bien con la espondilitis anquilosante.
1. Mántengase activo.
El ejercicio ayuda a disminuir el dolor y mejora la postura. También disminuye la fatiga. Asegúrese de hacer varios tipos de ejercicios, como:
- Ejercicio aeróbico, que puede ayudarle a respirar más fácilmente y a mejorar su estado de ánimo, además de disminuir el dolor. Considere la posibilidad de hacer ejercicios aeróbicos de bajo impacto como la natación, la caminata rápida, la elíptica, el ciclismo o el baile.
- Ejercicio de fortalecimiento, que fortalece los músculos que sostienen el cuerpo. Pruebe con pesas libres, bandas de resistencia o ejercicios de peso corporal como flexiones de brazos, sentadillas, planchas o ejercicios sobre una pelota de fitness.
2. Asegúrese de hacer estiramientos.
El estiramiento es importante para todos, y es particularmente beneficioso si tiene espondilitis anquilosante. Haga tiempo para estiramientos ligeros y suaves, incluso los días en que no hace ejercicio. Un buen momento para esto es justo después de una ducha o baño caliente. Estirarse por la noche puede ayudar a dormir.
3. Párese derecho.
Mamá tenía razón… la postura es importante. Practique pararse derecho delante de un espejo. Esto ayudará a convertir la buena postura en un hábito, lo que puede reducir los síntomas de la espondilitis anquilosante.
4. Deje de fumar.
Fumar es malo para la salud en general, pero puede dificultar la respiración de las personas con espondilitis anquilosante.
5. Reciba cantidades suficientes de calcio y vitamina D.
El calcio ayuda a desarrollar huesos fuertes, mientras que la vitamina D ayuda al cuerpo a absorber mejor el calcio. La combinación de estos nutrientes puede ayudar a mantener los huesos sanos, lo cual es muy importante cuando se tiene espondilitis anquilosante.
- Encuentre el calcio en los productos lácteos bajos en grasa, como el yogurt y el queso, el salmón enlatado, el tofu, el brócoli y las hortalizas de hoja verde, como la col rizada.
- Encuentre la vitamina D en la luz solar, los huevos y los pescados como el pez espada, el salmón y el atún enlatado.
6. Únase a un grupo de apoyo.
Unirse a un grupo que entienda la espondilitis anquilosante puede ser realmente beneficioso, especialmente durante los momentos en que los síntomas son más dolorosos. Puede aprender de los demás, compartir sus experiencias y sentirse apoyado mientras maneja su afección.