[Dra. Rabatin] Creo que a muchos niños se les dice: "Todo está en tu cabeza". Yo les digo: "Está en tu cabeza, sí, porque ahí está tu cerebro; de ahí es de donde viene la señal de dolor".
[Laney] Jugué hockey competitivo durante unos ocho años. Recuerdo haberme caído y no poder moverme bien. Me chocaron contra las tablas con la fuerza suficiente como para causarme problemas. Todo lo que tenía que hacer, las tareas escolares, estudiar, lo hacía en la cama porque me dolía muchísimo.
[Jesse] Soy Eagle Scout y me encantaba participar en la banda de la escuela. Empecé a tener muchos problemas para dormir y eso me llevó a sentir más depresión, dolor, entre otras cosas. Era como una espiral que no parecía tener fin.
[Dra. Harbeck-Weber] Creo que cuando las personas llegan, ya llevan un tiempo dentro del sistema de salud y han probado muchísimas intervenciones diferentes, ya sean cirugías, múltiples medicamentos, masajes o fisioterapia. A menudo han recibido el mensaje de que su dolor es difícil de entender y de que tal vez no siempre se les cree.
[Jesse] Cuando hablaba con los médicos y les mencioné que quería ir a la universidad, parecía casi como si lo tomaran como una broma.
[Dra. Rabatin] Tus síntomas son reales, tu dolor es real, pero no tiene por qué ser tu nueva normalidad. Muchos de nuestros pacientes llegan y nos dicen: "Quiero recuperar mi vida. No he podido hacer las cosas que disfruto, las cosas que me dan esperanza, las cosas que le dan sentido a mi vida". Yo lo veo como un lugar para recuperar la funcionalidad, para volver a tener tu vida. Se trata de cambiar todos esos "no puedo, no puedo, no puedo" por un "aún no he llegado a ese punto". (Música animada)
[Laney] Tenía muchísimas dudas, y todos los médicos se sentaron conmigo. Yo les dije: "No lo entiendo", y me lo explicaron paso a paso y por qué hacen cada cosa. Sentí que me hablaban como a una adulta, y no solo como a un caso o a una paciente.
[Dra. Harbeck-Weber] Cuando las personas llegan y están dispuestas a aprender la ciencia y, luego, a intentar hacer las cosas de otra manera, descubren que pueden hacer más de lo que creían posible.
[Jesse] Mayo te recibe para enseñarte habilidades y estrategias, como una comunidad, para ayudarte a salir del pozo en el que sientes que estás atrapado. Son solo tres semanas de mi vida, es algo insignificante a gran escala, así que mi mayor objetivo fue simplemente comprometerme con el programa de manera genuina.
[Laney] Era un sistema de trabajo en el que cada uno se ocupaba de cosas distintas, pero todos trabajaban de manera coordinada, como en conjunto.
[Dra. Harbeck-Weber] Contamos con una gran variedad de profesionales que trabajan en conjunto para brindar apoyo al paciente: profesionales de atención médica, psicólogos, personal de enfermería, especialistas en biorretroalimentación, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.
[Laney] Me sorprendió porque, aproximadamente una semana después de comenzar el programa, mi padre y mi madre empezaron a notar un cambio. Yo no lo veía en mí misma, al menos al principio, pero sí lo veía en las otras personas con las que estaba, y pensaba: "Guau, ¡esto realmente funciona!".
[Jesse] Nos recordó que somos personas, que somos chicos, que no somos solo un problema médico que hay que resolver. Y gracias a la biorretroalimentación, puedo conectarme conmigo mismo, centrarme y respirar. Pude verme en paz por primera vez en años. (Música suave)
[Dra. Rabatin] El éxito se ve de manera diferente en cada paciente. Podríamos decir que un paciente exitoso hace esto, aquello y lo otro, pero estaríamos equivocados. El éxito es cualquier cosa que se haya fijado como objetivo. El éxito será: "Tengo las herramientas para crecer aún más, para seguir con la recuperación de la funcionalidad, para desarrollarme de manera continua y volver a las cosas que me dan esperanza y sentido".
[Jesse] El Centro para la Rehabilitación del Dolor me ayudó a hacer la transición directamente del programa a casa por tres días para empacar y salir de inmediato rumbo a la universidad.
[Laney] El hockey estaría en la lista si tuviera que describir quién soy ahora, pero no estaría en el primer lugar. Todavía disfruto jugar y sigo amando mantenerme activa. Soy muy sociable, me encanta salir de mi zona de confort. Me encanta probar cosas nuevas. Soy una persona completamente diferente. (Música suave)