El cerebro adolescente está en proceso de maduración. En general, está más centrado en recompensas y en asumir riesgos que el cerebro de un adulto. Al mismo tiempo, los adolescentes presionan a los padres y las madres para que les den más libertad cuando empiezan a explorar su personalidad.
Esto puede suponer un desafío para los padres y las madres.
Los adolescentes que experimentan con drogas y otras sustancias adictivas ponen en peligro su salud y su seguridad. El cerebro de los adolescentes es especialmente vulnerable a presentar cambios debidos a las sustancias adictivas que sobrecargan los circuitos de recompensa.
Para ayudar a prevenir el abuso de drogas durante la adolescencia, hable con su hijo adolescente sobre las consecuencias de consumirlas y la importancia de tomar decisiones saludables.
Diversos factores pueden contribuir al uso y abuso de drogas por parte de los adolescentes. La personalidad de su hijo adolescente, las interacciones de la familia y la comodidad que siente su hijo con sus pares son algunos factores relacionados con el consumo adolescente de drogas.
Estos son algunos factores de riesgo comunes para el abuso drogas en los adolescentes:
Los adolescentes pueden ser más propensos a probar sustancias adictivas por primera vez cuando se encuentran en entornos sociales.
El alcohol y la nicotina o el tabaco pueden ser algunas de las primeras sustancias adictivas más accesibles para los adolescentes. Debido a que el alcohol y la nicotina o el tabaco son legales para los adultos, puede parecer que probar estas sustancias no es tan dañino, aunque no son seguras para los adolescentes.
En general, los adolescentes desean sentirse aceptados por sus pares. Por eso, si un amigo consume sustancias adictivas, su hijo adolescente podría sentir que él también necesita hacerlo. Los adolescentes también consumen sustancias adictivas para sentirse más seguros con sus pares.
Si sus amigos son mayores, los adolescentes pueden encontrarse en situaciones más riesgosas de las que están acostumbrados. Por ejemplo, podría no haber adultos presentes, o los adolescentes más jóvenes podrían necesitar que sus amigos los lleven en sus automóviles.
Además, si se sienten solos o estresados, los adolescentes podrían consumir sustancias adictivas para evitar estos sentimientos.
Además, podrían probar una sustancia adictiva porque sienten curiosidad. También podrían probarla como un modo de rebelarse y desafiar las reglas de la familia.
Algunos adolescentes pueden sentir que no les ocurrirá nada malo y, tal vez, no entienden las consecuencias de sus acciones.
Estas son algunas consecuencias del abuso de drogas por parte de los adolescentes:
Las sustancias adictivas que los adolescentes pueden consumir incluyen aquellas que son legales para los adultos, como el alcohol o el cigarrillo. También podrían usar medicamentos recetados para otras personas, como los opioides.
O bien, pedir por Internet alguna sustancia adictiva destinada a mejorar el rendimiento deportivo o promover la pérdida de peso.
En algunos casos, se recurre a la inhalación de productos domésticos comunes que contienen determinadas sustancias químicas a fin de drogarse. Además, los adolescentes también pueden consumir drogas, como la cocaína o la metanfetamina.
El consumo de estas drogas puede llevar a la drogadicción, el deterioro grave, enfermedades y la muerte. Los riesgos para la salud de las drogas de consumo frecuente incluyen los siguientes:
Es probable que tenga muchas conversaciones con su hijo adolescente sobre el consumo de drogas y alcohol. Si está comenzando una conversación sobre el consumo de sustancias adictivas, elija un lugar donde su hijo y usted se sientan cómodos. Elija un momento en el que sea menos probable que lo interrumpan. Eso significa que ambos deberán dejar a un lado sus teléfonos.
También es importante saber en qué momento no es conveniente tener una conversación.
Si los padres o madres están enojados o si los adolescentes se sienten frustrados, es mejor dejar la conversación para otro momento. Si no están preparados para responder preguntas, los padres o madres pueden decirles a sus hijos que hablarán sobre el tema otro día.
En caso de que el adolescente se encuentre ebrio, espere hasta que esté sobrio.
Para hablar con su hijo adolescente sobre las drogas, haga lo siguiente:
Considere otras estrategias para prevenir el abuso de drogas entre los adolescentes:
Preste atención a posibles señales de alerta, como las siguientes:
Si sospecha o sabe que su hijo adolescente está probando o consumiendo drogas:
Nunca es demasiado pronto para empezar a hablar con su hijo adolescente sobre el abuso de drogas. Las conversaciones que tenga hoy pueden ayudar a su hijo adolescente a tomar decisiones saludables en el futuro.
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