Diagnósticos
La mayoría de los adenomas tubulares se detectan durante exámenes de detección rutinarios, como la colonoscopia, y no porque causen síntomas. Durante la colonoscopia, un profesional de atención médica usa un tubo largo y flexible que está conectado a una cámara de video. Esto permite que el profesional de atención médica observe todo el colon y el recto en un monitor de video.
Si el profesional de atención médica detecta pólipos, que son pequeños tumores, a menudo puede extirparlos de inmediato. Esto es importante porque, aunque la mayoría de los pólipos no son cancerosos, algunos pueden convertirse en cáncer con el tiempo.
Los adenomas tubulares se caracterizan por una estructura específica que, al observarse con el microscopio, se asemeja a glándulas tubulares ramificadas. En algunos casos, durante la colonoscopia, el equipo de atención médica puede observar patrones específicos en la superficie del pólipo mediante técnicas especiales para la obtención de imágenes. Por ejemplo, hendiduras marrones dentro de las glándulas pueden sugerir que el pólipo podría ser un adenoma tubular.
Aunque la colonoscopia ayuda a detectar y extirpar estos pólipos, el diagnóstico definitivo se hace al examinar el tejido con un microscopio. Este proceso ayuda a garantizar que recibas el tratamiento adecuado y el seguimiento necesario.
Cómo entender tu informe de patología
Cuando se extirpa un pólipo, se lo envía a un laboratorio para que el patólogo, que es un especialista, lo examine con un microscopio. Este examen se llama histopatología. Es el paso más importante para establecer un diagnóstico definitivo.
Algunos términos comunes que pueden aparecer en un informe patológico son los siguientes:
- Tipo de pólipo. El informe puede indicar adenoma tubular. Esto significa que el tumor no es canceroso, es decir, es benigno. Sin embargo, como puede convertirse en cáncer con el tiempo si no se extirpa, se considera precanceroso.
- Tamaño y lugar. El informe suele indicar el tamaño del pólipo y la parte del colon o del recto en la que se encontró.
- Hallazgos microscópicos o histológicos. Esto describe cómo se ve el tejido en el microscopio. Por ejemplo, los adenomas tubulares tienen una estructura glandular tubular.
- Grado de displasia. Si el informe indica displasia de bajo grado, significa que las células presentan cambios leves o tempranos. El riesgo de cáncer es muy bajo cuando el pólipo se extirpa por completo. Si indica displasia de alto grado o displasia localizada de alto grado, significa que una zona del pólipo presenta cambios precancerosos en una etapa más avanzada, pero no es cáncer. La extirpación completa elimina el riesgo de que el pólipo se convierta en cáncer.
- Estado de los márgenes. Si el pólipo se extirpó en una sola pieza, el informe puede indicar si los bordes del tejido, que son los márgenes, están libres de células anormales. Si no hay células sospechosas, el informe indicará un margen negativo. Si todavía quedan células sospechosas, indicará un margen positivo. Esto ayuda a evaluar si la extirpación fue completa.
- Características de alto riesgo. El informe puede indicar si el pólipo presentaba características que aumentan el riesgo de cáncer, como mayor tamaño, múltiples adenomas, características vellosas (con forma de dedos) o presencia de displasia de alto grado.
- Interpretación y recomendación de seguimiento. Algunos informes incluyen un resumen o una nota sobre lo que significan los resultados y cuándo debes programar otra colonoscopia o cita de seguimiento.
Cuándo repetir la colonoscopia
Después de extirpar un adenoma tubular, es probable que tu equipo de atención médica te recomiende colonoscopias de seguimiento según el número, el tamaño y las características de los pólipos.
| Resultados de la colonoscopia |
Próxima colonoscopia recomendada |
| De 1 a 2 adenomas tubulares pequeños (< 10 mm) |
De 7 a 10 años |
| De 3 a 4 adenomas pequeños o cualquier adenoma ≥ 10 mm |
De 3 a 5 años |
| De 5 a 10 adenomas o un adenoma con características vellosas o displasia de alto grado |
3 años |
| Más de 10 adenomas |
1 año |
Tratamientos
El tratamiento principal de los adenomas tubulares es la polipectomía, que consiste en extirpar el adenoma durante una colonoscopia. En este procedimiento, un profesional de atención médica introduce un endoscopio, un tubo largo y flexible con una luz, una cámara y pequeños instrumentos quirúrgicos, a través del colon para observar y extirpar el tumor. Se usa un asa, que es un lazo de alambre para cortar y extraer el adenoma. Es un procedimiento rápido y generalmente sin dolor que se hace bajo sedación.
- Los adenomas pequeños suelen poder extirparse en una sola pieza.
- Los adenomas más grandes pueden extraerse en varias partes, lo que se llama resección fragmentada.
- Los adenomas muy grandes o difíciles de alcanzar a veces requieren una segunda colonoscopia o, en raras ocasiones, una cirugía, si no pueden extirparse de forma segura con un endoscopio.
Una vez extraído, el tejido se envía a un laboratorio para confirmar que el pólipo se haya extirpado por completo y para comprobar si hay displasia, que son zonas con cambios celulares, u otras características de alto riesgo.
¿Los adenomas tubulares pueden reaparecer?
Si un pólipo no se extirpa por completo, por ejemplo, si sin querer quedaron en el organismo células o tejido del pólipo, puede volver a crecer en el mismo lugar. Después de extirpar pólipos grandes, especialmente con una resección fragmentada, puede programarse una segunda colonoscopia en los siguientes 3 a 6 meses para volver a revisar cuidadosamente la zona y asegurarse de que no haya quedado tejido residual.
Tras una extirpación completa, el mismo pólipo no vuelve a crecer. Sin embargo, con el tiempo pueden formarse nuevos adenomas. Por eso las colonoscopias de seguimiento son tan importantes. Seguir el programa que recomienda tu profesional de atención médica ayuda a detectar y extirpar nuevos pólipos antes de que puedan causar daño.
¿Cuándo un adenoma tubular se convierte en cáncer?
Un adenoma tubular se vuelve canceroso solo si sus células continúan cambiando y evolucionando durante muchos años si el tumor no se extirpa. El riesgo es muy bajo una vez que el pólipo se extirpa por completo. Los adenomas grandes, los que presentan displasia de alto grado o los que tienen características vellosas, tienen más probabilidades de empeorar si no se tratan.
Los exámenes de detección del cáncer colorrectal basados en heces, como la prueba de ADN en heces (Cologuard) multiobjetivo, pueden identificar muchos pólipos grandes y la mayoría de los pólipos de alto grado. Estas pruebas, por sí solas, no indican la presencia de un pólipo ni de cáncer cuando el resultado es positivo. Para evaluar a cualquier persona con un exámenes de detección en heces positiva, es necesario realizar una colonoscopia. Los exámenes de detección periódicos del cáncer de colon y la extirpación completa de todos los adenomas son las mejores formas de prevenir el desarrollo del cáncer de colon.
Preparación para la consulta
Si te han dicho que tienes un adenoma tubular, es probable que te remitan a especialistas que evalúan y tratan los pólipos de colon. Podrías reunirte con los siguientes profesionales:
- Un gastroenterólogo, que es el médico que trata las enfermedades digestivas.
- Un médico que realiza colonoscopias o cirugías de colon, como un cirujano colorrectal.
- Un patólogo, que es el médico que analiza muestras de tejido con el microscopio.
A continuación, encontrarás información que ayudará a que te prepares para la cita médica.
Qué puedes hacer
Pídele a un familiar o amigo que te acompañe. Contar con otra persona puede ayudarte a recordar lo que diga el equipo de atención médica y brindarte apoyo emocional.
Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, si los tienes, y cuándo comenzaron.
- Información médica importante, incluidas otras afecciones de salud y cualquier antecedente familiar de pólipos de colon o cáncer de colon.
- Todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas, incluidas las dosis.
- Preguntas que te gustaría hacerle a tu equipo de atención médica.
Preguntas para hacerle al médico
Estas son algunas preguntas básicas para considerar:
- ¿En qué parte del colon se encontró el adenoma tubular?
- ¿Qué tamaño tenía el adenoma y se extirpó por completo?
- ¿El informe de patología mostró displasia de bajo grado o de alto grado?
- ¿Con qué frecuencia debo hacerme colonoscopias de seguimiento?
- ¿Cuál es mi riesgo de desarrollar nuevos adenomas o cáncer de colon?
- ¿Hay cambios que pueda hacer para reducir mi riesgo, como en la alimentación o el estilo de vida?
- ¿Necesitaré volver a ver a un especialista antes del próximo examen de detección?
- ¿Puedo llevarme una copia de mi informe de patología para mis registros?
- ¿Hay materiales educativos o sitios web que recomiendes para obtener más información?
Qué esperar del médico
Prepárate para responder algunas preguntas básicas como las siguientes:
- ¿Tuviste pólipos de colon anteriormente?
- ¿Tienes antecedentes familiares de cáncer de colon o de pólipos de colon?
- ¿Has notado sangre en las heces u otros cambios en el hábito intestinal?
- ¿Te realizaste alguna colonoscopia o prueba de heces antes de esta?
- ¿Tienes alguna afección crónica, como enfermedad inflamatoria intestinal?
Estar preparado para conversar sobre tus preguntas y antecedentes médicos ayudará a que tanto tú como tu equipo de atención médica elaboren el mejor plan de seguimiento y prevención a largo plazo.