Diagnóstico
El diagnóstico del delirio se basa en los antecedentes médicos recientes y en pruebas físicas y mentales. Es posible que un examen incluya lo siguiente:
- Antecedentes médicos recientes. Por lo general, esto incluye hacer preguntas sobre la salud reciente de la persona y cualquier cambio en los últimos uno o dos días. ¿Ha habido una infección reciente? ¿La persona comenzó a tomar un medicamento nuevo? ¿Sufrió una lesión o un dolor reciente, como dolor de pecho? ¿Ha tenido dolor de cabeza o debilidad? ¿La persona consumió alcohol o drogas?
- Revisión del estado mental. Esto implica verificar la consciencia, la atención y el pensamiento. Un profesional de atención médica puede hacerla mediante una conversación con la persona. O bien se puede hacer con pruebas. La información de familiares o cuidadores puede ser útil, especialmente sobre cualquier cambio reciente en la consciencia o el estado de alerta.
- Exámenes físicos y neurológicos. Un examen físico detecta signos de problemas de salud. Un examen neurológico comprueba la visión, el equilibrio, la coordinación y los reflejos. Esto puede ayudar a un profesional de atención médica a determinar si un accidente cerebrovascular u otra enfermedad están causando el delirio.
- Otras pruebas. Los análisis de sangre, orina y otras pruebas pueden ser útiles. Se pueden usar estudios por imágenes del cerebro cuando no se puede hacer un diagnóstico con otra información.
Tratamiento
El tratamiento del delirio comienza por abordar cualquier factor que podría haberlo causado. Esto puede incluir dejar algunos medicamentos, tratar una infección o tratar la falta de nutrientes en el cuerpo. Después de eso, el tratamiento del delirio se centra en crear el mejor entorno para que el cuerpo se recupere y el cerebro se calme. Esto puede incluir una variedad de medidas.
Atención de respaldo
El objetivo del cuidado de apoyo es prevenir que la persona desarrolle otros problemas de salud a causa del delirio. Para lograrlo, el equipo de atención médica probablemente tome las siguientes medidas:
- Administrar líquidos y nutrientes.
- Ayudar con el movimiento.
- Tratar el dolor.
- Asegurarse de que la persona pueda respirar con facilidad.
- Atender cualquier problema de control de la vejiga.
- Tratar el estreñimiento.
- Evitar el uso de vías intravenosas o sondas vesicales en la medida de lo posible.
- Evitar los cambios en el entorno y en las personas encargadas del cuidado, siempre que sea posible.
- Incluir la participación de familiares o personas cercanas en los cuidados médicos.
Medicamento
Si eres familiar o la persona encargada del cuidado de alguien que presenta delirio, habla con un miembro del equipo de atención médica sobre los medicamentos que pueden desencadenar los síntomas. Es posible que la persona con delirio necesite dejar de tomar esos medicamentos, o tomarlos en una dosis más baja.
A veces el dolor puede causar delirio. En esos casos, es posible que se recete un medicamento para controlar el dolor. Otros medicamentos pueden ayudar a calmar a una persona agitada o confundida. También pueden necesitarse medicamentos si la persona muestra desconfianza hacia los demás, tiene miedo o ve cosas que otros no ven. Estos medicamentos pueden ser necesarios cuando sucede lo siguiente con los síntomas:
- Dificultan que se pueda hacer un examen médico o administrar un tratamiento.
- Ponen en peligro a esta persona o amenazan la seguridad de otros.
- No disminuyen con otros tratamientos.
Cuando los síntomas desaparecen, generalmente se dejan de tomar los medicamentos o se administran en dosis más bajas.
Estudios clínicos
Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
Si eres familiar o cuidador de una persona que está en riesgo de tener delirio, puedes tomar medidas para ayudar a evitar una crisis. Si cuidas a alguien que se está recuperando del delirio, estos pasos también pueden ayudar a mejorar la salud de la persona y evitar otra crisis.
Promueve buenos hábitos de sueño.
Para descansar bien durante la noche, haz lo siguiente:
- Crea un entorno tranquilo y silencioso para dormir.
- Utiliza iluminación que refleje el momento del día.
- Ayuda a la persona a mantener una rutina diaria regular.
- Promueve el autocuidado y las actividades durante el día.
Fomenta la calma y la consciencia del entorno.
Para ayudar a la persona a permanecer tranquila y consciente de su entorno, haz lo siguiente:
- Proporciona un reloj y un calendario, y úsalos durante el día.
- Comunica de forma simple cualquier cambio en una actividad, como la hora del almuerzo o la de dormir.
- Pon en el lugar tanto objetos familiares y preferidos como fotografías, pero evita crear un ambiente abarrotado.
- Dirígete a la persona con calma.
- Dile quién eres y quiénes son las demás personas.
- Evita las discusiones.
- Toma medidas para tranquilizar a la persona, como el tacto, en caso de que ayuden.
- Disminuye los niveles de ruido y otras distracciones.
- Asegúrate de que la persona tenga anteojos y audífonos si los necesita.
Prevenir los problemas de salud
Para ayudar a prevenir problemas médicos, haz lo siguiente:
- Administra los medicamentos según el horario establecido.
- Proporciona mucho líquido y una alimentación saludable.
- Promueve la actividad física regular.
- Busca tratamiento oportuno para posibles problemas de salud, como una infección.
Cuidados para la persona responsable del cuidado
El cuidado de una persona con delirio puede ser difícil y agotador. Cuida también de ti mismo.
- Considera unirte a grupos de apoyo para personas encargadas del cuidado.
- Infórmate más sobre la afección.
- Pide folletos u otros recursos al equipo de atención médica, organizaciones sin fines de lucro o servicios de salud comunitarios.
- Comparte el cuidado con familiares, amigos o gente que la persona conozca para que puedas descansar.
Preparación para la consulta
Si eres un familiar o el cuidador principal de una persona con delirio, tu participación puede ser muy importante al programar una cita o proporcionar información al equipo de atención médica. A continuación, incluimos información que ayudará a que te prepares para la cita médica y a saber qué puedes esperar.
Lo que puedes hacer
Antes de la cita, prepara una lista con lo siguiente:
- Todos los medicamentos que toma la persona. Esto incluye todos los medicamentos de venta con receta médica, los de venta sin prescripción y los suplementos. Incluye las dosis y anota cualquier cambio reciente en los medicamentos.
- Los nombres y la información de contacto de cualquier persona que proporcione atención médica a la persona con delirio.
- Los síntomas y cuándo comenzaron. Describe todos los síntomas y cualquier cambio en el comportamiento que se haya producido antes de los síntomas de delirio. Estos cambios podrían ser dolor, fiebre o tos.
- Preguntas que quieras hacer al profesional de atención médica.
Qué esperar del médico
Es probable que un profesional de atención médica haga preguntas sobre la persona con delirio. Estas son algunas preguntas:
- ¿Cuáles son los síntomas y cuándo comenzaron?
- ¿Ha habido recientemente fiebre, tos, infección de las vías urinarias o alguna señal de dolor?
- ¿Tuvo recientemente una lesión en la cabeza u otro traumatismo?
- ¿Cómo eran la memoria y otras habilidades de pensamiento de la persona antes de que comenzaran los síntomas?
- ¿Cómo era el rendimiento de la persona en las actividades cotidianas antes de que comenzaran los síntomas?
- ¿Puede la persona desenvolverse de manera independiente en su vida diaria?
- ¿Qué otras afecciones médicas le diagnosticaron?
- ¿Toma los medicamentos de venta con receta médica según las indicaciones? ¿Cuándo tomó la persona las dosis más recientes de cada uno?
- ¿Toma algún medicamento o suplemento nuevo?
- ¿Sabes si la persona consumió drogas o alcohol recientemente? ¿Tiene la persona antecedentes de consumo problemático de alcohol o drogas? ¿Hay cambios en el patrón de consumo, como el aumento o la interrupción de este?
- ¿Parecía la persona estar deprimida, muy triste o retraída recientemente?
- ¿Ha mostrado la persona signos de no sentirse segura?
- ¿Ha parecido que la persona está desconfiada, recelosa o temerosa de otros recientemente?
- ¿Ha visto u oído la persona cosas que nadie más ha visto u oído?
- ¿Hay nuevos síntomas físicos, como dolor en el pecho o el estómago?