Descripción general
El linfoma del sistema nervioso central es un tipo de linfoma. El linfoma es un cáncer que afecta el sistema linfático. El sistema linfático está formado por órganos, glándulas, vasos tubulares y grupos de células denominados ganglios linfáticos. Forma parte del sistema inmunitario del cuerpo.
Hay muchos tipos de linfoma. Los linfomas a menudo se agrupan en dos tipos principales: linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin. La mayoría de los linfomas del sistema nervioso central son del tipo no Hodgkin.
El linfoma del sistema nervioso central afecta dicho sistema, que incluye el cerebro, la médula espinal y el líquido que los rodea. También puede afectar los ojos. Aunque este linfoma puede aparecer en el cerebro, es diferente de la mayoría de los tumores cerebrales, ya que comienza en las células inmunitarias llamadas linfocitos. Estas células, por lo general, ayudan al cuerpo a combatir las infecciones. En este tipo de linfoma, estas empiezan a crecer sin control en el sistema nervioso central. A medida que las células cancerosas crecen, pueden formar uno o más tumores, que a veces también se conocen como masas.
El linfoma del sistema nervioso central es una enfermedad grave y potencialmente mortal, pero existen opciones de tratamiento. Tu resultado depende de factores como tu salud general, la parte afectada del sistema nervioso central y la eficacia del tratamiento para eliminar el cáncer.
Tipos
Existen dos tipos principales de linfomas del sistema nervioso central. Este cáncer se clasifica según el lugar donde se origina.
Linfoma primario del sistema nervioso central
El linfoma primario del sistema nervioso central comienza en ese sistema . Este incluye el cerebro, la médula espinal y el líquido que los rodea. También puede afectar los ojos.
La mayoría de los linfomas primarios del sistema nervioso central son linfomas difusos de células B grandes. Se originan en los linfocitos llamados células B. Este cáncer afecta las partes del sistema nervioso que controlan el pensamiento, el movimiento y la visión, por lo que los síntomas a menudo incluyen cambios en el funcionamiento del cerebro.
Linfoma secundario del sistema nervioso central
El linfoma secundario del sistema nervioso central comienza en otra parte del cuerpo, como los ganglios linfáticos u otros órganos. Este se puede diseminar al cerebro, a la médula espinal o al líquido que los rodea. También se puede diseminar a los ojos.
Síntomas
Los síntomas del linfoma del sistema nervioso central pueden variar de una persona a otra. A menudo dependen de la ubicación del cáncer en el sistema nervioso central.
Algunos síntomas comunes son los siguientes:
- Dolores de cabeza que persisten o empeoran con el tiempo.
- Náuseas y vómitos.
- Cambios en el pensamiento, la memoria o la concentración.
- Cambios en la personalidad o la conducta.
- Debilidad o entumecimiento en alguna parte del cuerpo.
- Dificultad para mantener el equilibrio o caminar.
- Convulsiones.
- Problemas de visión, como visión borrosa.
Algunos síntomas se desarrollan progresivamente, mientras que otros pueden aparecer de forma repentina o empeorar con rapidez.
Causas
No se conoce la causa exacta del linfoma del sistema nervioso central. Se produce cuando ocurren mutaciones en ciertas células inmunitarias llamadas linfocitos. Estas mutaciones hacen que las células proliferen sin control y se forme cáncer.
En el linfoma primario del sistema nervioso central, el cáncer comienza en el cerebro, la médula espinal o el líquido que los rodea. También puede comenzar en los ojos. En el linfoma secundario del sistema nervioso central, el cáncer comienza en otra parte del cuerpo y después se disemina a este sistema.
Los investigadores no saben por qué el linfoma se desarrolla en el sistema nervioso central en algunas personas. La enfermedad se puede asociar con mutaciones en el sistema inmunitario que afectan la proliferación y la función de los linfocitos.
Factores de riesgo
Los factores que pueden aumentar el riesgo para desarrollar linfoma del sistema nervioso central incluyen lo siguiente:
- Edad avanzada. El linfoma primario del sistema nervioso central es más común en los adultos mayores. Se presenta con mayor frecuencia en personas entre 60 y 79 años.
- Un sistema inmunitario debilitado. Las probabilidades de que se desarrolle un linfoma del sistema nervioso central son mayores si el sistema inmunitario no funciona correctamente. Entre las personas con un sistema inmunitario debilitado se incluyen las que toman medicamentos para controlar el sistema inmunitario, como después de un trasplante de órganos. Ciertas afecciones, como el VIH o SIDA, también pueden debilitar el sistema inmunitario.
- Virus de Epstein-Barr. La infección por el virus de Epstein-Barr se ha asociado al linfoma del sistema nervioso central, en especial en las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado.
Si tienes linfoma en otra parte del cuerpo, el riesgo de que se disemine al sistema nervioso central depende, en parte, del tipo de linfoma. Algunos tipos agresivos son más propensos a diseminarse al sistema nervioso central.
Complicaciones
El linfoma del sistema nervioso central y su tratamiento a veces pueden causar complicaciones, ya sea durante el tratamiento o después.
Las posibles complicaciones incluyen lo siguiente:
- Aumento de la presión en el cerebro. Los tumores o la hinchazón pueden aumentar la presión dentro del cráneo. Esto puede derivar en dolores de cabeza que empeoran, náuseas, vómitos o cambios en la lucidez.
- Problemas duraderos del movimiento, el habla o la visión. El daño al cerebro, la médula espinal o los ojos puede causar cambios nuevos, incluso después de terminar el tratamiento.
- Infecciones. Algunos tratamientos pueden debilitar el sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
- Cambios en la memoria o el pensamiento. Algunos tratamientos, en especial aquellos que afectan el cerebro, pueden causar cambios en el pensamiento, la memoria o la concentración, ya sea por poco tiempo o a largo plazo.
No todas las personas con linfoma del sistema nervioso central presentan estas complicaciones. Tu equipo de atención médica vigilará y ayudará a controlar los problemas, si se presentan.