Descripción general

La inducción del trabajo de parto, también denominada «parto inducido», consiste en estimular las contracciones uterinas durante el embarazo antes de que el trabajo de parto comience solo para poder tener un parto vaginal. Un profesional de salud puede recomendar una inducción del trabajo de parto por varios motivos, principalmente cuando hay una preocupación por la salud de la madre o del bebé. Uno de los factores más importantes para predecir la probabilidad de éxito de la inducción del trabajo de parto es determinar cuán blando y distendido está el cuello del útero (maduración del cuello uterino).

En general, los beneficios de la inducción del trabajo de parto son mayores que los riesgos. Si estás embarazada, entender qué y cómo se realiza una inducción del trabajo de parto puede ayudar a prepararte.

Por qué se realiza

Para determinar si es necesario inducir el trabajo de parto, el profesional de salud evaluará varios factores, como tu salud; la salud, el tamaño, el peso, la edad gestacional y la posición del bebé en el útero; así como el estado del cuello del útero. Los motivos para inducir el trabajo de parto incluyen los siguientes:

  • Embarazo pasado de término. Ya pasaron casi dos semanas de la fecha prevista de parto y el trabajo de parto no comenzó en forma natural.
  • Rotura prematura de las membranas. Rompiste bolsa, pero el trabajo de parto no ha comenzado.
  • Corioamnionitis. Tienes una infección en el útero.
  • Restricción del crecimiento fetal. El peso estimado de tu bebé es menos que el 10 por ciento de lo que se espera para la edad gestacional.
  • Oligohidramnios. No hay suficiente líquido amniótico alrededor del bebé.
  • Diabetes gestacional. Padeces diabetes durante el embarazo.
  • Trastornos del embarazo con presión arterial alta. Tienes una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial alta y signos de lesión en otro sistema de órganos (preeclampsia), presión arterial alta que estaba presente antes del embarazo o que se presenta antes de las 20 semanas de embarazo (presión arterial alta crónica) o presión arterial alta que se presenta después de las 20 semanas de embarazo (hipertensión gestacional).
  • Desprendimiento de placenta. La placenta se despega de la pared interna del útero antes del parto, ya sea en forma parcial o completa.
  • Ciertas enfermedades. Tienes una enfermedad, como la enfermedad renal u obesidad.

La inducción electiva del trabajo de parto es la iniciación del trabajo de parto por conveniencia en una mujer con un embarazo a término que no necesita la intervención desde el punto de vista médico. La inducción electiva del trabajo de parto podría ser adecuada en algunos casos. Por ejemplo, si vives lejos de un hospital o centro de natalidad, o si tienes antecedentes de haber tenido partos rápidos, una inducción programada podría ayudarte a evitar un parto sin asistencia. En estos casos, el profesional de salud corroborará que la edad gestacional del bebé sea de al menos 39 semanas o más antes de la inducción, para reducir el riesgo de trastornos de salud para el bebé.

Riesgos

La inducción del trabajo de parto implica varios riesgos, como los siguientes:

  • Fracaso de la inducción. Alrededor del 75 por ciento de las madres primerizas a las que se les induce el trabajo de parto tendrán un parto vaginal exitoso. Esto significa que alrededor del 25 por ciento de estas mujeres que, a menudo, comienzan con un cuello uterino inmaduro necesitarán una cesárea. El profesional de salud analizará contigo la posibilidad de realizar una cesárea.
  • Frecuencia cardíaca baja. Los medicamentos que se usan para inducir el trabajo de parto (oxitocina o prostaglandina) podrían provocar demasiadas contracciones o contracciones anormales, lo que puede disminuir el suministro de oxígeno del bebé y su frecuencia cardíaca.
  • Infección. Algunos métodos de inducción del trabajo de parto, como la rotura de membranas, podrían aumentar el riesgo de sufrir una infección tanto para la madre como para el bebé. La rotura prolongada de membranas aumenta el riesgo de tener una infección.
  • Rotura uterina. Esta es una complicación poco frecuente, pero grave, en la que el útero se desgarra a lo largo de la cicatriz de una cesárea anterior o de una cirugía mayor de útero. Muy rara vez, la rotura uterina puede ocurrir en mujeres que nunca han tenido una cirugía de útero anterior. Es necesaria una cesárea de urgencia para evitar complicaciones potencialmente mortales. Podría ser necesario extirpar el útero.
  • Sangrado después del parto. La inducción del trabajo de parto aumenta el riesgo de que la musculatura uterina no se contraiga adecuadamente después de dar a luz (atonía uterina), lo que puede derivar en un sangrado grave después del parto.

La inducción del trabajo de parto no es adecuada para todos los pacientes. La inducción del trabajo de parto podría no ser una opción si ocurre lo siguiente:

  • Tuviste una cesárea anterior con incisión clásica o una cirugía mayor de útero
  • La placenta está bloqueando el cuello del útero (placenta previa)
  • El bebé está de nalgas o cruzado (en posición transversal)
  • Tienes una infección activa por herpes genital
  • El cordón umbilical desciende dentro de la vagina antes del parto (prolapso del cordón umbilical)

Si has tenido una cesárea anterior y te inducen el trabajo de parto, el profesional de salud evitará ciertos medicamentos para reducir el riesgo de que se produzca una rotura uterina.

Cómo prepararse

La inducción del trabajo de parto se realiza en un hospital o centro de natalidad, donde tú y tu bebé pueden estar controlados, y están disponibles los servicios de trabajo de parto y alumbramiento. Sin embargo, podrían realizarse algunos pasos antes de la admisión.

Lo que puedes esperar

Durante el procedimiento

Hay varios métodos para inducir el trabajo de parto. Dependiendo de las circunstancias, tu profesional de salud podría hacer lo siguiente:

  • Hacer madurar el cuello uterino. A veces, se utilizan prostaglandinas sintéticas, que habitualmente se colocan dentro de la vagina, para hacer más delgado el cuello uterino o para ablandarlo (madurarlo). Después del uso de prostaglandinas, se controlarán tus contracciones y la frecuencia cardíaca del bebé. En otros casos, un tubo pequeño (catéter) con un balón inflable en el extremo se inserta en el cuello uterino. Llenar el balón con solución salina y apoyarlo contra la parte interior del cuello uterino ayuda a madurar el cuello uterino.
  • Romper el saco amniótico. Mediante esta técnica, también conocida como «amniotomía», el profesional de salud realiza una pequeña incisión en el saco amniótico con un gancho de plástico. Podrías sentir una pérdida de líquido tibio cuando se abre el saco, lo que también se conoce como «romper la bolsa». La amniotomía se realiza solo si el cuello uterino está parcialmente dilatado y adelgazado, y si la cabeza del bebé se encuentra en lo profundo de la pelvis. Se controlará la frecuencia cardíaca del bebé antes y después del procedimiento. Tu profesional de salud analizará el líquido amniótico en busca de rastros de materia fecal (meconio).
  • Utilizar un medicamento intravenoso. En el hospital, el profesional de salud podría administrarte una versión sintética de oxitocina (Pitocin), una hormona que hace que el útero se contraiga, por vía intravenosa. La oxitocina es más efectiva para acelerar el trabajo de parto que ya ha comenzado que un agente de maduración del cuello uterino. Tus contracciones y la frecuencia cardíaca de tu bebé se controlarán de forma continua.

Ten en cuenta que tu profesional de salud también podría utilizar una combinación de estos métodos para inducir el trabajo de parto.

El tiempo que demore en iniciar el trabajo de parto dependerá de cuán maduro esté tu cuello uterino cuando comience la inducción, las técnicas de inducción utilizadas y cómo reaccione el cuerpo a ellas. Si el cuello uterino necesita tiempo para madurar, podrían pasar algunos días antes de que comience el trabajo de parto. Si solo necesitas un pequeño empujón, podrías tener a tu bebé en brazos en cuestión de horas.

Después del procedimiento

En la mayoría de los casos, la inducción del trabajo de parto lleva a un parto vaginal exitoso. Si la inducción del trabajo de parto fracasa, tal vez, debas probar otra inducción o tener una cesárea.

Si tienes un parto vaginal exitoso después de la inducción, podría no haber repercusiones para embarazos futuros. Si la inducción lleva a una cesárea, tu profesional de salud puede ayudarte a decidir si es conveniente intentar tener un parto vaginal o programar otra cesárea en un parto posterior.

Feb. 07, 2018
References
  1. Wing DA. Induction of labor. http://www.uptodate.com/home. Accessed April 25, 2017.
  2. Frequently asked questions. Pregnancy FAQ069. What to expect after your due date. American College of Obstetricians and Gynecologists. http://www.acog.org/Patients/FAQs/What-to-Expect-After-Your-Due-Date. Accessed April 25, 2017.
  3. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) Committee on Practice Bulletins — Obstetrics. ACOG Practice Bulletin No. 107: Induction of labor. Obstetrics & Gynecology. 2009;114:386. Reaffirmed 2016.
  4. Wing DA. Cervical ripening and induction of labor in women with a prior cesarean delivery. http://www.uptodate.com/home. Accessed April 25, 2017.
  5. Meconium aspiration syndrome. Merck Manual Professional Version. https://www.merckmanuals.com/professional/pediatrics/perinatal-problems/meconium-aspiration-syndrome. Accessed April 25, 2017.
  6. Wing DA. Techniques for ripening the unfavorable cervix prior to induction. http://www.uptodate.com/home. Accessed April 25, 2017.
  7. Frequently asked questions. Labor, delivery and postpartum care FAQ154. Labor induction. American College of Obstetricians and Gynecologists. http://www.acog.org/Patients/FAQs/Labor-Induction. Accessed April 25, 2017.
  8. Gabbe SG, et al. Abnormal labor and induction of labor. In: Obstetrics: Normal and Problem Pregnancies. 7th ed. Philadelphia, Pa.: Saunders Elsevier; 2017. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 25, 2017.
  9. Cunningham FG, et al. Induction and augmentation of labor. In: Williams Obstetrics. 24th ed. New York, N.Y.: The McGraw-Hill Companies; 2014. http://accessmedicine.mhmedical.com. Accessed April 25, 2017.
  10. Bush M, et al. Umbilical cord prolapse. http://www.uptodate.com/home. Accessed April 25, 2017.
  11. Butler Tobah Y (expert opinion). Mayo Clinic, Rochester, Minn. May 22, 2017.

Inducción del trabajo de parto