El dolor de cuello por tensión o torcedura muscular suele desaparecer por sí solo en unos días. A menudo, el dolor de cuello que persiste más allá de varias semanas responde al ejercicio, los estiramientos, la fisioterapia y los masajes. A veces, es posible que necesite inyecciones con esteroides o hasta una cirugía para aliviar el dolor de cuello.
Busque atención médica de emergencia
Llame al 911 o pida a alguien que lo lleve a la sala de emergencias si tiene un dolor de cuello intenso que esté relacionado con lo siguiente:
- Lesión por traumatismo. Por ejemplo, colisiones automovilísticas, accidentes al zambullirse o caídas.
- Debilidad muscular. Tener debilidad en un brazo o una pierna o tiene problemas al caminar pueden ser signos de un problema más grave.
- Fiebre. Si tiene dolor de cuello intenso con fiebre alta, podría tener una infección de la membrana que recubre la médula espinal y el cerebro. Esto se denomina meningitis.
Programe una visita al consultorio
Llame al profesional de atención médica tiene dolor de cuello que:
- Empeora a pesar del autocuidado.
- Persiste después de varias semanas de autocuidado.
- Se extiende a los brazos o las piernas.
- Está acompañado de dolor de cabeza, debilidad, entumecimiento u hormigueo.
Autocuidado
Para ayudar a aliviar la molestia, pruebe estos consejos de autocuidado:
- Aplicación de hielo o calor. Aplique una bolsa de hielo o hielo envuelto en una toalla, durante hasta 15 minutos varias veces al día las primeras 48 horas. Después de eso, aplique calor. Intente tomar una ducha tibia o usar una compresa caliente en el nivel más bajo.
- Estiramientos. Estire los músculos del cuello girándolo suavemente de lado a lado y de arriba hacia abajo.
- Masajes. Durante un masaje, un profesional capacitado presiona los músculos del cuello. El masaje puede ayudar a las personas con dolor crónico de cuello a aliviar la tensión muscular.
- Buena postura. Utilice una buena postura, en especial si se sienta frente a una computadora todo el día. Mantenga la espalda apoyada, y asegúrese de que el monitor de la computadora esté al nivel de los ojos. Al usar celulares, tabletas u otras pantallas pequeñas, mantenga la cabeza derecha y sostenga el dispositivo hacia adelante en lugar de doblar el cuello para mirar el dispositivo hacia abajo.