Tu sentido del olfato sirve para más de un propósito. Permite que disfrutes de una amplia gama de aromas y te advierte sobre peligros potenciales, como la presencia de humo o una fuga de gas.

La pérdida del olfato también puede ser parcial (hiposmia) o completa (anosmia), y puede ser temporal o permanente, según la causa. Aunque en raras ocasiones la pérdida del olfato es una enfermedad grave, incluso una pérdida parcial del olfato puede hacer que no tengas ganas de comer, y esto posiblemente ocasione pérdida de peso, desnutrición e incluso depresión.

El resfriado con congestión nasal es la causa más frecuente de la pérdida de olfato parcial y temporal. También es frecuente la obstrucción de las fosas nasales, especialmente por pólipos o fracturas nasales. También es posible que el envejecimiento normal ocasione pérdida del olfato, la cual puede ser progresiva y convertirse en completa y permanente.

La pérdida del olfato causada por resfríos, alergias o infecciones en los senos paranasales suele desaparecer por sí sola luego de unos días. Si esto no sucede, consulta con tu médico de modo que este pueda descartar enfermedades más graves.

En algunos casos, la pérdida del olfato puede tratarse, según la causa. El médico puede indicar un antibiótico para tratar una infección bacteriana, o eliminar obstrucciones que estén bloqueando las fosas nasales.

En otros casos, la pérdida del gusto puede ser permanente. Particularmente, después de los 60 años, presentas un mayor riesgo de perder el sentido del olfato.

Jan. 26, 2018