Los gases intestinales, o aire acumulado en el tubo digestivo, suelen pasar desapercibidos hasta que eructamos o atraviesan el recto (flatulencia). Todo el tubo digestivo, desde el estómago hasta el recto, contiene gas intestinal como consecuencia natural de tragar y hacer la digestión.

De hecho, determinados alimentos, como los frijoles, no se descomponen completamente hasta que llegan al intestino grueso (colon), donde las bacterias actúan sobre ellos.

Todas las personas producen gas varias veces al día, y eructar de vez en cuando es normal. Sin embargo, una cantidad excesiva de gases intestinales suele indicar un trastorno digestivo.

Sept. 24, 2021