El suicidio en adolescentes puede prevenirse. Conoce los factores de riesgo, las señales de advertencia y los pasos que puedes seguir para proteger a tu adolescente.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Tu hijo adolescente corre riesgo de suicidarse? Si bien ningún adolescente es inmune, existen factores que pueden hacer que algunos sean más vulnerables que otros. Aprende a darte cuenta si tu hijo puede tener tendencias suicidas y adónde acudir en busca de ayuda y tratamiento.

Muchos adolescentes que intentan suicidarse o se suicidan tienen una afección de salud mental. Como consecuencia, tienen dificultad para lidiar con el estrés de ser adolescentes, como enfrentar el rechazo, el fracaso, las separaciones y las crisis familiares. También es posible que no puedan ver que pueden cambiar sus vidas y que el suicidio es una respuesta permanente a un problema temporario, y no una solución.

Un adolescente puede sentirse suicida debido a ciertas circunstancias de la vida como:

  • Tener un trastorno psiquiátrico, como depresión
  • Una pérdida o conflicto que involucre a amigos o a familiares cercanos
  • Antecedentes de maltrato físico o abuso sexual, o exposición a la violencia
  • Problemas de alcoholismo o drogadicción
  • Problemas físicos o médicos, por ejemplo, quedar embarazada o tener una infección de transmisión sexual
  • Ser víctima de hostigamiento
  • Sentir incertidumbre acerca de la orientación sexual
  • Exposición al suicidio de un familiar o amigo
  • Ser adoptado
  • Antecedentes familiares de trastorno del estado de ánimo o comportamiento suicida

En general, la mayoría de los antidepresivos son seguros, pero la Administración de Alimentos y Medicamentos exige que todos los antidepresivos tengan advertencias de recuadro negro, la advertencia más estricta para los medicamentos recetados.

Las advertencias llaman la atención sobre el hecho de que los niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener un aumento en los pensamientos o conductas suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de comenzar o cuando se cambia la dosis.

Recuerda que es más probable que los antidepresivos reduzcan el riesgo de cometer suicidio a largo plazo, ya que mejoran el estado de ánimo.

Las señales de advertencia de suicidio en adolescentes podrían incluir las siguientes:

  • Hablar o escribir sobre el suicidio; por ejemplo, hacer declaraciones como "me voy a matar" o "ya voy a dejar de ser un problema para ti"
  • Aislarse y evitar el contacto social
  • Tener cambios de humor
  • Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas
  • Sentirse atrapado o sin esperanzas a causa de alguna situación
  • Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño
  • Hacer cosas arriesgadas o autodestructivas
  • Regalar pertenencias cuando no hay otra explicación lógica de por qué se está haciendo esto
  • Tener cambios en la personalidad o ponerse extremadamente ansioso o inquieto cuando se presenta alguna de las señales de advertencia mencionadas anteriormente

Si crees que tu adolescente está en peligro inmediato, llama al 911, al número local de emergencias o a una línea directa de ayuda para casos de suicidio, como la National Suicide Prevention Lifeline (Línea Nacional de Prevención del Suicidio) al 800-273-TALK (800-273-8255) en los Estados Unidos.

Si sospechas que tu adolescente podría estar pensando en el suicidio, habla con él o ella inmediatamente. No tengas miedo de usar la palabra "suicidio"; hablar de suicidio no le dará ideas a tu adolescente.

Pídele a tu adolescente que hable de sus sentimientos y escuche. No desestimes sus problemas. En cambio, asegúrale que lo amas. Recuérdale a tu adolescente que puede superar lo que sea que esté sucediendo, y que tú estás dispuesto a ayudar.

Además, busca ayuda médica para tu adolescente. Pídele al médico de tu adolescente que te guíe. Los adolescentes que tienen sentimientos suicidas generalmente necesitan ver a un psiquiatra o psicólogo con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de niños con problemas de salud mental.

El médico querrá obtener una imagen precisa de lo que está sucediendo de una variedad de fuentes, como el adolescente, los padres o tutores, otras personas cercanas al adolescente, informes escolares y evaluaciones médicas o psiquiátricas previas.

Puedes tomar medidas para ayudar a proteger a tu hijo adolescente. Por ejemplo:

  • Ocuparte de la depresión o ansiedad. No esperes a que tu hijo adolescente acuda a ti. Si tu hijo adolescente está triste, ansioso o parece estar en apuros, pregúntale qué le pasa y ofrécele tu ayuda.
  • Prestar atención. Si tu hijo adolescente está pensando en suicidarse, es probable que muestre señales de advertencia. Escucha lo que dice y observa cómo se comporta. Nunca ignores las amenazas de suicidio como un melodrama adolescente.
  • Desalentar el aislamiento. Alienta a tu hijo adolescente a pasar tiempo con amigos y familiares que lo apoyen.
  • Alentar un estilo de vida saludable. Ayuda a tu hijo adolescente a comer bien, hacer ejercicio y dormir regularmente.
  • Apoyar el plan de tratamiento. Si tu hijo adolescente recibe tratamiento por un comportamiento suicida, recuérdale que podría llevar tiempo sentirse mejor. Ayúdalo a seguir las recomendaciones de su médico. También anímalo a participar en actividades que le ayuden a recuperar la confianza en sí mismo.
  • Almacenar de forma segura las armas de fuego, el alcohol y los medicamentos. El acceso a los medios puede influir si un adolescente ya es suicida.

Recuerda que el suicidio de adolescentes se puede evitar. Si estás preocupado por tu hijo adolescente, habla con él o ella y busca ayuda de inmediato.

June 20, 2019