El comportamiento asertivo frente al pasivo-agresivo

Ahora ten en cuenta el comportamiento pasivo-agresivo. Si te comunicas de manera pasivo-agresiva, puede que digas que sí cuando quieres decir que no. Puedes ser sarcástico o puedes quejarte de los demás a sus espaldas. Antes que enfrentarte a cualquier asunto, puede que muestres tu coraje y sentimientos mediante acciones o actitudes negativas. Puedes haber desarrollado un estilo pasivo-agresivo porque no estás a gusto al ser directo con tus necesidades y sentimientos.

¿Cuáles son los inconvenientes de un estilo de comunicación pasivo-agresiva? Con el tiempo, el comportamiento pasivo-agresivo daña las relaciones y reduce el respeto mutuo, dificultando conseguir tus objetivos y necesidades.

Los beneficios de ser asertivo

Ser asertivo a menudo se ve como un estilo de comunicación sano. Ofrece muchos beneficios. Ayuda a que la gente no te pise. Por tanto, también te ayuda a no pisotear a los demás.

Comportarte de manera asertiva te puede ayudar a:

  • Ganar confianza y autoestima
  • Entender y reconocer tus sentimientos
  • Ganar el respeto de los demás
  • Mejorar la comunicación
  • Crear situaciones en las que todos ganen
  • Mejorar tus habilidades de toma de decisiones
  • Crear relaciones honestas
  • Ganar más satisfacción laboral

Aprender a ser más asertivo también puede ayudarte a expresar con eficacia tus sentimientos cuando te comuniques con otros.

Aprender a ser más asertivo

La gente desarrolla diferentes estilos de comunicación basados en sus experiencias vitales. Tu estilo puede estar tan inculcado que ni siquiera te des cuenta de que lo es. La gente suele tener el mismo estilo de comunicación con el tiempo, pero si quieres cambiarlo, puedes aprender a comunicarte de formas más sanas y efectivas.

Te damos algunos consejos que te ayudarán a volverte más asertivo:

  • Evalúa tu estilo. ¿Expresas tus opiniones o las silencias? ¿Dices que sí a trabajo adicional cuando estás sobrepasado? ¿Juzgas o culpas rápidamente? ¿La gente teme hablar contigo? Entiende tu estilo antes de empezar con los cambios.
  • Usa frases con "yo". Usar frases con "yo" hace que los demás sepan lo que piensas sin acusar. Por ejemplo, decir "Yo no estoy de acuerdo" antes que decir "Tú estás equivocado".
  • Practica el decir "no". Si te cuesta rechazar propuestas, intenta decir "No, no puedo hacerlo ahora". No dudes, sé directo. Si la explicación es apropiada, sé conciso.
  • Ensaya lo que quieres decir. Si te supone un reto decir lo que quieres o piensas, práctica situaciones en las que te encuentres. Di lo que quieres en voz alta. Puede ser de ayuda anotarlo, para que puedas practicar con un guión. Ten en cuenta el juego de rol con un amigo o compañero de trabajo y pide comentarios francos.
  • Usa el lenguaje corporal. La comunicación no sólo es verbal. Actúa con confianza aunque no la sientas. Mantén una postura firme, pero sé flexible. Haz contacto visual con regularidad. Mantén una expresión facial neutral o positiva. No escurras las manos o uses gestos dramáticos. Practica un lenguaje corporal asertivo frente al espejo o con un amigo o compañero.
  • Revisa tus emociones. El conflicto es algo duro para la mayoría de gente. A lo mejor puedes estar frustrado o enfadado, o puede que tengas ganas de llorar. Aunque estos sentimientos sean normales, pueden interceder en tu camino para resolver conflictos. Si te sientes demasiado sensible, espera tantito si fuera posible. Luego trabaja la calma. Respira lentamente y mantén un tono de voz firme.
  • Empieza de a poco. Al principio, practica tus nuevas habilidades en situaciones con bajo riesgo. Por ejemplo, prueba tu asertividad con un compañero o amigo antes de enfrentarte a una situación más complicada en el trabajo. Evalúate después y modifica el enfoque si fuera necesario.

Cuándo necesitas ayuda para ser asertivo

Recuerda, aprender a ser asertivo requiere tiempo y práctica. Si has pasado años silenciándote, volverse más asertivo probablemente no ocurra de la noche a la mañana. O si la rabia te lleva a ser demasiado agresivo, puede que necesites aprender algunas técnicas de gestión de la ira.

Si a pesar de tus mejores esfuerzos no consigues progresar, ten en cuenta un entrenamiento para la asertividad formal. Y si ciertos problemas como la rabia, el estrés, la ansiedad o el miedo se entrometen en tu camino, considera hablar con un profesional de la salud mental. La recompensa valdrá la pena. Al volverte más asertivo, podrás empezar a expresar tus sentimientos y necesidades reales de manera más sencilla. Incluso puede que consigas más cosas como resultado.

May 15, 2014 See more In-depth