Chupetes: ¿son buenos para tu bebé?

Tú decides si darle o no un chupete a tu bebé. Considera lo que debes y lo que no debes hacer al darle un chupete a tu bebé, y cómo ayudarlo a dejar el hábito.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La mayoría de los bebés tienen un fuerte reflejo de succión. Incluso, algunos bebés se succionan el pulgar o los dedos antes de nacer. Más allá de la nutrición, succionar suele producir un efecto relajante y calmante. Esa es la razón por la que muchos padres clasifican los chupetes como imprescindibles, junto con las toallitas húmedas.

Sin embargo, ¿los chupetes realmente son buenos para tu bebé? Comprende los beneficios y los riesgos del uso del chupete, los consejos de seguridad importantes y las medidas para ayudar a que tu bebé deje el chupete.

Las ventajas

Para algunos bebés, los chupetes son la clave de la satisfacción entre las comidas. Considera las ventajas:

  • El chupete puede calmar al bebé. Algunos bebés son felices cuando succionan algo.
  • El chupete ofrece distracción temporaria. Pueden ser ideales durante las inyecciones, los análisis de sangre y otros procedimientos, o después de estos.
  • El chupete puede ayudar a tu bebé a dormirse. Si tu bebé tiene problemas para tranquilizarse, es posible que un chupete sea suficiente. Su uso parece no tener ninguna repercusión en la cantidad de horas de sueño o en el hecho de que el bebé se despierte de noche.
  • El chupete puede aliviar el malestar durante los vuelos. Los bebés no pueden «destaparse» los oídos de manera intencional tragando saliva o bostezando para aliviar el dolor de oídos que se produce a causa de los cambios en la presión de aire. Succionar un chupete puede ser útil.
  • El chupete puede ayudar a reducir el riesgo de padecer el síndrome de muerte infantil súbita. Succionar un chupete durante la siesta y la noche puede reducir el riesgo de sufrir este síndrome. Si estás amamantando, espera para ofrecerle el chupete hasta que tenga de 3 a 4 semanas y hayas establecido una rutina de amamantamiento eficaz.
  • El chupete es desechable. Cuando sea el momento de abandonarlos, tíralos. Si tu hijo prefiere succionarse el pulgar o los otros dedos, puede ser más difícil terminar con ese hábito.

Desventajas

Por supuesto, los chupetes también presentan inconvenientes. Considera las desventajas:

  • El uso temprano del chupete puede afectar la lactancia. Succionar un pecho es diferente de succionar un chupete o un biberón, y algunos bebés son sensibles a estas diferencias. Algunas investigaciones asocian el uso del chupete con una lactancia menos frecuente o, en ciertos bebés, con el fin de la lactancia después de solo algunos meses. Sin embargo, una revisión del uso ilimitado del chupete en bebés saludables que nacieron a término concluyó que no tiene repercusiones en la continuación de la lactancia.
  • Es posible que tu bebé se vuelva dependiente del chupete. Si tu bebé usa un chupete para dormir, es posible que enfrentes crisis de llanto en medio de la noche con frecuencia cuando el chupete se caiga de la boca del bebé.
  • El uso del chupete podría aumentar el riesgo de infecciones del oído medio. Sin embargo, las tasas de infecciones del oído medio son, por lo general, las más bajas desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad, cuando el riesgo de síndrome de muerte infantil súbita es el más alto y cuando tu bebé podría estar más interesado en usar chupete.
  • El uso prolongado del chupete puede causar problemas dentales. El uso normal del chupete durante los primeros años de vida no provoca problemas dentales a largo plazo. No obstante, el uso prolongado del chupete puede provocar que los dientes del niño estén desalineados o que no salgan adecuadamente.

Lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer con el chupete

Si decides darle un chupete a tu bebé, recuerda estos consejos:

  • Espera hasta que la lactancia esté consolidada. Si estás amamantando, la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomienda que esperes para ofrecerle el chupete hasta que tu bebé tenga entre 3 y 4 semanas o después de haber establecido una rutina de amamantamiento eficaz.
  • No uses el chupete como primera línea de defensa. A veces, cambiar de posición o mecer al bebé un rato puede calmar el llanto. Ofrécele el chupete a tu bebé solo entre las comidas o después de ellas.
  • Elige los chupetes de una pieza de silicona aptos para lavavajillas. Los chupetes de dos piezas representan un riesgo de atragantamiento si se rompen. Una vez que elegiste tu chupete favorito, ten algunos reemplazos idénticos a mano.
  • Deja que tu bebé marque el ritmo. Si tu bebé no está interesado en el chupete, no lo obligues. Si el chupete se cae de la boca del bebé mientras duerme, no vuelvas a colocarlo en la boca.
  • Mantenlo limpio. Antes de ofrecerle el chupete a tu bebé, límpialo bien. Hasta que tu bebé no tenga 6 meses y su sistema inmunitario haya madurado, hierve el chupete con frecuencia o lávalo en el lavavajillas. Después de los 6 meses, simplemente lava el chupete con agua y jabón. Resiste la tentación de «enjuagar» el chupete en tu boca. Solo le pasarás más gérmenes a tu bebé.
  • No le untes azúcar. No pongas sustancias dulces en el chupete.
  • Mantenlo seguro. Reemplaza los chupetes con frecuencia y usa el tamaño adecuado para la edad de tu bebé. Presta atención a las partes que estén sueltas o a cualquier signo de deterioro. Ten cuidado con los ganchos para chupete. Nunca ates el chupete a una cinta o correa que sea lo suficientemente larga como para enredarse alrededor del cuello de tu bebé.

Dejar el chupete

A medida que tu bebé crece, los riesgos de usar chupete comienzan a superar los beneficios. Aunque la mayoría de los niños deja el chupete por su cuenta entre los 2 y los 4 años de edad, otros necesitan ayuda para dejar el hábito. Elogia a tu hijo cuando opte por no usar el chupete. Si tu hijo se resiste a dejarlo, considera pedirle ayuda al médico o al dentista del niño.

June 13, 2018 See more In-depth