Sin importar la edad, el peso o la capacidad atlética, el ejercicio aeróbico hace bien. Entérate por qué y después prepárate para ponerte en movimiento.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La actividad aeróbica regular, como caminar, andar en bicicleta o nadar, puede ayudarte a vivir más tiempo y de manera más saludable. ¿Necesitas motivación? Observa cómo el ejercicio aeróbico afecta el corazón, los pulmones y el flujo sanguíneo. Luego, ponte en movimiento y comienza a ver los frutos.

Durante la actividad aeróbica, mueves de forma repetida los músculos grandes de los brazos, las piernas y las caderas. Notarás rápido la reacción del cuerpo.

Respirarás más rápido y más profundo. Esto aumenta la cantidad de oxígeno en la sangre. El corazón latirá más rápido, lo que aumenta el flujo sanguíneo a los músculos y de regreso hacia los pulmones.

Los pequeños vasos sanguíneos (capilares) se ensancharán para suministrar más oxígeno a los músculos y eliminar los desechos, como el dióxido de carbono y el ácido láctico.

Incluso, el cuerpo liberará endorfinas, analgésicos naturales que promueven una mayor sensación de bienestar.

No importa tu edad, peso o capacidad atlética; la actividad aeróbica te hace bien. A medida que tu cuerpo se adapte al ejercicio aeróbico regular, ganarás fuerza y mejorará tu estado físico.

Considera las siguientes 10 maneras en que la actividad aeróbica te puede ayudar a sentirte mejor y a disfrutar la vida plenamente.

El ejercicio físico aeróbico te puede ayudar con lo siguiente:

  1. Evitar el exceso de peso
    En combinación con una alimentación saludable, el ejercicio aeróbico te puede ayudar a bajar de peso y a no volver a engordar.
  2. Aumentar la fuerza
    Es posible que te canses cuando empieces a hacer ejercicio aeróbico de forma regular. Pero a largo plazo, disfrutarás tener más fuerza y menos fatiga.
  3. Prevenir las enfermedades virales
    El ejercicio aeróbico activa tu sistema inmunitario en forma positiva. Esto puede hacer que estés menos propenso a contraer enfermedades virales menores, como resfriados y gripe.
  4. Reducir tus riesgos de salud
    El ejercicio aeróbico reduce el riesgo de padecer muchas afecciones, como obesidad, enfermedades cardíacas, presión arterial alta, diabetes de tipo 2, síndrome metabólico, accidentes cerebrovasculares y determinados tipos de cáncer.

    Los ejercicios aeróbicos que impliquen soportar peso, como caminar, ayudan a disminuir el riesgo de osteoporosis.

  5. Controlar las afecciones crónicas
    El ejercicio aeróbico contribuye a disminuir la presión arterial y a controlar el nivel de azúcar en sangre. Si tienes una enfermedad de las arterias coronarias, el ejercicio aeróbico puede ayudarte a controlar tu afección.
  6. Fortalecer el corazón
    Un corazón más fuerte no necesita latir tan rápido. Además, un corazón más fuerte bombea sangre de manera más eficiente, lo que mejora el flujo sanguíneo a todas las partes del cuerpo.
  7. Mantener limpias las arterias
    El ejercicio aeróbico incrementa el nivel de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), el colesterol «bueno», y disminuye las lipoproteínas de baja densidad (LDL), el colesterol «malo». Esto puede reducir la acumulación de placas en las arterias.
  8. Mejorar el estado de ánimo
    El ejercicio aeróbico puede aliviar la depresión, reducir la tensión relacionada con la ansiedad y promover la relajación.
  9. Mantenerte activo e independiente a medida que envejeces
    El ejercicio aeróbico mantiene la fuerza muscular, lo que te ayuda a mantener la capacidad de movimiento con la edad.

    Además, el ejercicio aeróbico también contribuye a la agudeza mental. Según algunos estudios, el ejercicio físico regular ayuda a preservar la memoria, la capacidad de razonamiento, el juicio y las habilidades relacionadas con el pensamiento (función cognitiva) en los adultos mayores, y puede mejorar la función cognitiva en los adultos jóvenes. Algunos estudios sugieren que incluso puede ayudar a prevenir la aparición de la demencia.

  10. Vivir más
    Los estudios demuestran que las personas que hacen ejercicio físico regular viven más que aquellas que no hacen ejercicio periódicamente.

¿Estás listo para ponerte más activo? Excelente. Solo recuerda empezar con pequeños pasos. Si estuviste inactivo durante mucho tiempo o si tienes una afección crónica, obtén la aprobación del médico antes de comenzar.

Cuando estés listo para comenzar a ejercitarte, empieza de a poco. Puedes probar caminando cinco minutos por la mañana y cinco minutos por la noche.

Al día siguiente, agrega unos minutos a cada sesión de caminata. También aumenta un poco el ritmo. En poco tiempo, puedes lograr caminatas enérgicas de, al menos, 30 minutos por día y comenzar a aprovechar todos los beneficios de la actividad aeróbica.

Otras opciones de ejercicio aeróbico pueden incluir practicar esquí de fondo, hacer danza aeróbica, nadar, subir escaleras, andar en bicicleta, trotar, hacer entrenamiento elíptico o remo.

Si tienes una afección que limita tu habilidad para participar en actividades aeróbicas, pregúntale al médico sobre algunas alternativas. Si tienes artritis, por ejemplo, el ejercicio acuático puede darte los beneficios de la actividad aeróbica sin sobrecargar las articulaciones.

June 13, 2018