La demencia vascular proviene de trastornos que dañan los vasos sanguíneos del cerebro, lo que reduce su capacidad para suministrar al cerebro la cantidad de nutrientes y oxígeno que necesita para realizar los procesos de razonamiento en forma eficaz.

Algunos trastornos frecuentes que pueden provocar demencia vascular son:

  • Accidente cerebrovascular (infarto) que bloquea una arteria cerebral. Los accidentes cerebrovasculares que bloquean una arteria cerebral suelen causar una variedad de síntomas que pueden comprender la demencia vascular. Sin embargo, algunos accidentes cerebrovasculares no causan síntomas evidentes. Aun así, estos «infartos cerebrales silenciosos» aumentan el riesgo de sufrir demencia.

    Tanto en los accidentes cerebrovasculares silenciosos como en los evidentes, el riesgo de padecer demencia vascular aumenta con la cantidad de infartos que se producen con el tiempo. Un tipo de demencia vascular que implica muchos accidentes cerebrovasculares se llama «demencia multiinfarto».

  • Estrechamiento o daño crónico de los vasos sanguíneos cerebrales. Los trastornos que estrechan los vasos sanguíneos cerebrales o les infligen daño a largo plazo también pueden provocar demencia vascular. Estos trastornos comprenden el desgaste asociado con el envejecimiento, la presión arterial alta, el endurecimiento de las arterias, la diabetes, el lupus eritematoso, la hemorragia cerebral y la artritis temporal.
May 02, 2014