Diagnóstico

En general, el prolapso uterino se diagnostica durante un examen pélvico.

En el examen pélvico, es probable que el médico te pida lo siguiente:

  • Que te agaches como si fueras a evacuar los intestinos. Eso puede ayudarlo a evaluar en qué grado el útero se deslizó hacia la vagina.
  • Que tenses los músculos pélvicos como si fueras a detener un flujo de orina. Esta prueba se utiliza para evaluar la fuerza de los músculos pélvicos.

Puedes completar un cuestionario que ayude al médico a evaluar en qué medida afecta el prolapso uterino tu calidad de vida. Esta información ayuda a guiar las decisiones del tratamiento.

Si tienes incontinencia grave, el médico podría recomendarte pruebas para determinar el correcto funcionamiento de la vejiga (análisis urodinámico).

Tratamiento

El tratamiento depende de la gravedad del prolapso uterino. El médico podría recomendarte:

  • Medidas de cuidado personal. Si tu prolapso uterino causa pocos síntomas o no los causa, algunas medidas de cuidado personal simples pueden brindar alivio o ayudar a prevenir que el prolapso empeore. Algunas de las medidas de cuidado personal son realizar ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos pélvicos, bajar de peso y tratar el estreñimiento.
  • Pesario. Un pesario vaginal es un anillo de plástico o caucho que se inserta en la vagina para sostener los tejidos debilitados. El pesario debe extraerse regularmente para limpiarlo.

Cirugía

El médico podría recomendar una cirugía para reparar el prolapso uterino. La cirugía mínimamente invasiva (laparoscópica) o vaginal podría ser una opción.

La cirugía puede implicar lo siguiente:

  • Reparación de los tejidos debilitados del suelo pélvico. Por lo general, esta cirugía se realiza a través de la vagina, pero a veces a través del abdomen. El cirujano puede colocar un injerto de tejido propio, de un donante o un material sintético en las estructuras del suelo pélvico debilitadas para sostener los órganos pélvicos.
  • Extirpación del útero (histerectomía). En ciertos casos, se puede recomendar la histerectomía para el prolapso uterino. Una histerectomía suele ser muy segura; sin embargo, como toda cirugía, presenta el riesgo de complicaciones.

Habla con tu médico acerca de todas las opciones de tratamiento para asegurarte de que entiendes los riesgos y los beneficios de cada una de ellas, de manera que puedas elegir lo que sea mejor para ti.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

Según cuál sea la gravedad del prolapso uterino, las medidas de cuidado personal pueden brindar cierto alivio. Podrías intentar:

  • Realizar ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos pélvicos y dar apoyo a la fascia debilitada
  • Evitar el estreñimiento mediante el consumo de alimentos con alto contenido de fibra y de una gran cantidad de líquidos
  • Evitar hacer fuerza para evacuar el intestino
  • Evita levantar cosas pesadas
  • Controla la tos
  • Baja de peso si tienes sobrepeso u obesidad

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del piso pélvico. Un piso pélvico fuerte proporciona un mejor sostén para los órganos pélvicos, evita que empeore el prolapso y alivia los síntomas relacionados con el prolapso uterino.

Para realizar los ejercicios de Kegel:

  • Oprime (contrae) los músculos del piso pélvico como si estuvieras tratando de no despedir gases.
  • Mantén la contracción durante cinco segundos y después relaja durante otros cinco segundos. Si te resulta muy difícil, comienza manteniendo la contracción durante dos segundos y relájalos por tres segundos.
  • Continúa con el ejercicio hasta mantener las contracciones durante 10 segundos por vez.
  • Intenta hacer al menos tres series de 10 repeticiones por día.

Los ejercicios de Kegel pueden dar mejores resultados si te los enseña un fisioterapeuta y los refuerzas con biorretroalimentación. La biorretroalimentación implica el uso de dispositivos de control que ayudan a garantizar que estés contrayendo los músculos como corresponde durante el tiempo óptimo.

Una vez que hayas aprendido el método adecuado, podrás hacer los ejercicios de Kegel discretamente en cualquier momento, ya sea sentada en tu escritorio o relajada en un sillón.

Preparación para la consulta

Es posible que te deriven a un ginecólogo.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Haz una lista de los síntomas que hayas tenido y su duración.
  • Anota todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes, incluso las dosis.
  • Enumera la información personal y médica clave, incluidas otras afecciones, cambios recientes en la vida y factores de estrés.
  • Prepara preguntas para hacerle al médico.

En el caso del prolapso uterino, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son estas:

  • ¿Qué puedo hacer en casa para aliviar los síntomas?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que el prolapso aumente de tamaño si no hago nada?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda?
  • ¿Qué posibilidades hay de que vuelva a aparecer el prolapso si me someto a cirugía para tratarlo?
  • ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

Durante la cita médica, no dudes en hacer todas las preguntas que se te ocurran.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Cuándo notaste los síntomas por primera vez? ¿Han empeorado con el tiempo?
  • ¿Tienes dolor pélvico?
  • ¿Tienes pérdidas de orina?
  • ¿Has tenido mucha tos o tos crónica?
  • ¿Levantas objetos pesados en tu trabajo o actividades diarias?
  • ¿Haces fuerza al evacuar los intestinos?
  • ¿Alguien de tu familia ha tenido prolapso uterino u otros problemas pélvicos alguna vez?
  • ¿Cuántos hijos has dado a luz? ¿Tus partos fueron vaginales?
  • ¿Piensas tener hijos en el futuro?

Prolapso uterino - atención en Mayo Clinic

Sept. 19, 2020
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