Descripción general

¿Qué son los fibromas uterinos? Explicación de un experto de Mayo Clinic

Infórmate más sobre los fibromas uterinos con la Dra. Michelle Louie, ginecóloga especialista en cirugía de invasión mínima en Mayo Clinic.

Soy la Dra. Michelle Louie, ginecóloga especialista en cirugía de invasión mínima en Mayo Clinic. En este video, hablaremos sobre los conceptos básicos de los fibromas uterinos. ¿Qué es un fibroma? ¿Quién puede tener esta afección? Los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento. Ya sea que estés buscando respuesta para ti o para un ser querido, estamos aquí para darte la mejor información disponible. Los fibromas uterinos, también denominados leiomiomas o miomas, son tumores que aparecen en el útero. Están compuestos por músculo uterino, no son cancerosos y son extremadamente frecuentes. De hecho, entre el 75 % y el 80 % de las personas que tienen útero recibirán un diagnóstico de fibromas en algún momento de sus vidas. Estos tumores suelen aparecer cuando la persona está en edad reproductiva, con más frecuencia entre los 20 y los 30 años. La cantidad, el tamaño y el índice de crecimiento varían, por lo que cada caso es un poco diferente.

¿Quién puede tener esta afección?

Se cree que los fibromas uterinos aparecen cuando una célula del músculo se divide repetidas veces hasta formar una masa de tejido firme y gomosa. Si bien los científicos aún no tienen certeza sobre qué es exactamente lo que genera este comportamiento, se están analizando genes específicos. Lo que sí sabemos es que hay algunos factores de riesgo para los fibromas. El primero de ellos es la raza. Por motivos que se desconocen, los fibromas son más frecuentes y más graves en pacientes de raza negra que en otros grupos raciales. El segundo factor son los antecedentes familiares. Si tu madre o tu hermana tuvieron fibromas, tu también corres mayor riesgo de presentarlos. Además se investigan otros factores de riesgo, como la obesidad, el estilo de vida y la alimentación.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las personas que tienen fibromas no presentan ningún síntoma. Es por eso que se los suele diagnosticar durante una revisión médica de rutina. Si el paciente presenta síntomas, uno de los más frecuentes es un sangrado menstrual abundante, prolongado o doloroso. Los períodos menstruales que duran más de una semana requieren un cambio de toallitas o tampones cada una hora o producen coágulos de sangre de gran tamaño también se consideran anómalos. Si los fibromas crecen demasiado, pueden hacer que el abdomen se hinche, como en un embarazo, o ejerza presión sobre órganos cercanos, lo que genera presión pélvica constante, micción frecuente o dificultad para defecar. En algunos casos, los fibromas pueden causar problemas de fertilidad o problemas durante el embarazo o el trabajo de parto. Si tienes cualquiera de estos síntomas, habla con el médico.

¿Cómo se diagnostica?

Se suele diagnosticar los fibromas durante un examen pélvico de rutina. Si el médico siente una irregularidad en la forma del útero o si vas a la consulta con síntomas, es probable que solicite una prueba de diagnóstico, como una ecografía. Además, es posible que el médico necesite más información, en especial si estás intentando quedar embarazada o si tienes riesgo de presentar cáncer de útero. Podría pedir análisis de sangre o estudios por imágenes, como una resonancia magnética. Si estás intentando quedar embarazada, se pueden hacer otros estudios específicos por imágenes en los que se usa agua para observar el interior del útero o tinción para revisar las trompas de Falopio. Incluso, a veces, se hace una histeroscopia (procedimiento en el que se inserta una cámara pequeña dentro de la vagina) para observar dentro del útero, donde puede haber fibromas. Todas estas pruebas se hacen para obtener una imagen más clara de lo que ocurre o para revisar que no haya otros problemas.

¿Cómo se trata?

Hay muchas maneras de tratar los fibromas uterinos. Si solo tienes síntomas leves o no tienes ningún síntoma, como sucede con muchas mujeres, lo mejor podría ser no hacer ningún tratamiento. Esto se conoce como conducta expectante, porque se trata de vigilar los fibromas hasta que sea necesario tomar otras medidas. Tomar medicamentos o anticonceptivos es otra opción que puede aliviar los síntomas, como menstruaciones abundantes, irregulares o dolorosas. En algunos casos más graves, puede ser necesario hacer una cirugía. El tipo de cirugía que recomendemos dependerá del tamaño, la cantidad y la ubicación de los fibromas, además de tus objetivos personales, tus sentimientos respecto del embarazo y la cirugía, y tu salud general. En la histerectomía, el útero y los fibromas se extirpan a la vez. Es una buena opción para las personas que no deseen quedar embarazadas, ya que no tendrán más sangrados menstruales y se evitará la reaparición de los fibromas. La miomectomía es una cirugía en la que se extirpan los fibromas a través de la vagina o de la pared abdominal. La embolización de fibromas uterinos es un procedimiento sencillo en el que se bloquea el suministro de sangre a los fibromas. Esto hace que su tamaño disminuya, pero no desaparecen por completo. La ablación de fibromas por radiofrecuencia es un procedimiento en el que se inserta una sonda dentro de los fibromas para calentar el tejido y así reducir su tamaño. En la ecografía focalizada guiada por resonancia magnética se trasmite energía a través del abdomen para eliminar el fibroma. Por último, la ablación endometrial es un procedimiento en el que se inserta un dispositivo por la vagina para tratar la mucosa uterina y detener la menorragia causada por los fibromas. Sin embargo, mediante este procedimiento no se tratan específicamente los fibromas.

¿Qué sigue?

Los fibromas aparecen con frecuencia, no son cancerosos y a menudo no necesitan tratamiento. Independientemente de si necesitas tratamiento o no, ten en cuenta que hay muchas opciones para abordar tus inquietudes y ofrecerte una excelente calidad de vida. Habla con el médico u obtén una remisión a un especialista en fibromas para asegurarte de que se te ofrezcan todas las opciones de tratamiento. Si quieres informarte más sobre los fibromas, mira nuestros otros videos pertinentes o visita mayoclinic.org. Te deseamos lo mejor.

Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos del útero que a menudo aparecen durante los años fértiles. También llamados leiomiomas o miomas, los fibromas uterinos no están asociados con un mayor riesgo de cáncer uterino y casi nunca se convierten en cáncer.

Los fibromas varían en tamaño: desde plántulas indetectables para el ojo humano hasta masas voluminosas que pueden distorsionar y agrandar el útero. Puedes tener un solo fibroma o varios. En casos extremos, los múltiples fibromas pueden expandir tanto el útero que este llega a la caja torácica y puede añadir peso.

Muchas mujeres tienen fibromas uterinos en algún momento de su vida. Sin embargo, es posible que no sepas que tiene fibromas uterinos porque a menudo no causan síntomas. El médico puede descubrir fibromas por accidente durante un examen pélvico o una ecografía prenatal.

Síntomas

Muchas mujeres que tienen fibromas no tienen ningún síntoma. En las que sí tienen, los síntomas pueden verse influenciados por la ubicación, el tamaño y número de fibromas.

En las mujeres que tienen síntomas, los signos y síntomas más comunes de los fibromas uterinos incluyen:

  • Sangrado menstrual abundante
  • Períodos menstruales que duran más de una semana
  • Presión o dolor pélvico
  • Necesidad de orinar a menudo
  • Dificultad para vaciar la vejiga
  • Estreñimiento
  • Dolor de espalda o de piernas

En raras ocasiones, un fibroma puede causar dolor agudo cuando supera su suministro de sangre y comienza a morir.

Los fibromas se clasifican generalmente por su ubicación. Los fibromas intramurales crecen dentro la pared muscular uterina. Los fibromas submucosos sobresalen dentro de la cavidad uterina. Los fibromas subserosos se proyectan por fuera del útero.

Cuándo debes consultar con un médico

Visita a tu médico si presentas lo siguiente:

  • Dolor pélvico que no va
  • Períodos demasiado abundantes, prolongados o dolorosos
  • Manchado o sangrado entre periodos menstruales
  • Dificultad para vaciar la vejiga
  • Recuento bajo e inexplicable de glóbulos rojos (anemia).

Busca atención médica inmediata si tienes sangrado vaginal intenso o dolor pélvico agudo que aparece repentinamente.

Causas

Los médicos no conocen la causa de los fibromas uterinos, pero la investigación y la experiencia clínica apuntan a estos factores:

  • Cambios genéticos. Muchos fibromas contienen cambios en los genes que difieren de los de las células típicas del músculo uterino.
  • Hormonas. El estrógeno y la progesterona, dos hormonas que estimulan el desarrollo del revestimiento uterino durante cada ciclo menstrual como una preparación para el embarazo, parecen estimular el crecimiento de los fibromas.

    Los fibromas contienen más receptores de estrógeno y progesterona que las células musculares uterinas habituales y tienden a encogerse después de la menopausia debido a que la producción de hormonas disminuye.

  • Otros factores de crecimiento. Las sustancias que ayudan al cuerpo a mantener los tejidos, como el factor de crecimiento similar a la insulina, pueden afectar el crecimiento de los fibromas.
  • Matriz extracelular. La matriz extracelular es el material que hace que las células se peguen, como el mortero entre ladrillos. La matriz extracelular aumenta en los fibromas y los hace fibrosos. La matriz extracelular también almacena los factores de crecimiento y causa cambios biológicos en las propias células.

Los médicos creen que los fibromas uterinos se desarrollan a partir de una célula madre en el tejido muscular liso del útero (miometrio). Una sola célula se divide repetidamente y termina creando un tumor firme y gomoso distinto del tejido cercano.

Los patrones de crecimiento de los fibromas uterinos varían: pueden crecer lenta o rápidamente, o pueden permanecer del mismo tamaño. Algunos fibromas pasan por períodos de crecimiento acelerado y otros pueden encogerse por sí solos.

Muchos fibromas que han estado presentes durante el embarazo se encogen o desaparecen después del embarazo, ya que el útero vuelve a su tamaño habitual.

Factores de riesgo

Existen pocos factores de riesgo conocidos para los fibromas uterinos, aparte de ser una mujer en edad reproductiva. Los factores que pueden incidir en el desarrollo de los fibromas incluyen los siguientes:

  • Raza. Aunque los fibromas pueden afectar a todas las mujeres en edad reproductiva, las mujeres de raza negra tienen más probabilidades de tener fibromas que las mujeres de otros grupos raciales. Además, las mujeres de raza negra tienen fibromas a edades más tempranas, y también es probable que tengan más cantidad de fibromas o que estos sean más grandes, y que los síntomas sean más graves.
  • Herencia biológica. Si tu madre o hermana tuvieron fibromas, corres mayor riesgo de padecerlos.
  • Otros factores. El inicio de la menstruación a una edad temprana, la obesidad, una deficiencia de vitamina D, una dieta que contiene muchas carnes rojas y pocos vegetales, frutas y lácteos y el consumo de alcohol, incluida la cerveza, parecen aumentar el riesgo de presentar fibromas.

Complicaciones

Aunque los fibromas uterinos por lo general no son peligrosos, pueden causar molestias y pueden llevar a complicaciones como una disminución de los glóbulos rojos (anemia), que causa fatiga, debido a la pérdida excesiva de sangre. En raras ocasiones, se necesita una transfusión debido a la pérdida de sangre.

Embarazo y fibromas

Los fibromas no suelen interferir en el embarazo. Sin embargo, es posible que los fibromas, especialmente los submucosos, causen infertilidad o pérdida del embarazo.

Los fibromas también pueden aumentar el riesgo de sufrir ciertas complicaciones del embarazo, como el desprendimiento de la placenta, la restricción del crecimiento fetal y el parto prematuro.

Prevención

Aunque los investigadores continúan estudiando las causas de los fibromas, existe poca evidencia científica sobre cómo prevenirlos. Quizás no sea posible prevenir los fibromas uterinos, pero solo un pequeño porcentaje de estos tumores requiere tratamiento.

Sin embargo, es posible que un estilo de vida saludable, como mantener un peso saludable y comer frutas y vegetales, disminuya el riesgo de padecer fibromas.

Además, algunas investigaciones sugieren que el uso de anticonceptivos hormonales puede estar asociado con un menor riesgo de padecer fibromas.

Fibromas uterinos - atención en Mayo Clinic

Sept. 21, 2022
  1. Ferri FF. Uterine fibroids. In: Ferri's Clinical Advisor 2019. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2019. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 24, 2019.
  2. ACOG committee opinion number 770: Uterine morcellation for presumed leiomyomas. The American College of Obstetricians and Gynecologists. https://www.acog.org/Clinical-Guidance-and-Publications/Committee-Opinions/Committee-on-Gynecologic-Practice/Uterine-Morcellation-for-Presumed-Leiomyomas. Accessed April 24, 2019.
  3. Stewart EA, et al. Uterine leiomyomas (fibroids): Epidemiology, clinical features, diagnosis and natural history. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed April 24, 2019.
  4. Farris M, et al. Uterine fibroids: An update on current and emerging medical treatment options. Therapeutics and Clinical Risk Management. 2019;15:157.
  5. Hoffman BL, et al. Pelvic mass. In: Williams Gynecology. 3rd ed. New York, N.Y.: McGraw-Hill Education; 2016. https://accessmedicine.mhmedical.com. Accessed April 24, 2019.
  6. Papadakis MA, et al., eds. Gynecological disorders. In: Current Medical Diagnosis & Treatment 2019. 58th ed. New York, N.Y.: McGraw-Hill Education; 2019. https://accessmedicine.mhmedical.com. Accessed April 24, 2019.
  7. Stewart EA. Overview of treatment of uterine leiomyomas (fibroids). https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed April 24, 2019.
  8. Hartmann KE, et al. Management of uterine fibroids. Comparative effectiveness review no. 195. Agency for Healthcare Research and Quality. https://effectivehealthcare.ahrq.gov/topics/uterine-fibroids/research-2017. Accessed April 24, 2019.
  9. De La Cruz MS, et al. Uterine fibroids: Diagnosis and treatment. American Family Physician. 2017;95:100.
  10. Smith RP. Uterine leiomyomata (fibroids, myoma). In: Netter's Obstetrics and Gynecology. 3rd ed. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2018. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 24, 2019.
  11. Jameson JL, et al., eds. Uterine fibroids. In: Endocrinology: Adult and Pediatric. 7th ed. Philadelphia, Pa.: Saunders Elsevier; 2016. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 24, 2019.
  12. Cheung VYT. High-intensity focused ultrasound therapy. Best Practice and Research. Clinical Obstetrics and Gynaecology. 2018;46:74.
  13. Parker WH. Abdominal myomectomy. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed May 1, 2019.
  14. Kellerman RD, et al. Uterine leiomyomas. In: Conn's Current Therapy 2019. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2019. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 24, 2019.
  15. Uterine fibroids. American College of Obstetricians and Gynecologists. https://www.acog.org/Patients/FAQs/Uterine-Fibroids. Accessed May 2, 2019.
  16. Kaunitz AM. Management of abnormal uterine bleeding. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed May 3, 2019.
  17. Laparoscopic power morcellators. Food and Drug Administration. https://www.fda.gov/medical-devices/surgery-devices/laparoscopic-power-morcellators. Accessed May 3, 2019.
  18. Lonnerfors C. Robot-assisted myomectomy. Best Practice and Research: Clinical Obstetrics and Gynaecology. 2018;46:113.
  19. AskMayoExpert. Uterine fibroids. Rochester, Minn.: Mayo Foundation for Medical Education and Research; 2018.
  20. Jarell JF, et al. No. 164-Consensus guidelines for the management of chronic pelvic pain. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada. 2018;40:e747.
  21. Warner KJ. Allscripts EPSi. Mayo Clinic, Rochester, Minn. May 2, 2019.
  22. Stewart EA (expert opinion). Mayo Clinic, Rochester, Minn. May 23, 2019.
  23. Stewart EA. Clinical practice. Uterine fibroids. New England Journal of Medicine. 2015;372:1646.
  24. Laughlin-Tommaso SK (expert opinion). Mayo Clinic, Rochester, Minn. May 29, 2019.
  25. Laughlin-Tommaso SK. Alternatives to hysterectomy: Management of uterine fibroids. Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. 2016;43:397.