Inmunodeficiencia primaria Síntomas y causas
Descripción general
Los trastornos de inmunodeficiencia primaria son un grupo de afecciones que dificultan que el organismo combata las infecciones. A veces se denominan trastornos inmunitarios primarios o inmunodeficiencia primaria.
Muchas personas con inmunodeficiencia primaria nacen sin algunas de las defensas inmunitarias del cuerpo o con un sistema inmunitario que no funciona correctamente, y eso las hace más vulnerables a los gérmenes que pueden causar infecciones.
Hasta el momento, los investigadores han encontrado más de 300 tipos de trastornos de inmunodeficiencia primaria. Algunos tipos son tan leves que pasan desapercibidos hasta la adultez. Otros tipos son de tal gravedad que se descubren poco después del nacimiento del bebé afectado.
En muchos tipos de trastornos de inmunodeficiencia primaria, los tratamientos pueden reforzar el sistema inmunitario. Las investigaciones en curso logran mejorar los tratamientos y la calidad de vida de las personas con esta afección.
Síntomas
Uno de los signos más comunes de inmunodeficiencia primaria es tener infecciones más frecuentes, más duraderas o más difíciles de tratar que las infecciones de alguien con un sistema inmunitario normal. También podría contraer infecciones que una persona con un sistema inmunitario saludable probablemente no contraiga. Estas enfermedades se conocen como infecciones oportunistas.
Los síntomas son diferentes según el tipo de trastorno de inmunodeficiencia primaria y varían de una persona a otra.
Los síntomas de la inmunodeficiencia primaria pueden incluir:
- Presentar infecciones con frecuencia, como neumonía, bronquitis, infecciones sinusales, infecciones de oído, meningitis o infecciones de la piel.
- Inflamación e infección de órganos internos.
- Trastornos de la sangre, como conteo bajo de plaquetas o anemia.
- Problemas digestivos, como calambres, pérdida del apetito, náuseas y diarrea.
- Retraso en el crecimiento y en el desarrollo.
- Trastornos autoinmunitarios, como lupus, artritis reumatoide o diabetes tipo 1.
Cuándo consultar a un médico
Si usted o su hijo tienen infecciones frecuentes, recurrentes o graves, o infecciones que no responden a los tratamientos, hable con un profesional de atención médica. El diagnóstico precoz y el tratamiento temprano de las inmunodeficiencias primarias pueden prevenir infecciones que causan problemas a largo plazo.
Causas
Muchos trastornos de inmunodeficiencia primaria son hereditarios, es decir, se trasmiten del padre, la madre o ambos. Los problemas en el código genético que actúa como modelo para producir las células que componen el cuerpo (ADN) causan muchos de estos defectos del sistema inmunitario.
Hay más de 300 tipos de trastornos de inmunodeficiencia primaria, y los investigadores siguen buscando más. En el sentido amplio, pueden clasificarse en seis grupos basándose en la parte afectada del sistema inmunitario:
- Deficiencias de linfocitos B, también llamados anticuerpos.
- Deficiencias de linfocitos T.
- Deficiencias combinadas de linfocitos B y T.
- Fagocitos defectuosos.
- Deficiencias del complemento.
- Desconocida, conocida como idiopática.
Factores de riesgo
El único factor de riesgo conocido para el trastorno de inmunodeficiencia primaria es tener antecedentes familiares de la afección. Esto aumenta el riesgo para la afección.
Si tiene un tipo de trastorno de inmunodeficiencia primaria, tal vez desee recurrir a un asesoramiento genético si planea tener hijos.
Complicaciones
Las complicaciones causadas por un trastorno de inmunodeficiencia primaria varían según el tipo que tenga. Estos son algunos ejemplos:
- Infecciones recurrentes.
- Trastornos autoinmunitarios.
- Daño al corazón, los pulmones, el sistema nervioso o el aparato digestivo
- Crecimiento lento.
- Mayor riesgo de padecer cáncer.
- Muerte a causa de una infección grave.
Prevención
Como los trastornos inmunitarios primarios son causados por cambios genéticos, no hay manera de prevenirlos. Sin embargo, cuando usted o su hijo tengan el sistema inmunitario debilitado, puede tomar las siguientes medidas para prevenir infecciones:
- Practique buenos hábitos de higiene. Lávese las manos con un jabón suave después de ir al baño y antes de comer.
- Cuídese los dientes. Cepíllese los dientes al menos dos veces por día.
- Aliméntese bien. Una alimentación saludable y equilibrada puede ayudar a prevenir infecciones.
- Haga actividad física. Mantenerse en forma es importante para la salud general. Pregunte al profesional de atención médica qué actividades son buenas opciones para usted.
- Duerma lo suficiente. Intente irse a dormir y levantarse a la misma hora todos los días y dormir la misma cantidad de horas todas las noches.
- Controle el estrés. Algunos estudios indican que el estrés puede dañar el sistema inmunitario. Mantenga controlado el estrés con masajes, meditación, yoga, biorretroalimentación o pasatiempos. Descubra lo que es mejor para usted.
- Evite la exposición. Aléjese de las personas que estén resfriadas o tengan otras infecciones, y evite las muchedumbres.
- Pregunte al profesional de atención médica sobre las vacunas. Infórmese sobre cuáles debe recibir.
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