Diagnóstico

Para diagnosticar la preeclampsia, debes tener presión arterial alta y una o varias de las siguientes complicaciones después de la vigésima semana de embarazo:

  • Proteínas en la orina (proteinuria)
  • Un recuento bajo de plaquetas
  • Función hepática deteriorada
  • Signos de problemas renales que no sean proteínas en la orina
  • Líquido en los pulmones (edema pulmonar)
  • Aparición de dolores de cabeza o trastornos de la visión

Anteriormente, la preeclampsia solo se diagnosticaba ante la presencia de presión arterial alta y proteínas en la orina. Sin embargo, ahora los expertos saben que es posible tener preeclampsia aunque no haya proteínas en la orina.

Un valor de presión arterial por encima de 140/90 mm Hg es anormal en el embarazo. No obstante, una sola lectura de presión arterial alta no significa que tengas preeclampsia. Si te sale un valor anormal en el intervalo, o un valor considerablemente mayor que tu presión arterial habitual, el médico observará detenidamente los números.

Tener una segunda lectura de presión arterial anormal cuatro horas después de la primera puede confirmar la sospecha del médico de que tienes preeclampsia. Es posible que el médico te pida que lo visites para medirte con más frecuencia la presión arterial y hacerte análisis de sangre y análisis de orina.

Pruebas que pueden ser necesarias

Si el médico sospecha que tienes preeclampsia, es posible que necesites hacerte ciertas pruebas, como ser:

  • Análisis de sangre. El médico indicará que te hagan estudios de la función hepática y estudios de la función renal, y te medirá las plaquetas — las células que ayudan a coagular la sangre.
  • Análisis de orina. El médico te pedirá que recolectes orina durante 24 horas para medir la cantidad de proteína en ella. Para hacer el diagnóstico, también se puede utilizar una sola muestra de orina que mida la relación entre la proteína y la creatinina — una sustancia química que siempre está presente en la orina.
  • Ecografía fetal. El médico también puede recomendar controlar atentamente el crecimiento de tu bebé, por lo general, a través de ecografías. Las imágenes de tu bebé que se crean durante las ecografías le permiten al médico calcular el peso fetal y la cantidad de líquido en el útero (líquido amniótico).
  • Prueba en reposo o perfil biofísico. La prueba en reposo es un simple procedimiento en el que se verifica cómo reacciona la frecuencia cardíaca del bebé cuando este se mueve. Un perfil biofísico usa la ecografía para medir la respiración, el tono muscular, el movimiento del bebé, y volumen de líquido amniótico en el útero.

Tratamiento

El tratamiento más efectivo para la preeclampsia es el parto. Tienes mayor riesgo de sufrir convulsiones, desprendimiento placentario, derrames y sangrado grave hasta que se reduce la presión arterial. No obstante, si el embarazo no está lo suficientemente avanzado, el parto no será la mejor opción para el bebé.

Si te diagnostican preeclampsia, el médico te dirá que tan seguido debes hacer consultas prenatales (quizás con mayor frecuencia que la recomendada generalmente en el embarazo). Es posible que también debas hacerte análisis de sangre, ecografías y análisis sin estrés con mayor frecuencia que durante un embarazo sin complicaciones.

Medicamentos

Posibles tratamientos para la preeclampsia incluyen:

  • Medicamentos para bajar la presión arterial. Estos medicamentos, denominados antihipertensivos, se utilizan para bajar la presión arterial si se encuentra a un nivel peligroso. La presión arterial en el nivel de 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) generalmente no se trata.

    Aunque existen muchos tipos diferentes de medicamentos antihipertensivos, algunos de ellos no son seguros para usar durante el embarazo. Consulta con el médico si es necesario tomar un antihipertensivo en tu situación para controlar la presión arterial.

  • Corticosteroides.Si tienes preeclampsia grave o el síndrome de HELLP, los corticoesteroides pueden mejorar temporariamente la función hepática y plaquetaria para ayudar a prolongar el embarazo. Los corticoesteroides también facilitan la maduración de los pulmones de tu bebé en apenas 48 horas — una medida importante para preparar a un bebé prematuro para la vida fuera del útero.
  • Medicamentos anticonvulsivos.Si la preeclampsia es grave, el médico puede recetarte un medicamento anticonvulsivo, como el sulfato de magnesio, para evitar una primera convulsión.

Reposo en cama

El reposo en cama solía recomendarse de forma rutinaria para las mujeres con preeclampsia. Sin embargo, las investigaciones no han demostrado que esta práctica ofrezca beneficios; por otro lado, puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, así como afectar la situación económica y la vida social. El reposo en cama ya no se recomienda para la mayoría de las mujeres.

Internación en el hospital

La preeclampsia grave puede requerir hospitalización. En el hospital, el médico probablemente realice pruebas en reposo o análisis biofísicos para supervisar el bienestar del bebé y medir el volumen de líquido amniótico. La falta de líquido amniótico es un signo de irrigación sanguínea insuficiente para el bebé.

Parto

Si te diagnostican preeclampsia cerca del final del embarazo, tu médico puede recomendarte inducir el trabajo de parto de inmediato. Si el cuello del útero está listo, ya sea que comience a abrirse (dilatarse), adelgace (borrarse) y ablandarse (madurar) también puede ser un factor para determinar si se inducirá el parto o cuándo se inducirá.

En casos graves, puede que no sea posible considerar la edad gestacional de tu bebé o si el cuello del útero está listo. Si no es posible esperar, el médico puede inducir el parto o programar una cesárea de inmediato. Durante el parto, es posible que te administren sulfato de magnesio por vía intravenosa para prevenir convulsiones.

Si necesitas medicamentos para aliviar el dolor después del parto, pregúntale a tu médico qué debes tomar. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y el naproxeno sódico (Aleve), pueden aumentar la presión arterial.

Después del parto, puede pasar algún tiempo antes de que se resuelvan la presión arterial alta y otros síntomas de la preeclampsia.

Afrontamiento y apoyo

Descubrir que tienes una complicación posiblemente grave en el embarazo puede dar miedo. Si te diagnostican preeclampsia en la última etapa del embarazo, es posible que te sorprendas y atemorices al saber que te inducirán el trabajo de parto de inmediato. Si te diagnostican preeclampsia en una etapa temprana del embarazo, es posible que tengas muchas semanas para preocuparte por la salud de tu bebé.

Puede ser útil informarte sobre tu trastorno. Además de hablar con tu médico, investiga. Asegúrate de entender cuándo llamar al médico, cómo debes supervisar a tu bebé y tu afección, y luego busca algo más en que ocuparte para no pasar demasiado tiempo preocupándote.

Preparación para la consulta

El diagnóstico de preeclampsia puede surgir durante una exploración prenatal de rutina. Después, probablemente tendrás que hacer visitas adicionales a tu obstetra.

La siguiente información te ayudará a estar lista para la consulta y saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

Como preparación para la consulta:

  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso si crees que son normales durante el embarazo.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Lleva a un familiar o a un amigo, si es posible, para que te ayude a recordar toda la información proporcionada durante la consulta.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico por orden de importancia, en caso de que se termine el tiempo.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico sobre la preeclampsia incluyen:

  • Este trastorno, ¿ha afectado a mi bebé?
  • ¿Es seguro continuar con el embarazo?
  • ¿Cuáles son los signos a los que tengo que estar atenta, y cuándo debería llamarlo a usted?
  • ¿Con qué frecuencia tiene que verme? ¿Cómo controlará la salud de mi bebé?
  • ¿Qué tratamientos hay, y cuáles me recomienda?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción en cuanto a actividad?
  • ¿Tendrán que hacerme una cesárea?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

Además de las preguntas que hayas preparado, no dudes en hacer otras que surjan durante la consulta.

Qué esperar del médico

Las preguntas que te puede hacer el médico incluyen:

  • ¿Este es tu primer embarazo o el primero que tienes con el padre de este bebé?
  • ¿Has tenido últimamente algún síntoma inusual, como visión borrosa o dolores de cabeza?
  • ¿Alguna vez sientes dolor en la región superior del abdomen que no parezca tener relación con los movimientos de tu bebé?
  • ¿Has tenido presión arterial alta en el pasado?
  • ¿Tuviste preeclampsia en algún embarazo anterior?
  • ¿Presentaste alguna otra complicación durante un embarazo previo?
  • ¿Qué otras afecciones tienes actualmente?
Nov. 16, 2018
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