Tratamientos y medicinas

Escrito por personal de Mayo Clinic

La enfermedad de Parkinson no puede curarse; sin embargo, los medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas, a veces, de manera significativa. En algunos casos avanzados, se puede recomendar una cirugía.

El médico también puede recomendar cambios en el estilo de vida, en especial el ejercicio aeróbico continuo. En algunos casos, la fisioterapia que se enfoca en el equilibrio y la elongación también es importante. Un logopeda puede ayudarte a mejorar los problemas del habla.

Medicamentos

Los medicamentos pueden ayudarte a controlar los problemas con el andar, el movimiento y los temblores. Estos medicamentos aumentan o sustituyen la dopamina, una sustancia química de señalización específica (neurotransmisor) del cerebro.

Las personas que padecen la enfermedad de Parkinson tienen bajas concentraciones de dopamina en el cerebro. Sin embargo, la dopamina no puede administrarse directamente, ya que no puede ingresar en el cerebro.

Después de comenzar el tratamiento contra la enfermedad de Parkinson puedes observar una mejora significativa de los síntomas. Sin embargo, con el tiempo los beneficios de los medicamentos suelen disminuir o volverse menos constantes, aunque los síntomas, por lo general, pueden seguir controlándose bastante bien.

Los medicamentos que el médico puede recetarte son:

  • Carbidopa-levodopa. La levodopa, el medicamento más eficaz contra la enfermedad de Parkinson, es una sustancia química que ingresa al cerebro y se convierte en dopamina.

    La levodopa se combina con la carbidopa (Rytary, Sinemet), que evita la conversión prematura de la levodopa en dopamina fuera del cerebro, lo que previene o disminuye los efectos secundarios como las náuseas.

    Los efectos secundarios pueden ser náuseas o aturdimiento (hipotensión ortostática).

    Con los años, a medida que la enfermedad progresa, el beneficio de la levodopa puede volverse menos estable, con una tendencia a sufrir altibajos (dejan de tener efecto).

    Además, puedes experimentar movimientos involuntarios (discinesia) después de tomar dosis más altas de levodopa. Tu médico puede reducir la dosis o ajustar los horarios de las dosis para controlar estos efectos.

  • Infusión de carbidopa-levodopa. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. aprobó un medicamento llamado «Duopa» en 2015. Este medicamento está compuesto por carbidopa y levodopa. Sin embargo, se administra a través de una sonda de alimentación que lleva el medicamento en gel directamente al intestino delgado.

    Duopa ha sido elaborado para pacientes en etapas más avanzadas de la enfermedad de Parkinson que aún responden a la carbidopa-levodopa pero que fluctúan mucho en su respuesta. Dado que Duopa se inyecta de manera continua, los niveles en sangre de los dos medicamentos se mantienen constantes.

    La colocación de la sonda requiere de un breve procedimiento quirúrgico. Los riesgos asociados con la sonda son que la sonda se desprenda o que aparezcan infecciones en la zona de infusión.

  • Agonistas de dopamina. A diferencia de la levodopa, los agonistas de dopamina no se transforman en dopamina. En cambio, imitan los efectos de la dopamina en el cerebro.

    Estos medicamentos no son tan eficaces como la levodopa para tratar los síntomas. Sin embargo, duran más tiempo y pueden usarse con la levodopa para atenuar los efectos a menudo irregulares de la levodopa.

    Los agonistas de la dopamina son el pramipexol (Mirapex), el ropinirol (Requip) y la rotigotina (administrada como un parche, Neupro). Un agonista de dopamina inyectable de acción rápida, la apomorfina (Apokyn), se usa para proporcionar un alivio rápido.

    Algunos de los efectos secundarios de los agonistas de la dopamina son similares a los efectos secundarios de la carbidopa-levodopa, aunque también comprenden alucinaciones, somnolencia y comportamientos compulsivos como hipersexualidad, adicción al juego y gran apetito. Si tomas estos medicamentos y te comportas de una manera inusual para ti, consulta con el médico.

  • Inhibidores de la enzima monoamino oxidasa tipo B (MAO-B). Estos medicamentos son la selegilina (Eldepryl, Zelapar) y la rasagilina (Azilect). Ayudan a evitar la disolución de la dopamina en el cerebro inhibiendo la enzima monoamino oxidasa tipo B (MAO-B). Esta enzima metaboliza la dopamina en el cerebro. Los efectos secundarios pueden comprender náuseas o insomnio.

    Cuando se agregan a la carbidopa-levodopa, estos medicamentos aumentan el riesgo de alucinaciones.

    Estos medicamentos no suelen usarse en combinación con la mayoría de los antidepresivos o ciertos narcóticos debido a las reacciones potencialmente graves, aunque poco frecuentes. Consulta con el médico antes de tomar cualquier otro medicamento con un inhibidor de la enzima monoamino oxidasa tipo B.

  • Inhibidores de la catecol-O-metiltransferasa (COMT). La entacapona (Comtan) es el principal medicamento de esta clase. Este medicamento prolonga moderadamente el efecto de la terapia con levodopa bloqueando una enzima que disuelve la dopamina.

    Los efectos secundarios, como un mayor riesgo de movimientos involuntarios (discinesias), aparecen principalmente por un efecto potenciado de la levodopa. Otros efectos secundarios son diarrea u otros efectos secundarios potenciados de la levodopa.

    La tolcapona (Tasmar) es otro inhibidor de la catecol-O-metiltransferasa que suele recetarse en muy pocos casos debido al riesgo de daño e insuficiencia renales graves.

  • Anticolinérgicos. Estos medicamos se usaron durante muchos años para ayudar a controlar el temblor asociado con la enfermedad de Parkinson. Actualmente se dispone de varios medicamentos anticolinérgicos, como la benztropina (Cogentin) o el trihexifenidilo.

    Sin embargo, sus beneficios moderados suelen ser contrarrestados por efectos secundarios como alteración de la memoria, confusión, alucinaciones, estreñimiento, sequedad en la boca y problemas para orinar.

  • Amantadina. Los médicos pueden recetar amantadina sola para brindar alivio a corto plazo de los síntomas de la enfermedad de Parkinson leve y en la etapa temprana. También puede administrarse con la terapia de carbidopa-levodopa durante las etapas finales de la enfermedad de Parkinson para controlar los movimientos involuntarios (discinesias) inducidos por la carbidopa-levodopa.

    Los efectos secundarios pueden comprender manchas moradas en la piel, hinchazón de los tobillos o alucinaciones.

Procedimientos quirúrgicos

  • Estimulación cerebral profunda. En la estimulación cerebral profunda, los cirujanos implantan electrodos en una parte específica del cerebro. Los electrodos están conectados a un generador implantado en el pecho cerca de la clavícula que envía impulsos eléctricos al cerebro y puede reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

  • Para tratar tu afección, el médico puede ajustar la configuración según sea necesario. La cirugía conlleva riesgos, como infecciones, accidente cerebrovascular o hemorragia cerebral. Algunas personas tienen problemas con el sistema de estimulación cerebral profunda o tienen complicaciones debido a la estimulación, y el médico podría tener que ajustar o reemplazar algunas partes del sistema.

    La estimulación cerebral profunda suele ofrecerse con más frecuencia a las personas con estado avanzado de la enfermedad de Parkinson que tienen respuestas inestables a la medicación (levodopa). La estimulación cerebral profunda puede estabilizar las fluctuaciones de los medicamentos, reducir o detener los movimientos involuntarios (discinesias), reducir los temblores, disminuir la rigidez y mejorar los movimientos lentos.

    La estimulación cerebral profunda es eficaz para controlar las respuestas erráticas y fluctuantes a la levodopa, o bien para controlar las discinesias que no mejoran con los ajustes de los medicamentos.

    Sin embargo, la estimulación cerebral profunda no es útil para los problemas que no responden a la terapia con levodopa que no sean temblores. La estimulación cerebral profunda puede controlar los temblores incluso si no responden bien a la levodopa.

    Si bien la estimulación cerebral profunda puede brindar un beneficio sostenido para los síntomas de la enfermedad de Parkinson, no evita que avance.

July 07, 2015