¿Quiénes deben evitar la terapia hormonal?

Las mujeres con antecedentes actuales o pasados de cáncer de mama, cáncer de ovario, cáncer de endometrio, coágulos sanguíneos en las piernas o los pulmones, o accidente cerebrovascular, por lo general, no deben someterse a una terapia hormonal. Las mujeres que están realizando una terapia hormonal no deben fumar.

Las mujeres a las que no les molestan los síntomas de la menopausia e ingresaron en ella después de los 45 años no necesitan terapia hormonal para mantenerse saludables. Por el contrario, habla con tu médico sobre las estrategias para reducir el riesgo de sufrir trastornos como osteoporosis y enfermedades cardíacas, las cuales pueden consistir en cambiar el estilo de vida y tomar otros medicamentos que no sean los de la terapia hormonal para protegerse a largo plazo.

Si recibes una terapia hormonal, ¿cómo puedes reducir el riesgo?

Habla con tu médico sobre estas estrategias:

  • Busca el mejor producto y método de administración para ti. Puedes recibir estrógenos en forma de píldora, parche, gel, crema vaginal, o supositorio o anillo de liberación lenta que te colocas en la vagina. Si solo tienes síntomas vaginales relacionados con la menopausia, el estrógeno de dosis baja en forma de crema vaginal, tableta o anillo suele ser una mejor opción que una píldora oral o un parche cutáneo.
  • Reduce al mínimo la cantidad de medicamentos que tomas. Utiliza la dosis mínima eficaz durante el menor tiempo necesario para tratar los síntomas, salvo que tengas menos de 45 años; en ese caso, necesitarás suficiente estrógeno para protegerte de los efectos en la salud a largo plazo que causa la falta de estrógeno. Si tienes síntomas de menopausia duraderos que afectan de manera significativa tu calidad de vida, el médico podría recomendarte un tratamiento a más largo plazo.
  • Busca atención de seguimiento habitual. Consulta periódicamente con tu profesional de salud para asegurar que la terapia hormonal continúe ofreciendo más beneficios que riesgos y hacerte exámenes para detección, como mamografías y exámenes pélvicos.
  • Opta por un estilo de vida saludable. Añade actividad física y ejercicio a tu rutina diaria, come alimentos saludables, mantén un peso adecuado, no fumes, limita el consumo de alcohol, controla el estrés y trata afecciones crónicas como el colesterol alto o la presión arterial alta.

Si no has tenido una histerectomía y estás recibiendo una terapia sistémica con estrógenos, también necesitarás progesterona. Tu médico puede ayudarte a encontrar el modo de administración que ofrezca los mayores beneficios y la mayor comodidad con el menor riesgo y costo.

¿Qué puedes hacer si no puedes recibir una terapia hormonal?

Es posible que puedas controlar los sofocos de la menopausia adoptando estilos de vida saludables, como mantenerte fresca, limitar las bebidas con cafeína y el alcohol, y practicar técnicas de respiración lenta y relajada u otras técnicas de relajación. Por problemas vaginales, como sequedad vaginal o dolor durante el acto sexual, puedes aliviarte con un humectante o lubricante vaginal. También puedes pedirle a tu médico que te recete ospemifeno (Osphena), que puede servirte para los episodios de dolor en el acto sexual.

También hay abordajes de medicina alternativa que puedes probar, como taichí, yoga y acupuntura. Trabaja con tu médico para encontrar una solución saludable y eficaz que sea adecuada para ti.

En resumen: la terapia hormonal no es totalmente buena o totalmente mala

Para determinar si la terapia hormonal es una buena opción de tratamiento para ti, habla con el médico sobre tus síntomas y riesgos de salud. Asegúrate de mantener una conversación fluida durante los años de la menopausia.

A medida que los investigadores obtienen más información acerca de la terapia hormonal y otros tratamientos para la menopausia, las recomendaciones pueden cambiar. Si sigues teniendo síntomas molestos de la menopausia, revisa las opciones de tratamiento con el médico de forma periódica.

April 14, 2015 See more In-depth