Descripción general

La isquemia intestinal indica una serie de enfermedades que ocurren cuando la circulación sanguínea que llega a los intestinos disminuye debido a un bloqueo, por lo general de una arteria. La isquemia intestinal puede afectar al intestino delgado, al intestino grueso (colon) o a ambos.

La isquemia intestinal es una enfermedad grave que puede causar dolor y que hace que los intestinos tengan dificultad para funcionar. En los casos graves, la pérdida de circulación sanguínea hacia los intestinos puede dañar el tejido intestinal y ocasionar la muerte.

¿Qué tratamientos hay disponibles para tratar la isquemia intestinal? Para tener más probabilidad de recuperación, es fundamental detectar los primeros síntomas y obtener ayuda médica inmediatamente.

Síntomas

Los signos y síntomas de la isquemia intestinal pueden manifestarse repentinamente (agudos) o gradualmente (crónicos). El trastorno se presenta de manera diferente en distintas personas; por lo tanto, ningún conjunto de signos y síntomas es señal de isquemia intestinal, pero existen algunas características identificadas generalmente.

Síntomas de isquemia intestinal aguda

Algunos de los signos y síntomas de la isquemia intestinal aguda son:

  • Dolor abdominal repentino que oscila entre leve y grave.
  • Sensación de una necesidad urgente de evacuación intestinal
  • Evacuaciones intestinales frecuentes y con fuerza
  • Sensibilidad o distensión abdominales
  • Sangre en las heces
  • Náuseas, vómitos
  • Fiebre
  • Confusión mental en los adultos mayores

Síntomas de isquemia intestinal crónica

Algunos de los signos y síntomas de isquemia intestinal crónica son:

  • Retortijones abdominales o sensación de estar lleno después de comer, por lo general en la primera hora, y que dura de una a tres horas
  • Dolor abdominal que empeora progresivamente en el curso de semanas o meses
  • Miedo de comer debido al dolor posterior
  • Pérdida de peso no intencional
  • Diarrea
  • Náuseas, vómitos
  • Hinchazón

Cuándo consultar al médico

Busca atención médica inmediata si tienes dolor abdominal repentino y agudo. El dolor que te hace sentir tan mal que no puedes sentarte en posición derecha o encontrar una posición cómoda es una emergencia médica.

Pide una consulta con tu médico si tienes otros signos o síntomas que te preocupan.

Causas

La isquemia intestinal se produce cuando el flujo de sangre arterial que suministra sangre a los intestinos disminuye su velocidad o se detiene. El trastorno tiene muchas causas posibles, como una obstrucción en una arteria provocada por un coágulo de sangre o un estrechamiento de una arteria debido a la acumulación de depósitos, como el colesterol. Las obstrucciones también pueden producirse en las venas, pero son menos frecuentes.

Cualquiera sea la causa, la disminución del flujo sanguíneo en el tubo digestivo deja las células sin oxígeno suficiente, por lo que se debilitan y mueren. Si el daño es lo suficientemente extenso, puede producirse infección, gangrena y, finalmente, un orificio (perforación) en la pared intestinal. Si no se trata, la isquemia intestinal puede ser mortal.

A menudo, la isquemia intestinal se divide en categorías:

Isquemia del colon (colitis isquémica)

Este tipo más frecuente de isquemia intestinal se produce cuando el flujo sanguíneo al colon disminuye su velocidad. Con mayor frecuencia, afecta a adultos mayores de 60 años, aunque puede manifestarse a cualquier edad.

Los signos y síntomas de la isquemia del colon comprenden sangrado rectal y la aparición repentina de dolor abdominal y cólicos intestinales leves. La causa de la disminución del flujo sanguíneo al colon no siempre es clara, pero una serie de trastornos pueden hacerte más vulnerable a la isquemia del colon:

  • Acumulación de depósitos de colesterol en las paredes de una arteria (ateroesclerosis)
  • Presión arterial peligrosamente baja (hipotensión) asociada con insuficiencia cardíaca, cirugía mayor, traumatismo o choque
  • Un coágulo de sangre en una arteria que irriga el colon
  • Torsión del intestino (vólvulo) o acumulación del contenido intestinal dentro de una hernia
  • Agrandamiento excesivo del intestino por obstrucción intestinal provocada por tejido cicatricial o un tumor
  • Otras enfermedades que afectan la sangre, tales como inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis), lupus o anemia de células falciformes
  • Algunos medicamentos, especialmente, los que contraen los vasos sanguíneos, tales como algunos medicamentos para el corazón y las migrañas, y medicamentos hormonales, tales como los estrógenos
  • Uso de cocaína o metanfetaminas
  • Ejercicio vigoroso, tal como correr distancias largas

Isquemia mesentérica aguda

Usualmente, este tipo de isquemia intestinal afecta el intestino delgado. Tiene un comienzo abrupto y puede deberse a:

  • Un coágulo de sangre (émbolo) que se desprende del corazón y se desplaza por el torrente sanguíneo para obstruir una arteria, usualmente, la arteria mesentérica superior, que suministra sangre rica en oxígeno a los intestinos. Esta es la causa más frecuente de isquemia aguda de la arteria mesentérica y puede ser provocada por insuficiencia cardíaca congestiva, latidos del corazón irregulares (arritmia) o un ataque cardíaco.
  • Una obstrucción que se forma dentro de una de las arterias intestinales principales y reduce la velocidad del flujo sanguíneo o lo detiene, frecuentemente, como resultado de la acumulación de depósitos grasos (ateroesclerosis) en la pared de una arteria. Este tipo de isquemia repentina tiende a producirse en personas con isquemia intestinal crónica.
  • Alteración del flujo sanguíneo como resultado de la presión arterial baja, debido a choque, insuficiencia cardíaca, ciertos medicamentos o insuficiencia renal crónica. Esto es más frecuente en personas que padecen otras enfermedades graves y que tienen algún grado de ateroesclerosis. A este tipo de isquemia mesentérica aguda también se la llama «isquemia no oclusiva», lo que significa que no se debe a una obstrucción en las arterias.

Isquemia mesentérica crónica

La isquemia mesentérica crónica, también conocida como «angina intestinal», es el resultado de la acumulación de depósitos grasos en las paredes arteriales (ateroesclerosis). En general, el proceso de la enfermedad es gradual y es posible que no requieras tratamiento hasta que al menos dos de las tres arterias principales que irrigan los intestinos se estrechen considerablemente o se obstruyan por completo.

Una complicación potencialmente peligrosa de la isquemia mesentérica crónica es la formación de un coágulo de sangre dentro de una arteria afectada, lo que provoca la obstrucción repentina del flujo sanguíneo (isquemia mesentérica aguda).

Isquemia que se produce cuando la sangre no puede salir de los intestinos

Puede formarse un coágulo de sangre en una vena que drena la sangre desoxigenada de los intestinos. Cuando la vena está obstruida, la sangre retrocede hacia los intestinos, lo que provoca hinchazón y sangrado. Esto se llama «trombosis mesentérica venosa» y puede ser el resultado de:

  • Inflamación aguda o crónica del páncreas (pancreatitis)
  • Infección abdominal
  • Cáncer del aparato digestivo
  • Enfermedades intestinales, tales como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o diverticulitis
  • Trastornos que hacen que la sangre sea más propensa a coagularse (trastornos de hipercoagulación), tales como un trastorno de coagulación hereditario o por tomar un medicamento, como los estrógenos, que pueden aumentar el riesgo de formación de coágulos
  • Traumatismo abdominal

Factores de riesgo

Algunos factores que pueden aumentar los riesgos de sufrir isquemia intestinal son los siguientes:

  • Acumulación de depósitos de grasa en las arterias (ateroesclerosis). Si has padecido otras enfermedades causadas por la ateroesclerosis, como disminución del flujo sanguíneo al corazón (enfermedad de las arterias coronarias), a las piernas (enfermedad vesicular periférica) o a las arterias que van hacia el corazón (enfermedad de las arterias carótidas), tienes un mayor riesgo de padecer isquemia intestinal. Tener más de 50 años, fumar y tener presión arterial alta, diabetes o colesterol alto aumentan el riesgo de sufrir ateroesclerosis.
  • Problemas de presión arterial. Tener presión arterial que sea demasiado alta o demasiado baja aumenta el riesgo de padecer isquemia intestinal.
  • Problemas de corazón. El riesgo de sufrir isquemia intestinal se ve aumentado en el caso de que sufras insuficiencia cardíaca congestiva o tengas latidos del corazón irregulares como fibrilación auricular.
  • Medicamentos. Ciertos medicamentos pueden aumentar el riesgo de sufrir isquemia intestinal, entre ellos las píldoras anticonceptivas y los medicamentos que provocan que los vasos sanguíneos se dilaten o contraigan, como determinados medicamentos para las alergias o para la migraña.
  • Problemas de coagulación. Las enfermedades y los trastornos que aumentan el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos pueden aumentar el riesgo de padecer isquemia intestinal. Algunos ejemplos son anemia de células falciformes y síndrome antifosfolipídico.
  • Uso de drogas ilegales. El consumo de cocaína y metanfetamina se ha asociado a la isquemia intestinal.

Complicaciones

Algunas de las complicaciones de la isquemia intestinal son:

  • Muerte del tejido intestinal. Si la circulación sanguínea que va hacia el intestino se bloquea completamente y repentinamente, el tejido intestinal puede morir (gangrena).
  • Perforación. Se puede formar un agujero a través de la pared de los intestinos. Esto da lugar a que el contenido del intestino pase a la cavidad abdominal, lo que causa una infección grave (peritonitis).
  • Cicatrización o estrechamiento del colon. A veces, los intestinos pueden recuperase de la isquemia pero como parte del proceso de curación, el cuerpo forma una cicatriz que estrecha y bloquea los intestinos.
  • Muerte.
Aug. 15, 2015
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